Loterías y sorteos
Edición impresa
El Club de LAS PROVINCIAS
Probrand, crea tus propias notas de prensa
Pasatiempos
Obituarios Valencia
Hemeroteca digital
Programación TV
El Tiempo en Valencia
Traductor Valenciano a Español/Castellano. Traductor Español/Castellano a Valenciano
Feria de ecomovilidad
Traductor Valenciano a Inglés. Traductor Inglés a Valenciano
App de LAS PROVINCIAS para iPhone
App de LAS PROVINCIAS para Android
Traductor Valenciano inglés. Traductor inglés Valenciano
RSS de LAS PROVINCIAS
Descuentos en Valencia
Noticias de Motor
Pisos en Valencia
Empleo en Valencia
De tiendas
Coches de segunda mano en Valencia
Entrevista a Carlos Prades, presidente de FVET

Carlos Prades lleva casi ocho años al frente de FVET, en los que, como él destaca, "hemos vivido de todo. Una pandemia, una crisis energética, conflictos internacionales, subidas históricas del combustible, cambios normativos y una DANA que puso a prueba a todo el territorio". Aun así, el balance que hace es positivo "porque el sector ha ganado voz", afirma para, a continuación, enumerar alguno de los logros: "Hemos peleado por la prohibición de la carga y descarga por parte de los conductores, por la cláusula de revisión del combustible, por la lucha contra la morosidad y porque se entienda que el transporte no puede trabajar a pérdidas. No soy muy partidario de los triunfalismos, porque queda mucho por hacer, pero sí creo que FVET está hoy más presente y es más escuchada".
-En los últimos diez años, ¿cómo ha evolucionado el sector?
-En la última década el transporte ha pasado de ser un sector que trabajaba en silencio a ocupar un lugar central en cualquier debate económico. Hemos vivido una transformación enorme: más profesionalización, más tecnología, más exigencias normativas y una presión creciente sobre los costes. Pero también hemos demostrado algo que conviene no olvidar: sin transporte no hay economía que funcione. Valencia es una potencia logística y el camión sigue siendo imprescindible para que las mercancías lleguen a la industria, al comercio, a los puertos y, por supuesto, a los ciudadanos.
-El actual contexto geopolítico, ¿cómo está afectando al sector del transporte?
El contexto geopolítico nos afecta directamente. La guerra de Irán, la inestabilidad en Oriente Medio y la crisis del Mar Rojo tienen consecuencias sobre las rutas, los tiempos y, sobre todo, sobre el combustible. Y cuando el gasoil sube, nuestras empresas lo notan al día siguiente. Por eso es tan importante que se refuerce la revisión automática del precio del transporte en función del coste del combustible y que se aplique de verdad. Si no se repercuten las subidas de los costes, muchas empresas pequeñas y autónomos quedan contra las cuerdas. El transporte no puede ser siempre el último eslabón que asume todos los impactos.
-A nivel local, el acceso norte al puerto de Valencia es una reivindicación que parece que no llega, ¿por qué no acaba de suceder?
-El acceso norte al Puerto de València es una reivindicación que no puede seguir esperando. El camión mueve la inmensa mayoría de las mercancías que entran o salen del recinto portuario. No se entiende una nueva terminal norte sin un acceso rodado adecuado. Hoy seguimos cargando sobre la V-30 y el by-pass un tráfico que no debería soportarse así. No es una cuestión ideológica, sino de eficiencia, seguridad y competitividad. Las infraestructuras no pueden tener color político. Necesitamos visión a largo plazo y decisiones que no se eternicen, porque cada año de retraso tiene un coste económico, ambiental y operativo.
-Otro problema al que tienen que hacer frente el sector es el colapso de las ITV valencianas, ¿qué soluciones reclaman desde FVET?
-La situación de las ITV valencianas es otro ejemplo de lo que no debería ocurrir. El sistema está colapsado, especialmente para vehículos pesados. Hay empresas con camiones parados porque no consiguen cita, con esperas que superan los dos meses, horarios poco adaptados y pocas líneas específicas. No se puede exigir cumplimiento si no se garantiza un servicio ágil. Desde FVET reclamamos más líneas para pesados, más técnicos especializados, horarios compatibles con la operativa profesional y un cambio de modelo que funcione. Si nuestras empresas tienen que irse a Murcia, Castilla-La Mancha o Aragón para pasar la ITV, algo estamos haciendo mal.
-La Generalitat y el sector del transporte han presentado la hoja de ruta para consolidar la Comunitat Valenciana como hub logístico mediterráneo, ¿cuáles son los retos?
-La valoramos positivamente porque parte de algo esencial: escuchar al sector. Se han identificado retos reales como la digitalización, la falta de talento, la trazabilidad, los riesgos climáticos y la transición hacia flotas de bajas emisiones. Ahora bien, el reto es que no se quede en un diagnóstico. Necesitamos convertirlo en medidas concretas: infraestructuras, formación, ayudas para renovar flotas, menos burocracia y coordinación entre administraciones.
La logística valenciana tiene todo para ser referente: puerto, industria, capacidad exportadora, empresas y conocimiento. Pero para competir necesitamos condiciones. No podemos pedir a las empresas que sean más sostenibles, más digitales y más eficientes si al mismo tiempo soportan costes crecientes, falta de conductores, infraestructuras saturadas y servicios públicos que no funcionan.
El transporte está dispuesto a hacer su parte. Lo hacemos cada día. Pero necesitamos que se nos acompañe con realismo. El futuro será más sostenible, más conectado y más tecnológico, sí. Pero seguirá necesitando camiones, conductores, empresas fuertes y una Administración que entienda que la logística no es un complemento de la economía: es su columna vertebral.