Las reformas que no puedes hacer en tu propia vivienda
Ciertas intervenciones no están permitidas y otras exigen permisos previos
Valencia
Por mucho que una vivienda sea de puertas para adentro, su propietario no puede hacer las reformas y cambios que le dé la gana. En ... España, ser propietario de un piso no significa que puedas realizar cualquier modificación sin restricciones y, aunque hay libertad para hacer modificaciones en el interior de tu propiedad, es obligado respetar la legislación vigente en la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), las normas urbanísticas del municipio y las reglas de la propia comunidad.
Por lo general, puedes realizar reformas sencillas, como pintar las paredes, cambiar el suelo, renovar la cocina o el baño, sustituir puertas o modificar los acabados interiores. Sin embargo, si deseas cambiar la distribución de la vivienda, por ejemplo, tirando tabiques o uniendo la cocina con el salón, deberás comprobar si la obra requiere una licencia municipal. Además, no puedes modificar pilares, vigas, muros de carga u otros elementos estructurales sin cumplir los requisitos legales y técnicos correspondientes.
De hecho, las modificaciones que afectan a la fachada, las ventanas, los balcones, las terrazas o los elementos comunes del edificio, están sujetas a mayores restricciones y pueden requerir la autorización de la comunidad de propietarios y los permisos municipales pertinentes.
Y entre las que no se pueden realizar están aquellas intervenciones que puedan comprometer la seguridad del edificio, perjudicar a otros vecinos o alterar elementos comunes sin la autorización necesaria.
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Todas estas normas y limitaciones se recogen, entre otras, en la Ley de Propiedad Horizontal, especialmente en su artículo 7, que regula las modificaciones que los propietarios pueden realizar en sus viviendas. Asimismo, la normativa urbanística de cada municipio determina qué permisos son necesarios en función del tipo de reforma.
Realizarar obras sin las autorizaciones pertinentes puede significar que el responsable se enfrente a sanciones económicas, reclamaciones o incluso a la obligación de devolver la vivienda a su estado anterior.