La NASA completa el escudo térmico del telescopio espacial diseñado para detectar asteroides peligrosos
La estructura de seis metros protegerá los sensores infrarrojos de la misión NEO Surveyor para rastrear rocas espaciales invisibles desde tierra
Redacción Ciencia
Valencia
La agencia espacial estadounidense, la NASA, ha presentado los avances estructurales de su próxima gran misión de defensa planetaria, NEO Surveyor, tras concluir la inspección técnica de su gigantesco parasol protector. Este observatorio espacial de última generación está diseñado específicamente para localizar y catalogar aquellos asteroides y cometas que cruzan las proximidades de la órbita terrestre y que podrían representar una amenaza para nuestro planeta.
La estructura del parasol, que alcanza unos imponentes seis metros de altura y cerca de dos metros y medio de anchura en su base, constituye una pieza de ingeniería crítica para el éxito del proyecto. Su función primordial es actuar como una barrera insuperable contra la radiación y el calor del Sol, permitiendo que la sensible instrumentación óptica del telescopio funcione a bajísimas temperaturas para detectar la débil radiación infrarroja de los cuerpos celestes.
El desafío del frío cósmico
Para que los sensores infrarrojos distingan el calor remanente de los asteroides oscuros sobre el fondo espacial, las cámaras deben mantenerse permanentemente refrigeradas a temperaturas cercanas al cero absoluto. Cualquier filtración térmica procedente del Sol o de los propios módulos de servicio de la nave cegaría la visión del telescopio; por ello, este escudo térmico multicapa disipará la energía de forma pasiva en el espacio interplanetario sin requerir refrigerantes consumibles.
Un centinela para la Tierra
A diferencia de los observatorios terrestres tradicionales, limitados por la atmósfera y las horas de luz diurna, este telescopio vigilará desde el espacio profundo para cumplir el mandato de catalogar más del noventa por ciento de los objetos cercanos de más de 140 metros de diámetro. Este despliegue tecnológico complementa la estrategia global de protección planetaria ensayada por hitos como la misión de desvío DART, reforzando la red de alerta temprana de la humanidad.
Tras superar estas exhaustivas pruebas de inspección mecánica, el equipo de desarrollo continuará con el ensamblaje de la óptica y las pruebas de simulación ambiental en cámaras de vacío térmico, según ha informado la NASA, con vistas a culminar los preparativos para su futuro lanzamiento orbital.
Información científica y aeroespacial elaborada de forma automática con asistencia de inteligencia artificial y traducción a partir de fuentes internacionales de la industria espacial (Spaceflight News / NASA). Revisado por la redacción de Las Provincias.