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Tarde para darse un respiro o para agotar la paciencia

Gabriel Paulista golpea el balón con la izquierda en el entrenamiento de ayer.  / damián torres
Gabriel Paulista golpea el balón con la izquierda en el entrenamiento de ayer. / damián torres

El Valencia necesita romper su maldición y ganar si no quiere despedirse de la ChampionsParejo se queda fuera de la lista mientras que Guedes y varios jugadores llegan con molestias a esta cita ante un inocente rival

J. CARLOS VALLDECABRES

valencia. Lo que en otras circunstancias, digamos 'normales', debería de ser un partido para disfrutar e hincharse a meter goles se ha convertido poco menos que en un juicio en el banquillo se van a sentar jugadores y entrenador. Poco más de dos meses después de haber comenzado la Liga, el Valencia se ha metido en un callejón que ha puesto contra las cuerdas al mismísimo Marcelino. Después de la pitada del sábado, el escenario de esta tarde de Champions ante un equipo con nombre curioso adquiere un tono de cierta gravedad. Entre Valencia y el Young Boys hay una distancia futbolística tremenda, pero el partido de Berna (1-1), principalmente lo que ocurrió en la segunda mitad, dejó tal sensación de amargura que ha llenado de dudas las pocas o muchas posibilidades que todavía hay de meterse en los octavos de final.

Con la pitada del sábado, el de hoy supone la enésima oportunidad para que los futbolistas borren todas las dudas que en torno a ellos se han generado. Al Valencia sólo le vale ganar para seguir apurando hasta el último cara a cara contra el Manchester, que esta noche (21 horas) por su parte se las verá con la Juventus en Turín. Y los suizos saben además cómo se las gasta Mestalla. «El Valencia está con bastante presión y tienen que hacer más», dijo Loris Benito, uno de los futbolistas del conjunto suizo -llevan tres victorias ligueras seguidas- en referencia a lo que ocurrió en el partido de ida.

Para deshacer el entuerto en clave blanquinegra, Marcelino no puede contar con su futbolista preferido. Al final, Parejo volverá a ver el encuentro desde la grada. Se entrenó con todos el lunes, lo hizo el martes pero cuando se dio a conocer la lista de convocados, no estaba el capitán por ningún lado. Le llegará el turno el sábado en Getafe.

El equipo suizo, habituado al césped artificial, arrastra varias ausencias

Por eso hoy de nuevo serán Kondogbia y Coquelin los que, en teoría, vuelvan a llevar la manija en el centro del campo. Dos futbolistas con bastantes coincidencias en su perfil y que continúan impidiéndole el paso a Carlos Soler en esa función. El sábado, por cierto, el cambio del canterano encendió los ánimos de la grada hacia el entrenador, en un choque de opiniones que descubrió que Marcelino ha perdido cierta fuerza de cara al público.

El técnico, por cierto, reconocía ayer que hay varios futbolistas que llegan condicionados. Tienen ligeras molestias Gayà (la acumulación de minutos está poniendo a prueba sus isquios); Garay, Guedes (acabó totalmente desfondado y mereció ser sustituido) y Coquelin, que pasó por un proceso febril antes de vérselas con el Girona incluso. El portugués, sobre el que volverá a estar hoy la responsabilidad de aportar imaginación al ataque, tiene también algunas molestias.

Con este panorama podría producirse alguna sorpresa de última hora. Parece, en cambio, totalmente asentado como lateral derecho Wass, después del aceptable partido que hizo el sábado. Con el danés sobre el terreno de juego, el Valencia volvió a acumular centrocampistas en el césped, lo que pasa es que lo hacen en situaciones diferentes. Cheryshev y Piccini continúan por su parte fuera de combate.

Si acaban saliendo desde el inicio Rodrigo y Batshuayi, para el belga -fue quien marcó en campo suizo- supondrá el reencuentro con la afición después de su discutida actuación en el segundo tiempo contra el Girona. No acaba de enchufarse Batshuayi, aunque a Gameiro le está sucediendo tres cuartos de lo mismo. Ni uno ni otro han conseguido plasmar el nivel que se espera de ellos y cada día que pasa crece el runrún entre la afición. La ridícula cifra de goles que presenta el Valencia le hace situarse a la cola de Europa y ante este tipo de rivales es cuando más propicia es la ocasión para borrar de una vez por todas el malfario que les persigue este año.

Para el Young Boys, la cita de Mestalla -ellos juegan en césped artificial- se le debe teóricamente hacer muy larga. Llegan los suizos con las ausencias de Jordan Lotomba, Gregory Wüthrich y Pedro Teixeira, aunque es novedad, respecto al partido que jugaron en la ida, la presencia del meta Von Ballmoos.

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