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Los Servicios Sociales han experimentado una transformación radical en la última década en la Comunitat, pasando de un modelo asistencialista a uno garantista en el que la Educación Social constituye una figura clave


La concepción de los Servicios Sociales en la Comunitat Valenciana ha experimentado una transformación radical en la última década. Hemos pasado de un modelo asistencialista —centrado en dar ayudas— a uno garantista, centrado en los derechos de la ciudadanía y la autonomía personal. Además, dentro de esta transformación la Educación Social constituye una figura clave dentro de los equipos multidisciplinares.
La Ley 3/2019 de Servicios Sociales Inclusivos de la Generalitat Valenciana supone un hito en el reconocimiento normativo de la profesión, al regular su presencia y funciones dentro del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales. Esta ley refuerza la autonomía profesional de las educadoras y educadores sociales y los sitúa como pilares estructurales de la Atención Primaria Básica y Específica.
La Ley 3/2019 blinda los servicios sociales como derecho subjetivo y establece la interdisciplinariedad como principio rector y norma. En este marco, la Educación Social es una figura obligatoria en los Equipos de Atención Primaria Básica, garantizando una intervención centrada en el acompañamiento socioeducativo, la adquisición de aprendizajes y la superación de situaciones de vulnerabilidad y riesgo.

La educación social desarrolla una intervención socioeducativa que se hace efectiva a través de un trabajo de acompañamiento y promoción de la autonomía individual, familiar, grupal y comunitaria.
Al amparo de la ley, la educadora y el educador social, se constituyen en profesionales de referencia en el Equipo de Intervención Social.
Es desde esta intervención desde donde se promueve la inclusión, la autonomía y el desarrollo personal, siendo clave en la prevención y transformación de situaciones de vulnerabilidad y riesgo.
En los ayuntamientos y mancomunidades valencianas, entre otras funciones destacan las siguientes:
En la Renta Valenciana de Inclusión, la Educación Social desempeña un papel estratégico. Más allá de la prestación económica, la RVI incorpora un itinerario de inclusión social o laboral. Es la educadora o educador social quien diseña y acompaña este proceso junto a la persona usuaria, trabajando objetivos educativos, formativos y de inserción que permitan revertir la situación de exclusión.
La versatilidad de la profesión permite actuar en múltiples frentes:

A pesar del reconocimiento legal, la realidad en los municipios valencianos presenta desafíos importantes que no pueden ignorarse:
La Educación Social en los Servicios Sociales de la Comunitat Valenciana no es un lujo, es una necesidad democrática y un derecho de la ciudadanía. Es la profesión encargada de tejer la red que sostiene a la comunidad cuando las circunstancias individuales fallan.
Invertir en educación social es invertir en prevención. Es apostar por una sociedad donde los Servicios Sociales no sean la puerta de entrada a la caridad, sino la puerta de salida hacia la ciudadanía plena. El camino marcado por la Ley de Servicios Sociales Inclusivos es el correcto, pero es necesario dotarlo de recursos humanos y cuidar a los y las profesionales que cuidan de toda la ciudadanía. Solo así lograremos una comunidad verdaderamente inclusiva, resiliente y justa.