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La encrucijada de Kang In

Kangin Lee, durante el partido del Valencia CF./Lázaro de la Peña/VCF
Kangin Lee, durante el partido del Valencia CF. / Lázaro de la Peña/VCF

El club ha dejado claro al entorno del futbolista que no se plantea un traspaso y que quiere renovarlo de nuevo para volver a blindarlo

MANUEL MORERA y LOURDES MARTÍ

El futuro de Kang In Lee vuelve a estar en el aire. En los últimos días ha dado por hecho que el canterano seguirá en el Valencia, pese a haber sonado todo el verano para salir durante la próxima temporada a otro equipo. Sin embargo, ni el club ni los agentes del futbolista descartan una cesión si ambas partes consideran que es lo mejor para el futbolista. Aun así, los valencianistas se niegan rotundamente a que el coreano se marche traspasado.

«Si el club y el futbolista desean que esté aquí, va a ser uno más. Jugará los minutos que desde el cuerpo técnico creamos que deba jugar, tratando de ser siempre lo más justos», explicaba Marcelino tras el partido contra el Leverkusen. Ahora la patata caliente está en manos del joven jugador y su entorno. Si opta por seguir en el Valencia, estará a las órdenes del entrenador que le dio 501 minutos durante el pasado año, la mayoría en las primeras rondas de Copa del Rey. Ante la posibilidad de que opte por tratar de demostrar su valía lejos de Mestalla, tanto el futbolista como la dirección deportiva se plantean una salida en forma cesión.

El Valencia no contempla que el jugador salga traspasado bajo ningún concepto. Desde que llegó a Paterna en 2011, a Kang In se le señaló como una de las mayores promesas de la cantera y el club no quiere que se repita un caso Isco. La fortaleza económica de los clubes ingleses y la repercusión internacional del coreano con su selección ha provocado que la entidad de Mestalla quiera renovarlo, pese a que hace un año ya se amplió el contrato del futbolista hasta 2022. Entonces se fijó la cláusula de rescisión en 80 millones, cifra que en aquel momento fue considerada prohibitiva para un futbolista que todavía no había debutado con el primer equipo.

Los equipos ingleses han mostrado durante este verano una vez más la capacidad que atesoran para realizar grandes traspasos. El Manchester United, se hizo con los servicios del lateral del Crystal Palace, Wan-Bissaka por 55 millones y ayer reventó el mercado haciendo oficial la llegada de Maguire por 87 millones de euros procedente del Leicester, que se convirtió en el central más caro de la historia. No solo los grandes clubes podrían apostar fuerte por él, los equipos de la zona media también tienen capacidad para permitírselo. El Aston Villa, club recién ascendido, ha realizado un desembolso neto de más de 148 millones, el segundo más alto después de los diablos rojos. Ante estas circunstancias el Valencia todavía duda de si lo mejor para sus intereses es poner a Kang In en el escaparate mundial con una cláusula que, aunque ahora parezca inalcanzable, puede convertirse en muy suculenta si cuaja una buena temporada.

En el extremo contrario, la dirección deportiva también teme que, lejos de poder evolucionar en otro club, pueda estancarse. Salir en forma de préstamo a otra entidad no es una garantía de minutos. Toni Lato puso rumbo este verano al PSV, equipo holandés que tradicionalmente ha apostado por futbolistas jóvenes. Los neerlandeses ya han jugado la previa de la Champions, donde cayeron eliminados, y la primera jornada de la liga y Lato todavía no ha debutado.