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AYUNTAMIENTO DE GANDIA

«Gandia es una certeza, todos los indicadores son mejores que hace tres años»

José Manuel Prieto, alcalde de Gandia

JOSÉ MIGUEL REYES

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Gandia vive un momento clave en su modernización. Esta legislatura que encara ya la recta final ha traído consigo el desarrollo de planes estratégicos como el sector Sanxo Llop, el inicio de la transformación del entorno de Puerto y una apuesta clara por la industria y el turismo. El alcalde de la capital de la Safor, José Manuel Prieto, analiza el momento en el que se encuentra la Ciudad Ducal y los retos que tiene ante sí.

–La economía de la ciudad acelera, con más empresas, más empleo y menos deuda.

–En un escenario mundial complicado, Gandia es una certeza. La ciudad está mejor de lo que estaba hace tres años y ese es el mejor balance. Tenemos un rumbo de ciudad muy claro y marcado, con unas prioridades que están claras: capitalidad, liderazgo, inversiones y oportunidades. Todos los indicadores socioeconómicos son mejores y eso está coincidiendo con la mayor llegada de inversiones públicas y privadas en décadas. Son 130 millones de euros en marcha entre las inversiones públicas que tenemos y las que están llegando en forma de incentivo privado. Hay más inversiones, más puestos de trabajo creados, menos paro y, desde luego, menos deuda y menos impuestos. Ese es el balance general que nos permite situar a Gandia en un buen momento y, si seguimos con el rumbo trazado, creo que estará todavía en un momento mejor.

–Los proyectos estratégicos están en marcha y avanzan sin descanso. Ejemplo de ello es el sector Sanxo Llop. ¿En qué momento está el proyecto? 

–Sanxo Llop es uno de los ejemplos de inversiones que encontramos paradas, de pufos que había en el Ayuntamiento y que nosotros nos encargamos de solucionar y poner a disposición de la ciudad. Cuando pensamos en inversiones, no hay simplemente que pensarlas porque sí, hay que ponerlas en contexto, saber qué van a transformar y a quién van a beneficiar. Creemos que los grandes protagonistas de la transformación de la ciudad tienen que ser los ciudadanos, sus oportunidades y sus proyectos de vida. Por eso, no por casualidad, pensamos en Sanxo Llop como un clúster estratégico y ya está ya al 71% de ejecución de obras. En él se podrán instalar empresas del sector sociosanitario que crearán puestos de trabajo de alto valor añadido, todo ello en el entorno del hospital comarcal. Va a ser una gran ágora de concentración de esos servicios. Hay ya anunciado equipamiento público; ya estamos con la redacción del proyecto del Centro de Diversidad Funcional para poder lanzar después las obras. Además, está comprometida inversión privada con un hotel y una residencia para personas con problemas de salud mental. No van a ser las únicas inversiones. Estoy satisfecho con el rumbo porque habíamos comprometido que esta legislatura debíamos hacer de Sanxo Llop una certeza, una realidad y lo vamos a conseguir.

–Otro de los proyectos en ejecución es el del pabellón Gandia Arena, con las obras ya por encima del 20%. ¿Es también estratégico para la ciudad?

–Sí, por muchos motivos. Primero, porque el deporte, unido a la referencia turística que es Gandia, es uno de los tractores directos de fidelización de perfiles de turistas, de visitantes fuera de nuestras fronteras todo el año. Eso necesita de infraestructuras y equipamientos que permitan trabajar todo el año. Por otra parte, permite ampliar las instalaciones deportivas para Gandia, lo que es bueno para nuestros clubes, que no dejan de crecer en cantera y deportistas federados. Además, es bueno porque va a permitir algo que hoy Gandia no puede, que es acoger competiciones nacionales o internacionales, incluso mundiales, de algunas disciplinas deportivas que se fijan en nosotros por el potencial que tenemos, pero que, a la hora de elegirnos, ven que no tenemos infraestructura con capacidad suficiente para poder albergar hasta 3.000 espectadores, que será lo que tendremos en el pabellón Gandia Arena. El pabellón es un buen ejemplo también de cómo dimensionamos las cosas en Gandia: no prometemos lo que no podemos pagar y no abordamos lo que no podemos cumplir. Bajo ese principio, hemos establecido una cronología de tres fases de ejecución de la obra, de manera que, con la inversión que tenemos garantizada, ya cubrimos la primera de las fases. Son algo más de ocho millones de euros. El pabellón, en una primera fase, ya es plenamente utilizable, con independencia de que luego, con otra financiación que busquemos y que podamos acometer desde el Ayuntamiento de Gandia, podamos acabar de equiparlo. En esta primera fase, podrá estar plenamente garantizado el uso esperemos en diciembre de 2027, a disposición de esos eventos, de nuestros clubes deportivos y del turismo. Trabajamos un perfil de turista que cada vez es más diversificado pero que, sobre todo, viene cada vez más meses al año y que no eran considerados estrictamente de temporada alta. Eso es gracias a un potencial, a un trabajo compartido, a unas alianzas y a la capacidad de Gandia buscar financiación de todas las administraciones para cubrir una infraestructura estratégica.

–Uno de los ejes clave de la ciudad pasa por la apuesta en el entorno del Puerto.

–La velocidad de la Administración no siempre es la que a mí me gustaría pero sí que tendremos el plazo comprometido de este año para poder licitar las obras de los Tinglados. El proyecto contempla todo el equipamiento de los Tinglados pero también la regeneración urbana. Vamos a ganar, y esa era una deuda pendiente de la ciudad, una nueva mirada al mar como entorno de oportunidades, como espacio de creación económica y también de disfrute ciudadano. En este caso, también muy marcadamente, como espacio de transferencia de conocimiento y de innovación al servicio de la industria empresarial y el ecosistema empresarial de Gandia y la comarca, por la presencia del Centro de Investigación en Tecnología para las Ciencias del Mar del CSIC dentro de las instalaciones del puerto. Por eso es una infraestructura doblemente estratégica, ya que supone la inversión de más de siete millones de euros de la Autoridad Portuaria de Valencia en toda la regeneración del entorno de los Tinglados y el equipamiento para sacar una concesión que permita trabajar los Tinglados como espacios de oportunidades, muy vinculados al conocimiento, a la generación de economía y de oportunidades. Ya estamos en el paso de licitación de las obras de más de 14 millones de euros del edificio del Centro de Investigación en Tecnología para las Ciencias del Mar, que va a ser un revulsivo para esa doble vertiente económica y de generación y transferencia de conocimiento. Va a tener una plantilla fija de 50 investigadores todo el año, además de los que complementariamente y por proyectos puedan estar trabajando en momentos puntuales. Va a ser una transformación completa de todo ese entorno porque el CSIC tendrá un edificio singular y los Tinglados van a ver cambiada su fisonomía respetando la esencia y la identidad. Todo ello, nos va a dar una nueva dimensión del puerto. Todas las ciudades con gran potencial están recuperando los espacios no comerciales de los entornos portuarios como espacios de uso y disfrute ciudadano, pero también de actividad económica y eso van a ser los Tinglados. Creo que esa es una de las grandes transformaciones que en forma de mirada al mar gana Gandia estratégicamente. Esto nos va a obligar a la regeneración urbana no solo de ese entorno, sino de todas las calles adyacentes y de toda la zona de la barriada colindante. Vamos a acabar con las barreras físicas que hoy son muros que separan el Grau del puerto. Le vamos a dar una nueva accesibilidad al entorno y regeneración urbana. En la línea de la humanización de plazas y de calles que ya hemos llevado a cabo en muchos distritos, donde ganamos espacios que son para el disfrute del ciudadano, pero también de calidad urbana.

–Los otros dos ejes son la industria y el turismo, con varios proyectos en los dos ámbitos. ¿Hacia dónde va la ciudad en esos dos sentidos? 

–Hacia la diversificación del modelo productivo. No queremos renunciar a hacer todavía mejor lo que ya hacemos muy bien en cuanto a comercio y turismo, que son dos de los sectores punteros de la economía de Gandia, pero debemos diversificar el modelo productivo. El centro del CSIC es una de las palancas de esta estrategia, junto con la Universitat Politècnica de València, para esa diversificación, porque añade un espacio de conocimiento y de generación de impacto económico vinculado al conocimiento que no teníamos. No obstante, la dimensión industrial había que recuperarla en forma de crecimiento en el porcentaje que supone para la riqueza de la ciudad. Ahí tenemos el desarrollo de más de 150.000 metros de la empresa Ale-Hop que creará un centro de innovación, no solo logístico, y pone terrenos a disposición de más empresas. Además transforma toda la zona oeste de la ciudad en el linde con el término municipal de Bellreguard, en un proyecto que está declarado de interés autonómico por la envergadura de lo que va a suponer crear casi 1.000 puestos de trabajo asociados a todo este desarrollo. Complementariamente hay también una empresa logística de la ciudad que va a desarrollar otros 10.000 metros en la zona de Los Silos, colindante con el término municipal de Daimús, que va a ser también un revulsivo para la actividad industrial y, desde luego, todo lo que pueda haber de componente vinculado al sector sociosanitario en Sanxo Llop. Todo ello habla bien de una diversificación del modelo productivo, que va también en la línea de incrementar el nivel de renta media en Gandia. Que la renta media disponible de los ciudadanos, que ha subido más que la media de la Comunitat Valenciana, siga subiendo porque generemos más puestos de trabajo, porque tengamos como tenemos la mayor y mejor serie histórica de afiliaciones a la Seguridad Social en 20 años, y porque eso, además, nos genere una renta media disponible a nuestras familias superior a la que teníamos, que es también uno de nuestros objetivos.

–¿Cuál es el rumbo del proyecto turístico de la ciudad?

–El turismo ha trabajado muy bien calidad y sostenibilidad, Hay en estos momentos tres planes en ejecución de sostenibilidad turística. Somos la segunda ciudad, después de Valencia, con más sellos de calidad en destino vinculados a los establecimientos, los hoteles y la hostelería. Pero tenemos que seguir perseverando en esos dos valores en alianza con el sector turístico, que creo que lo está haciendo impecablemente bien. Ahí, la Administración tiene una parte de incentivo y la empresa privada está correspondiendo con unos estándares que se traducen en buenos datos de ocupación, pernoctaciones y visitantes. Ese es el camino. ¿Qué nos falta? Más plazas hoteleras. Hemos aprobado un incentivo hotelero que ya es de aplicación en toda la ciudad y no solo en la playa. Hay tres hoteles en este momento en construcción. Con los que se han reformado y se han abierto en esta legislatura, son casi 40 millones de euros de inversión privada en hoteles estos años. Después de la pandemia y desde que yo soy alcalde, esa es la línea. Más plazas hoteleras para mayor competitividad en destino, en forma de alojamientos capaces de abrir todo el año y de generar puestos de trabajo, como una industria sostenible, y calidad de servicios y de atención, algo acreditado y garantizado en un destino como Gandia. Gandia es un destino maduro y somos una referencia nacional en turismo. Es un destino cierto, que tiene un potencial y un tangible directo en forma de retorno económico que no tiene discusión y va a vivir un muy buen momento en los próximos años, porque ni tenemos problemas de turistificación, ni tenemos problemas vinculados a los alojamientos turísticos.

–Una de las últimas apuestas importantes es el nuevo sistema de Transporte Público de la ciudad.

–Partimos de la premisa de que un buen lugar para venir a visitar, tiene que ser, en primer lugar, un buen sitio para vivir. La calidad urbana necesitaba de algo que a mí me parecía muy mejorable y que es una demanda que me trasladan todos los ciudadanos, que era la mejora radical del transporte público. No teníamos un buen sistema de transporte público. Por muchas razones. Sobre todo, porque eran dos concesiones antiguas que había que unir para prestar un servicio mejor y más eficaz. Vamos a pasar de una frecuencia de 40 minutos a una de 20, vamos a unir lo que históricamente han sido dos concesiones distintas y eso nos generaba también muchas disfunciones. Vamos a tener un servicio circular que va a conectar a menos de 200 metros todos los barrios de la ciudad a una parada y eso es importante para los barrios más alejados del centro. Todo ello lo haremos con diez autobuses nuevos eléctricos, con una flota tecnológica que incorporará frecuencias, paso y a cuánto está el siguiente autobús de cada una de las paradas. Podremos hacer también pago electrónico y saber dónde está el siguiente autobús, servicios que no tenemos. Se renueva completamente todo el mobiliario y las marquesinas y, además, incorporamos todo el sistema de monitorización de calidad en forma de un servicio irreprochable para el ciudadano. Lo haremos, además, de una forma más barata que en el resto de ciudades de nuestro tamaño y premiando la fidelidad del usuario porque el bono va a ser más barato que el actual y, con el descuento del transporte público del estado, se quedará en siete euros.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con Ayuntamiento de Gandia. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio. Fotos: Àlex Oltra.