Adiós a las conservas de siempre: la nueva normativa cambia las reglas para las latas de mejillones, sardinas y berberechos
El BOE actualiza las condiciones de comercialización de estos productos, aunque seguirán vendiéndose en los supermercados
Las latas de mejillones, berberechos, sardinas y atún que encontramos habitualmente en los supermercados están sujetas a una nueva regulación en España. El cambio, recogido ... en el Boletín Oficial del Estado (BOE), afecta a la forma en la que deben identificarse estos alimentos y a las denominaciones que pueden utilizar los fabricantes para comercializarlos.
La medida entró en vigor el pasado 2 de enero de 2026 a través del Real Decreto 1082/2025, que actualiza las normas aplicables a los productos de la pesca y la acuicultura. Aunque algunas informaciones han relacionado esta modificación con el fin de determinadas conservas, lo cierto es que las latas no desaparecen de las tiendas. Lo que cambia es la regulación sobre los nombres y las características con las que pueden presentarse al consumidor.
El objetivo es evitar confusiones entre especies y garantizar que los compradores sepan qué producto están adquiriendo, especialmente cuando se trata de pescados y mariscos que pueden comercializarse bajo denominaciones similares.
Qué cambia en las latas de mejillones, sardinas y berberechos
Una de las principales novedades es la actualización de las denominaciones oficiales admitidas en España para los productos pesqueros, tanto frescos como preparados o en conserva.
A partir de esta regulación, los alimentos incluidos en su ámbito de aplicación deben comercializarse utilizando los nombres recogidos en los listados aprobados por la Secretaría General de Pesca.
Esto significa que los fabricantes no pueden emplear cualquier denominación para identificar el contenido de una lata. El nombre debe corresponderse con el producto y ajustarse a las condiciones establecidas por la normativa.
El real decreto también establece que las especies recogidas en los listados oficiales se identificarán mediante los nombres científicos reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). De esta manera, se pretende reducir las confusiones entre especies parecidas y facilitar una identificación más precisa de los alimentos.
Las sardinillas y otros productos también tienen nuevas definiciones
El Gobierno también ha revisado las definiciones utilizadas para describir las formas de presentación y conservación de los productos pesqueros. Entre ellas se encuentran términos habituales como congelado, ultracongelado, eviscerado o descabezado, además de denominaciones relacionadas con las distintas partes del pescado, como lomo, filete, ventresca o cocochas.
La finalidad es que estas expresiones respondan a criterios comunes y no dependan únicamente de la interpretación de cada fabricante.
También se han concretado determinadas denominaciones comerciales relacionadas con el tamaño de los ejemplares. Es el caso de las sardinillas, cuya identificación debe ajustarse a las condiciones previstas en la regulación aplicable. Estos cambios buscan que dos productos con características diferentes no se presenten al consumidor como si fueran exactamente iguales.
¿Van a desaparecer algunas conservas de los supermercados?
La entrada en vigor del Real Decreto 1082/2025 no implica que los consumidores tengan que dejar de comprar mejillones, berberechos, sardinas o atún en lata. Tampoco establece una retirada general de estos alimentos ni prohíbe sus recetas tradicionales.
La principal consecuencia para las empresas es la obligación de utilizar las denominaciones admitidas y respetar las definiciones aplicables a los productos que comercializan.
Para los consumidores, el cambio pretende aportar mayor claridad a la información que aparece en los envases y facilitar la identificación de las especies.
Por tanto, quienes tengan conservas en casa o acostumbren a comprarlas pueden seguir consumiéndolas con normalidad, respetando las fechas de duración y las condiciones de conservación indicadas por el fabricante.