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Entrevista a Sara Recatalá Chordá, socia de MA Abogados


Soy licenciada en Derecho por la Universidad de Valencia, con Diploma de Estudios Avanzados dentro del programa de doctorado del Departamento de Derecho Mercantil. Cuento con un Máster en Derecho Marítimo y MBA Executive en EDEM. Soy socia fundadora de MA Abogados, centrada en Derecho mercantil (en sus diferentes áreas). He actuado como letrada y administradora concursal en numerosos concursos, he intervenido en litigios mercantiles complejos —competencia desleal, marítimo, transporte, contratación, societario, seguros— y en arbitrajes nacionales (CEA y Cámara de Comercio de Valencia) e internacionales (ICC y LMAA).
MA Abogados se sitúa en el puesto 25 entre los despachos españoles y asesora principalmente a medianas y grandes empresas, con una marcada orientación al comercio exterior.
Prestamos asesoramiento integral en todas las áreas del Derecho, combinando la estructura y solvencia de una gran firma con la cercanía de un despacho boutique.
Sara Recatalá Chordá, socia de MA Abogados
-¿Cuáles son las claves de su liderazgo?
Quienes me conocen saben que mi liderazgo se basa en la coherencia, la exigencia profesional y la confianza en las personas. Creo en un liderazgo muy basado en el ejemplo y la responsabilidad
-Después de muchos años de ejercicio, he aprendido que dirigir no es solo saber mandar, sino generar confianza, tomar decisiones con criterio y cuidar a las personas que forman el equipo, porque sin ellas no hay proyecto que funcione.
-¿Cómo ha influido el hecho de ser mujer en su manera de dirigir la compañía?
-No dirijo “como mujer” o “como hombre”, sino como profesional, aunque probablemente ser mujer me ha aportado una mayor sensibilidad hacia las personas, hecho que influye muy positivamente en el trabajo en equipo y en retener talento.
Ser mujer me ha aportado una visión muy práctica de la gestión de personas: escuchar, anticipar problemas y buscar soluciones equilibradas. Y más en concreto desde mi perspectiva como abogada, saber escuchar y entender al cliente para ofrecerle un asesoramiento estratégico, aunque a veces implique decir lo incómodo. Motivar al equipo, hacerle partícipe del proyecto y exigir excelencia. Y frente al adversario, discernir cuándo negociar y cuándo mantener una postura firme, siempre desde el respeto.
-Como mujer empresaria es un referente para muchas jóvenes, ¿qué consejos les daría a la hora de montar y gestionar su propia empresa?
-Les diría que sean valientes, que se formen muy bien, y que no dejen de hacerlo, que no se autoimpongan límites, entre otras cosas…Fortalecer la confianza en una misma.
Emprender exige esfuerzo, constancia y asumir riesgos, pero también confiar en el propio criterio y rodearse de personas mejores que una misma en determinadas áreas SIEMPRE, es decir rodearse de un equipo sólido que permita trabajar con eficiencia.
El éxito en cualquier proyecto también exige paciencia: la trayectoria profesional es de largo recorrido.
-En su sector, ¿hay muchas empresas dirigidas o fundadas por mujeres? ¿Qué puede aportar ese liderazgo femenino al sector?
-Aún somos una minoría, especialmente en determinadas áreas tradicionalmente masculinas del derecho mercantil. El liderazgo femenino puede aportar diversidad de enfoques, una gestión más colaborativa y una visión a largo plazo y más equilibrada del negocio, algo muy valioso en un sector exigente.
Creo que en mi día a día aporto empatía y sentido común, aporto colaboración, enfoque práctico y búsqueda de consensos, sin renunciar a decidir con firmeza cuando creo que es necesario.
-¿Qué medidas considera necesarias para avanzar en la igualdad real?
-Más que medidas formales, creo en la igualdad de oportunidades real: acceso a responsabilidad, meritocracia, conciliación efectiva y normalizar la presencia de mujeres en puestos de decisión y responsabilidad sin que sea algo excepcional ni por imperativo legal.
Hay que impulsar la diversidad en la selección, vigilar la inexistencia de brecha salarial y promover el desarrollo interno sin distinción de género.
Lo que además de las medias de las que hablo también me parece importante que la mujer de forma individual avance también con determinación, afrontando y superando con seguridad si se ve ante cualquier discriminación.
-Ante la actual coyuntura, ¿qué beneficios puede aportar la visión femenina?
-En contextos complejos, la capacidad de adaptación, la prudencia en la toma de decisiones y la gestión del cambio son claves. Creo que muchas mujeres contribuimos precisamente a eso: equilibrio, visión más reflexiva, resiliencia, toma de decisiones sostenibles a largo plazo y una mirada estratégica que tenga en cuenta tanto el negocio como las personas.
Más allá de discursos ambiciosos, lo decisivo es transformar las ideas en proyectos tangibles. Hay que ser realista y concreta.