https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

El Valencia sacó de quicio al Real Madrid en 1967

Momento en que el árbitro, el catalán Pintado, señala un penalti a favor del Madrid que pararía Abelardo. / lp
Momento en que el árbitro, el catalán Pintado, señala un penalti a favor del Madrid que pararía Abelardo. / lp

El equipo dirigido por Mundo se llevó la Copa tras apear en cuartos a los blancos

PEDRO CAMPOSValencia

valencia. El Valencia ganó la Copa del Generalísimo de 1967. Lo hizo frente al Athletic (2-1). En sefiminales se deshizo del Elche -le costó mucho más de lo esperado- y en cuartos vivió un duelo en la cumbre con el Real Madrid, al que finalmente eliminó. Esa temporada destacó porque los de Mestalla lograron cinco victorias consecutivas en cinco partidos ante los capitalinos. Aquel equipo dirigido por el legendario Mundo estableció una marca que no se ha vuelto a igualar. La racha se inició con la eliminatoria de cuartos de final de Copa. El partido de ida se disputó en Mestalla y acabó con una diferencia mínima para los valencianistas: 2-1. Todos los goles se lograron antes del descanso. Los madridistas se adelantaron en el marcador por medio de Grosso, pero, a continuación, vino la reacción local y los tantos del paraguayo Jara y de Waldo. El partido se disputó a las diez y media de la noche del domingo 4 de junio de 1967 con un extraordinario ambiente en la grada. En la segunda mitad, el Valencia dispuso de un penalti a su favor, pero el brasileño Waldo estrelló el lanzamiento en el larguero de la portería defendida por el canario Betancort.

Con las espadas en todo lo alto, se disputó el choque de vuelta bajo un sol de justicia. Los madridistas se las prometían muy felices en el Bernabéu. Sin embargo, el Valencia apeló a su leyenda de conjunto 'bronco y copero', imponiéndose por la mínima, esta vez 0-1, con gol de Waldo. La clave del encuentro volvió a estar en el punto de penalti. Cuando el marcador reflejaba empate a cero, los madridistas tuvieron a favor un máximo castigo que detuvo Abelardo en dos tiempos. Aún no se había cumplido la media hora de juego y el fallo de Gento significó un punto de inflexión en el desarrollo del partido. El Valencia se vino arriba y en los compases finales llegó el gol del delantero brasileño que batió de cabeza la portería ocupada aquella tarde por Junquera. Los de Mestalla entraban por la puerta grande en semifinales.