COGITI VALENCIA

«Me apasiona innovar para crear una industria más eficiente y sostenible»

Entrevista a Caterina Coll, colegiada en COGITI Valencia y CEO de Perseo Biotechnology

SUPLEMENTOS

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Caterina Coll, CEO de Perseo Biotechnology.

En la casa de sus abuelos, entre plantas, herramientas y materiales de todo tipo, comenzó a escribirse la historia profesional de Caterina Coll. Mientras otras niñas jugaban con muñecas, ella prefería mezclar, desmontar y volver a montar para crear nuevas cosas. “Siempre me gustaba experimentar con las cosas en lugar de jugar con muñecas”, recuerda con una sonrisa. Aquella curiosidad inquieta, casi traviesa, se convirtió con el tiempo en una vocación firme. Hoy, con 49 años, dos hijos y una trayectoria reconocida con varios premios, esta ingeniera química de Vilamarxant lidera como su CEO, Perseo Biotechnology, una empresa especializada en bioetanol avanzado y soluciones biotecnológicas para una industria más sostenible. Su historia es la de una niña curiosa que decidió no dejar nunca de preguntar “¿y si…?”.

-¿Qué te llevó a elegir estudiar Ingeniería y dedicarte a la biotecnología?

-“Siempre he querido entender cómo se transforman los materiales y cómo, a partir de la química, podemos crear soluciones útiles para la sociedad”, explica. “La ingeniería me daba la posibilidad de pasar de la teoría a la práctica, de convertir el conocimiento en algo tangible”.

La biotecnología apareció más adelante, casi como una consecuencia natural de esa mirada transformadora. “Cuando descubrí que podíamos sustituir procesos químicos tradicionales por otros más naturales, limpios y eficientes, lo tuve claro. Era una herramienta perfecta para la transición verde”. Y añade: “Me fascinó la idea de convertir residuos en recursos. Que algo que parecía no tener valor pudiera transformarse en una oportunidad real”.

-Mirando atrás, ¿hubo algún momento o persona clave en tu vocación?

-“No fue un momento concreto, fue una suma de cosas”, reflexiona. “Yo era muy curiosa. En casa de mis abuelos encontraba materiales de todo tipo y me pasaba horas probando cosas”. Y añade entre risas: “Siempre quería saber más”.

Pero si hay una base sólida en su trayectoria, está en la educación recibida. “Mis padres siempre me dijeron que no tenía límites. Que podía llegar donde quisiera si creía en mí y trabajaba. Ese mensaje te da una seguridad enorme”. Con el paso del tiempo, al participar en proyectos que transformaban procesos industriales reales, sintió que aquella curiosidad infantil se convertía en una vocación consolidada.

-¿En qué consiste exactamente tu trabajo como CEO de Perseo Biotechnology?

-“Mi trabajo es convertir ciencia en soluciones industriales reales”, afirma con claridad. Perseo Biotechnology es una empresa especializada en el desarrollo de procesos industriales para la valorización de la fracción orgánica y celulósica de residuos y subproductos, transformándolos en productos biobasados de alto valor añadido como bioetanol avanzado, bioproductos y bioenergía, mediante tecnología propia y más de 17 años de experiencia en escalado de proyectos.

“Desde 2020 contamos con Repsol en nuestro accionariado, lo que nos ha permitido impulsar con más fuerza nuestros proyectos de valorización”, explica. Actualmente trabajan en iniciativas que transforman subproductos agrícolas y agroalimentarios en productos de alto valor añadido, aplicando principios de economía circular.

Como CEO, su función va más allá del laboratorio. “Tengo que definir la estrategia, liderar equipos multidisciplinares, buscar financiación y asegurar que la innovación llegue al mercado. La ciencia por sí sola no transforma la industria; necesita estructura, visión y viabilidad económica”.

-¿Cómo es un día normal en tu vida profesional?

-“Muy dinámico”, responde sin dudar. “Puedo empezar el día con una reunión de equipo, después revisar resultados de una prueba en planta piloto donde estamos optimizando un proceso de fermentación, continuar con un cliente industrial interesado en implantar una solución de economía circular y terminar en una reunión de un proyecto europeo de innovación”.

Y añade con naturalidad: “Mi papel es alinear la parte técnica con la económica. La innovación solo tiene sentido si puede sostenerse en el tiempo”.

-Tu agenda implica viajes frecuentes. ¿Cómo combinas vida profesional y personal?

-“Con organización y prioridades claras”, afirma. “Nuestro sector es global y exige estar cerca de clientes y socios tecnológicos. Intento que cada viaje tenga un objetivo muy definido”.

Reconoce que no existe la perfección. “El equilibrio no es algo estático. Es flexible, se construye cada día”. Y con una pequeña risa añade: “A veces toca hacer malabares, pero cuando sabes por qué haces lo que haces, todo encaja mejor”.

-¿Cuáles han sido los principales retos como mujer en un sector tecnológico?

-“El reto ha sido cultural”, señala. “He trabajado en entornos muy técnicos y tradicionalmente masculinizados donde, en ocasiones, tienes que demostrar más para ser escuchada”.

Sin embargo, mira al futuro con optimismo. “El cambio es evidente. Yo apuesto por equipos mixtos y colaborativos. En Perseo combinamos perfiles de ingeniería química, biotecnología, negocio y operaciones, hombres y mujeres. La innovación real nace de esa diversidad”.

-¿Qué han significado los premios recibidos?

-“Son un impulso y un reconocimiento al trabajo del equipo”, afirma. “Más allá de lo personal, ayudan a dar visibilidad a proyectos que aplican biotecnología para reducir residuos, reutilizar corrientes industriales o desarrollar materiales de origen renovable”.

Y subraya: “Demuestran que la química verde no es teoría. Es una oportunidad económica real”.

-¿Crees en el concepto de techo profesional?

-“No creo en los techos”, responde con convicción. “Creo en el impacto. Mientras podamos seguir desarrollando soluciones que ayuden a producir mejor y de forma más sostenible, siempre habrá un siguiente reto”.

Su objetivo es claro: “Que Perseo sea un actor relevante en la transformación industrial hacia modelos circulares”.

-¿Cuáles son tus planes de futuro?

-“Escalar nuestras tecnologías y llevarlas a más sectores: alimentación, química, gestión de residuos, materiales sostenibles”, enumera. “Queremos que procesos lineales se conviertan en circulares gracias a la biotecnología”.

En lo personal, su meta es seguir aprendiendo. “Soy inquieta y curiosa. Pero no tengo una meta marcada, sino que mi objetivo es hacer que Perseo crezca, a la vez que crecemos como personas y equipo. Me gusta estar en constante evolución”.

-¿Qué mensaje enviarías a las jóvenes que dudan si estudiar una carrera STEM?

-“Que se atrevan”, responde sin titubeos. “El mundo necesita ingenieras, científicas y tecnólogas capaces de imaginar soluciones más eficientes y sostenibles”.

Y concluye con cercanía: “Que no vean la ingeniería como algo lejano o difícil, sino como una herramienta para crear, innovar y liderar proyectos reales. Que crean en sí mismas, que no se pongan límites. Estudiar STEM es una oportunidad para construir el futuro que queremos”.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con Cogiti Valencia. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.