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Soler lidera y Mina ejecuta

Benito arrolla a Soler en una acción del primer tiempo. / jesús signes
Benito arrolla a Soler en una acción del primer tiempo. / jesús signes

El centrocampista marca más de un año después y el delantero anota otro doblete para asestar un duro golpe a la competencia El canterano y el gallego fabrican los tres tantos del Valencia ante el Young Boys

TONI CALERO VALENCIA.

Dos de los futbolistas más jóvenes de la plantilla se encargaron de desatascar ayer al Valencia. La conjunción entre Carlos Soler y Santi Mina fue oro: empeño, pelea y goles. Hasta tres. Cada uno a su manera ha convencido a Marcelino con hechos. A Soler, a quien el técnico nunca vio en el centro del campo, ya no le pesa el rival. Si tiene que liderar, lidera. Lo hizo contra la Juventus, cuando más diminuto se mostró el Valencia, y lo repitió ayer contra un Young Boys de pierna fuerte y escasos argumentos futbolísticos. El avance de Mina también tiene chicha. Su tremenda eficacia el año pasado fue conquistando a los valencianistas gota a gota. Era difícil, pero cuajaba la relación entre la grada y el gallego. Mina puede seguir generando debate pero a su habitual ímpetu le añade goles, la forma indiscutible de ganar adeptos dentro y fuera del vestuario.

El gallego ha necesitado muy poco tiempo sobre el césped para convertirse en el mejor artillero del Valencia esta temporada. Cuatro tantos -doblete en Copa, doblete en Champions ante el Young Boys- hasta contabilizar las mismas dianas que Batshuayi, Gameiro y Rodrigo juntos. «¿Si el equipo me echaba de menos? Lo que se echaba de menos era un pelín de suerte. Un remate de Carlos va al palo, intuyo por dónde va a caer y estoy por ahí», definió Mina en Bein Sports. El gallego gritó con rabia su gol mientras Michy Batshuayi y Kevin Gameiro observaban la escena desde el banquillo. Marcelino no regala minutos a nadie y Mina completó el partido contra el Girona y ayer repetiría. Es evidente que el gallego asestó otro duro golpe a la competencia y eso es mucho decir teniendo en cuenta que tras el cierre de mercado aparecía como cuarta opción en ataque.

El segundo tanto de Mina también lo ideó Soler, con un centro medido entre el portero y la defensa del Young Boys que el gallego rozó con la puntera para marcar. Soler estaba en camino de completar un partidazo y al final, su único pero, fue la amarilla que le pone contra las cuerdas en Turín. El canterano, Gayà y Parejo jugarán apercibidos de sanción contra la Juventus y si ven la tarjeta se perderán el decisivo choque ante el United en Mestalla.

«Estamos más vivos que nunca», apunta Mina, el mejor artillero del equipo este curso

Antes de resoplar por esa amonestación, Soler se dio el gustazo de celebrar un tanto en casa un año y siete meses después de aquella vaselina al Celta que dejó al público boquiabierto. Desde el 6 de abril de 2017 no marcaba Soler en Mestalla. Desde el 27 de agosto de 2017 -ante el Madrid, en el Bernabéu- no marcaba Soler como valencianista. «Estoy contento por mi gol. Rodrigo hizo un gran trabajo porque se llevó a tres futbolistas», explicaba el canterano, que arrancó en la banda derecha y luego ocuparía casi todas las posiciones del centro del campo para acabar con 63 toques y una incidencia total en el juego del conjunto blanquinegro.

«Estamos más vivos que nunca», sentenció Santi Mina después de vivir esa reconciliación grupal con el público. «Después de una victoria el equipo siempre se va contento a casa, se respira otro ambiente y vas más alegre al trabajo. Al final esto son emociones y sentimientos. Esto nos da una mentalidad positiva y alegría», puntualizó el gallego. Mina comparte con Soler la ambición como ingrediente indispensable de un crecimiento sostenido. Quizás por eso ambos hablaran tras el encuentro ante el Young Boys de «pelear a muerte el sábado en Getafe y en los dos partidos que quedan de la fase de grupos de la Champions».

Durante la ausencia de Mina por lesión (un mes, cinco partidos) se echó en falta el empuje del delantero. Cuando se recuperó, Marcelino probó a juntar una dupla que se conoce bien (Mina-Rodrigo) restando protagonismo a uno de los fichajes estrella, Batshuayi, y a un Gameiro que se empeñó en contratar desde el mercado de invierno de la pasada temporada. El paso al frente de Mina lo celebra el asturiano. Los recién llegados ya saben que el precio por jugar es muy caro.

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