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THE TERMINAL HUB

«Las diferencias entre directivos y directivas están más relacionadas con la formación y experiecnia que con cuestiones de género»

Entrevista a Ángela Pérez, presidenta de The Terminal Hub

SUPLEMENTOS

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Ángela Pérez, presidenta de The Terminal Hub. Foto: Eva Ripoll.

Ángela Pérez, presidenta de The Terminal Hub, es un referente para muchas mujeres. Esta investigadora y emprendedora destaca por su exitosa trayectoria empresarial en el ámbito de la medicina genómica y, entre otros reconocimientos, en 2022 recibió el Premio Rey Jaume I al Emprendimiento. Además de presidir The Terminal Hub, Ángela Pérez está en en mil frentes, como ella misma reconoce: «Me cuesta decir que no y soy muy agradecida. Me siento realmente afortunada de que tantas personas consideren que mi experiencia, mi formación o mi trayectoria pueden aportar algo a sus proyectos. Por eso me ilusiona especialmente poder ayudar, a través de eventos, charlas o clases, a profesionales de nuevas generaciones que están abriéndose camino en un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa». Además, Pérez afirma que es «una optimista empedernida y me entusiasmo con facilidad con cada nuevo proyecto. Creo que esa actitud se transmite y quizá por eso me invitan a participar en tantos eventos. Lo cierto es que, ahora mismo, tengo una agenda casi imposible».

-Cuando se habla de liderazgo femenino. ¿Te molesta o te parece necesario?

-Siempre que lo escucho me pregunto por qué nos empeñamos en buscar diferencias. Si definimos este término como la capacidad de influir, guiar o inspirar a otras personas a través de elementos como la comunicación o influencia positiva, a mí no me encaja que exista una empatía femenina y una masculina. Lo que creo es que hay personas que ejercen un liderazgo sensacional y que es algo muy innato en ellos. Otras personas que trabajan mucho para mejorar su liderazgo y lo aplican con éxito y otras personas que no son buenos líderes. El hecho de que haya menos mujeres ocupando puestos de alta dirección, no es una cuestión de aptitud, sino más bien de actitud y herencia de una cultura que los favorece a ellos.

-¿Crees que las mujeres tienen otra manera de dirigir o es cuestión de personas?

-El liderazgo es, ante todo, una cuestión de personas. Los grandes líderes destacan por su capacidad de adaptar su forma de dirigir a las características del equipo, así como al contexto, al tipo de empresa o al proyecto en el que trabajan. Todos hemos escuchado que se atribuyen a las mujeres cualidades como una mayor empatía, flexibilidad o una menor propensión al riesgo en comparación con los hombres, pero nunca he tenido claro de dónde proceden estas conclusiones. He trabajado con directivos de ambos géneros, y las diferencias entre ellos estaban más relacionadas con la formación, la experiencia o la envergadura de los proyectos que con cuestiones de género.

-¿Qué medidas considera necesarias para avanzar en la igualdad real?

-Creo que la medida principal pasa por dejar de conformarnos solo con la conciliación familiar, y empezar a luchar por un modelo en el que los roles sean realmente paritarios en todos los ámbitos. A nivel cultural, los sesgos inconscientes que aún arrastramos pesan más de lo que creemos. En las empresas, se hablaba mucho de los techos de cristal, pero últimamente me encuentro con mujeres a las que les da vértigo ascender o que se acomodan en puestos de menor responsabilidad. Debemos mantenernos muy vigilantes y seguir trabajando para no dar ni un paso atrás, y para impulsar indicadores que nos acerquen a una igualdad real de la que, por desgracia, todavía estamos lejos.

-En ciencia hay menos mujeres, tradicionalmente. ¿Se ha roto ya esa barrera? ¿Piensas que las mujeres son de letras y los hombres de ciencias?

-No, no. En absoluto. No existe un talento más femenino o masculino, lo que creo que ocurre es que, culturalmente, a nosotras se nos ha educado para cumplir con objetivos tanto familiares como profesionales, mientras que a ellos solo muy recientemente se les ha empezado a pedir que concilien. Ese es ya un primer sesgo. Pero, además, en mi generación hemos sufrido un segundo, relacionado con la falta de ambición femenina. A lo largo de mi carrera me ha resultado difícil encontrar mujeres que expresaran de forma clara y firme su deseo de llegar a las posiciones más altas dentro de sus proyectos. Así, en la pirámide de las profesiones científicas vemos una base con muchas mujeres pero, a medida que se asciende, sigue estando mayoritariamente ocupado por ellos.

-En The Terminal Hub hay muchos jóvenes, físicamente y de espíritu, que se unen y crean sinergias alrededor de la tecnología y la innovación y cuando paseas por allí, mirando el mar, ves también que la mitad son mujeres…

-No trabajo a diario en The Terminal, pero tengo la suerte de pasar por allí varias veces a la semana, y me llena de alegría comprobar que, en cuestiones de género, no se detecta ningún tipo de desigualdad. El acceso a la tecnología y la posibilidad de aprender de forma autodidacta, gestionando nuestro tiempo de manera más flexible, están ayudando a reducir brechas históricas. Me emociona ver a chicos y chicas lanzando y haciendo crecer negocios tecnológicos, innovadores y basados en el conocimiento, demostrando que el talento, así como el liderazgo, tampoco entiende de género.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con The Terminal Hub. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.