Secciones

Borrar
PROGĒVITA Y BALNEARIO DE COFRENTES

«La mayoría de estudios de salud, se han hecho solo en hombres; no hay paridad de mujeres»

Entrevista a Clara Fernández Porta, directora general del Balneario de Cofrentes y Progēvita

SUPLEMENTOS

Compartir

Clara Fernández Porta, directora general del Balneario de Cofrentes y Progēvita.

Clara Fernández Porta es la directora general del Balneario de Cofrentes —que está integrado en la clínica de longevidad más grande de Europa, Progēvita— y del Human Lab de Cofrentes. Con una capacidad de más de 650 camas, 150.000 pernoctaciones al año, 300 empleados y una importante representación en el ecosistema mundial de longevity biotech, el Balneario de Cofrentes es un referente en la democratización de la ciencia de la longevidad, acercando a las personas los últimos servicios y conocimientos médicos para vivir más años con la máxima salud posible.

«Longevidad parece ahora un título que se pone a todos los spas, médicos o clínicas de belleza. Para acotar qué significa para nosotros, hablamos de Longevidad Integrativa, que es la filosofía de hacer médicamente todo lo posible para que una persona esté en su 95% de salud y, así, poder tratar y retrasar todas las enfermedades posibles, y llegar a los 90, 100 o incluso 120 años en su máximo potencial», resalta Fernández Porta.

Explica que en la clínica de longevidad del Balneario de Cofrentes y de Progēvita esto implica planes de longevidad con diagnóstico, tratamiento y seguimiento médico durante el año, así como protocolos de medicina regenerativa con células madre, infiltraciones, protocolos de reducción de la inflamación silenciosa con ozonoterapia, medicina ortomolecular, plasmaféresis y eliminación de tóxicos, además de protocolos de medicina del estilo de vida y balneoterapia.

Fernández Porta también es autora del libro 10 Claves de la Longevidad Saludable y da clases sobre longevidad y empresa en diferentes universidades. Además, ha sido galardonada con múltiples premios y ha formado parte del Top 100 Mujeres Líderes en España o del Top 10 de Innovadores en Salud de la revista Forbes.

Su pasión es el mundo de la longevidad integrativa y cómo conseguir que un pequeño pueblo en la España despoblada pueda convertirse en un Science & Tech Hub de referencia, en lo que para ella es el gran reto del siglo XXI. Además, tiene tres hijos pequeños —de seis, cuatro y dos años— e intenta vivir intensamente su vida familiar a la par que cuidarse en todas sus dimensiones.

-¿Cuáles son las claves de su liderazgo?

-Lo más importante es rodearse de la mejor gente posible para aprender, construir y disfrutar del camino. Tener un equipo que te acompañe a nivel de energía es clave para que todo sume continuamente y disfrutar juntos del proceso.

Con grandes materias primas se construyen grandes platos. Para mí, lo más fácil ha sido tener una visión superclara de hacia dónde quiero ir y qué bloques necesito para conseguir la estrategia, ser consciente de los tiempos, los recursos disponibles y pautar todo de una manera en la que puedas disfrutar del camino.

Porque, si no disfrutas, te quemarás. Y eso hace un flaco favor a tu empresa y a tu vida en general. Encontrar ese punto de energía entre comerte el mundo y vivir disfrutando tu día a día es clave.

-¿Cómo ha influido el hecho de ser mujer en su manera de dirigir la compañía?

-He tenido la suerte de vivir mi incorporación y desarrollo profesional sin grandes diferencias entre hombres y mujeres. El Balneario tiene, además, un 75% de contratación femenina, habiendo mayoría en todos los puestos intermedios y paridad en la dirección. No por una cuestión de convicción en la igualdad, sino porque nuestras mujeres se lo han ganado igual que el resto.

Quizá el ser mujer me ha mantenido muy conectada a mis orígenes, a Cofrentes y a mi vocación a hacer crecer esto en mi tierra y no en cualquier otro sitio.

-Como mujer empresaria, es un referente para muchas jóvenes, ¿qué consejos les daría a la hora de montar y gestionar su propia empresa?

-Rodéate de gente de la que estés aprendiendo continuamente. No puedes montar o hacer crecer una empresa con gente que piensa como tú o que sabe lo mismo que tú. Liderar no es ser la madre de un equipo; es montar el equipo A, que pueda gestionarse solo. Y ser una gran líder es ser una gran observadora o apalancada de recursos.

Las mujeres seguimos pecando del síndrome del impostor y pensamos que tenemos que saber hacerlo todo para poder ser el jefe o líder del proyecto. Olvídalo. Ten una visión y desarrolla una intuición sobre quién puede ayudarte a ejecutarlo.

-Para una mujer que hoy está construyendo su carrera o su empresa, ¿qué debería empezar a cuidar, antes incluso que su negocio?

-La mayoría de mujeres somos, a nivel de salud, más susceptibles que los hombres, por lo que creo que es fundamental que no intentemos llevar un ritmo de vida de los colegas masculinos. Necesitamos más sueño, sincronizarnos más con nuestro ciclo, cuidarnos emocionalmente más. Necesitamos vivir más en equilibrio.

-Ante la actual coyuntura, ¿qué beneficios puede aportar la visión femenina?

-Solo hace 25 años que se obligó a incorporar a mujeres en los ensayos clínicos médicos. La mayoría de los estudios científicos de salud se han hecho solo en hombres; no hay paridad de mujeres. Para añadirle más leña al fuego, este pasado verano la FDA admitió que el uso de estrógenos igual no era tan peligroso, retrasando décadas de investigación. Hoy se habla de potencialmente el mayor drama sanitario de la historia femenina de la salud. Sin embargo, a mí lo que me molesta es que las mujeres llevan décadas siendo mayoría en ciencia y medicina, y hemos estado tolerando esto.

Para mí, la visión femenina no va de aportar una forma de ver las cosas diferentes, va de que las mujeres seamos realistas y prácticas y luchemos por lo que toca, que es se estudie la salud femenina y sus implicaciones personalizadas en todos los ámbitos reales de la ciencia.

Compartir

Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con Balneario de Cofrentes y Progēvita. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.