https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

El Valencia CF llega a Vila-real herido tras el revolcón de Vallecas

El Valencia CF llega a Vila-real herido tras el revolcón de Vallecas

Los equipos valencianos de la Europa League se ven las caras hoy en el Madrigal

J. CARLOS VALLDECABRES

Quince años han pasado ya desde que Villarreal y Valencia CF se vieron las caras en este mismo estadio -El Madrigal de toda la vida- en una pugna por abrir la puerta de la final, de la entonces Copa de la UEFA. Se empató a cero en Vila-real y fue Mista el que se encargó después de finiquitar la situación en Mestalla. De los 22 jugadores que saltaron de inicio al césped sólo quedan en activo dos: Reina (Milan) y el central Coloccini (San Lorenzo de Almagro). El resto son ya cuarentones y cincuentones que cuando hoy tengan la oportunidad de ver por televisión el encuentro de estos cuartos recordarán con gusto un pasado mucho más eufórico que el actual. A aquel Valencia, por ejemplo, lo pilotaba con maestría Rafa Benítez hasta situarlo en la élite mundial (el de ahora llega tras el revolcón de Vallecas), mientras que Paquito -titular del banquillo local- no tenía los apuros que padece Javi Calleja.

Es precisamente este factor, el de la amenaza del descenso para el grupo local, un elemento que claramente juega a favor de los valencianistas, aunque es difícil que un futbolista renuncie así como así a pelear por ganarse la confianza del entrenador -van a jugar los menos habituales- aunque ahora mismo, lo de seguir en Europa sea un objetivo claramente secundario para los villarrealenses.

La vida ha cambiado bastante desde 2004 para los dos clubes. Por ejemplo, el único que a nivel institucional continúa es Fernando Roig, que por entonces tuvo que compartir palco con Jaime Ortí a quien poco después lo apartaría del cargo Juan Soler. Desde entonces, diez presidentes han desfilado por la entidad valencianista. La goleada en ese particular duelo es escandalosa a favor de los blanquinegros, cuyos dirigentes actuales observan esta competición más como un premio final para meterse en la Liga de Campeones que como lo que propiamente significa. Marcelino debe tirar de calculadora para gestionar esfuerzos. Tiene la baja por sanción de Soler y recupera efectivos (Roncaglia ya cumplió sanción, Piccini y Coquelin), pero ayer se cayó otro futbolista: Jaume, que tuvo que ser ingresado por una gastroenteritis.