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Entrevista a Eva Blasco, presidenta de CEV Valencia

Licenciada en Derecho por la Universitat de València, distinguida con el Premio Extraordinario de Fin de Carrera, ha desarrollado su trayectoria profesional al frente de la empresa familiar Europa Travel, donde ejerce como consejera delegada.
Firmemente comprometida con el asociacionismo empresarial y la proyección internacional del tejido empresarial, ocupa la presidencia de la World Travel Agents Associations Alliance (WTAAA). Asimismo, desempeña el cargo de vicepresidenta de Relaciones Internacionales de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV).
Su vocación por el liderazgo y la promoción del talento femenino la ha llevado también a presidir Business Professional Women (BPW) España, desde donde impulsa iniciativas orientadas al emprendimiento, la igualdad de oportunidades y el desarrollo profesional de la mujer.
-Acaba de revalidar su cargo al frente de la patronal valenciana, ¿qué retos se ha marcado?
-Tenemos retos muy claros en el ámbito económico como seguir impulsando la competitividad empresarial, acompañar la recuperación de sectores y territorios, y defender infraestructuras e inversiones estratégicas para la provincia, pero hay también prioridades transversales que van a marcar esta etapa, y una de ellas es la igualdad.
Queremos consolidar a CEV Valencia como un agente activo en la promoción del liderazgo femenino. No solo desde el discurso, sino desde los hechos, fomentando la presencia de mujeres en nuestros órganos de gobierno, impulsando programas de desarrollo directivo y visibilizando referentes empresariales femeninos.
Soy una convencida de que la igualdad no es únicamente una cuestión ética y de justicia social, sino que es una palanca de competitividad. Las empresas que incorporan diversidad en la toma de decisiones son más innovadoras, más resilientes y están mejor preparadas para afrontar los cambios, por eso vamos a seguir promoviendo estudios, iniciativas y alianzas que ayuden a nuestras empresas a avanzar en esa dirección, entendiendo que el talento no tiene género y que no podemos permitirnos desaprovecharlo.
-Recientemente habéis presentado el estudio ‘Participación de las mujeres directivas en València y su área metropolitana’, ¿cuáles son las principales conclusiones?
-El estudio nos deja un sabor agridulce. Por un lado, hay avances, el 44% de los puestos directivos en la Comunitat Valenciana están ocupados por mujeres, una cifra que nos sitúa incluso por encima de la media europea. Eso demuestra que se están dando pasos en la buena dirección. Pero, al mismo tiempo, persisten brechas importantes. La presencia femenina es mayor en mandos intermedios que en alta dirección, y sigue habiendo diferencias según tamaño de empresa o sector, con menor representación en ámbitos tradicionalmente masculinizados.
-¿Qué aporta el liderazgo femenino a la empresa?
-Aporta valor, sin matices, tanto en los resultados como en la forma de construir empresa.
Las empresas o las organizaciones con equipos directivos diversos son más innovadoras y se adaptan mejor a entornos cambiantes, pero, además, el liderazgo femenino suele poner más el foco en aspectos hoy estratégicos como la gestión de personas, la cohesión de los equipos, el clima laboral o la atracción de talento.
En realidad, no se trata de liderar mejor o peor, sino de liderar de forma más completa. Cuando las empresas incorporan miradas distintas en la toma de decisiones, entienden mejor la sociedad en la que operan y responden mejor a sus retos.
-Como empresaria y presidenta de CEV Valencia es un referente para muchas jóvenes, ¿qué consejos les darías?
-El primero, que confíen en su talento y en su capacidad. El “síndrome de la impostora” todavía nos pesa demasiado, debemos confiar en que sí que podemos.
El segundo, que se formen de manera continua. El mundo empresarial cambia a gran velocidad y la formación es la mejor palanca de crecimiento profesional.
Y el tercero, que no renuncien. Liderar es complejo, requiere sacrificios tanto a mujeres como a hombres, pero las mujeres en posición de liderazgo nunca debemos olvidar que tenemos la responsabilidad y obligación de impulsar y visibilizar a otras tantas mujeres.
Al respecto, las organizaciones empresariales tenemos una labor importante de impulso y acompañamiento.
-Y hablando de referentes, ¿qué referentes femeninos han influido en tu trayectoria?
-He tenido la suerte de contar con referentes cercanos, empresarias que, con su trabajo me han demostrado que liderar era posible incluso en entornos muy masculinizados. También admiro a muchas mujeres que han abierto camino desde el anonimato, directivas, autónomas, empresarias familiares, mujeres que han sostenido empresas, empleo y familias a la vez.
Me gusta reivindicar especialmente esos referentes reales, mujeres desconocidas que han hecho cosas extraordinarias.
Pero si hablamos de personas conocidas un referente sería Lena Madesin Philips, fundadora de la Business Professional Women BPWI. Y en nuestro entorno, Maria José Mainar Puchol, vicepresidenta de Cámara Valencia, junto a Luisa Bravo Tudela y Gloria Ferrandis Ferrandis, que en 2002 tuvieron la idea de constituir una organización empresarial de mujeres: Evap.
Pero son muchas más las mujeres que me inspiran día a día, la lista sería interminable, pero por mencionar algunas: Mavi Mestre Escrivá, Teresa Gisbert Jordá, Patricia Campos Doménech, Bisila Bokoko Toichoa, Cani Fernández Vicién, etc.
-¿Qué medidas considera necesarias para avanzar en la igualdad real?
-La igualdad real exige un enfoque transversal.
Necesitamos marcos normativos adecuados, pero también acompañamiento a las empresas para aplicarlos. Es clave reforzar la negociación colectiva como herramienta de equilibrio. Pero sería un error poner todo el foco en la empresa. La igualdad empieza en la educación, continúa en el ámbito familiar y debe apoyarse desde las políticas públicas corresponsabilidad. Si no abordamos el problema desde todos los ángulos, los avances serán mucho más lentos y no podemos seguir desperdiciando el talento femenino.
-Ante la actual coyuntura, ¿qué beneficios puede aportar la visión femenina?
-Estamos en un momento en el que las empresas ya no pueden dirigirse solo con una lógica financiera o productiva. Hoy hay que gestionar incertidumbre, personas, reputación, propósito, sostenibilidad, etc y eso exige liderazgos más amplios. Durante años se ha construido la empresa desde una mirada muy homogénea. Incorporar más visión femenina no es solo “equilibrar la foto”, es ampliar el enfoque con el que se toman las decisiones.
Cuando una mujer llega a un espacio de dirección no solo aporta su perfil profesional, aporta también otra forma de priorizar, de gestionar los tiempos, de entender el éxito empresarial más allá del corto plazo y eso se nota especialmente en contextos de crisis o transformación.
El debate ya no es si la visión femenina aporta o no aporta. El verdadero debate es cuánto talento y cuánta capacidad de anticipación estamos perdiendo las empresas cuando esa visión no está presente donde se decide.