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La segunda unidad de la Liga se crece

La segunda unidad de la Liga se crece

Sólo el Sevilla ha gastado más dinero que el Valencia, al que todavía le faltan cuatro fichajes | Los equipos aspirantes a amenazar el poderío deportivo de Barça, Real Madrid y Atlético también sacan la chequera

JORGE PEIRÓValencia

«Vemos las inversiones que están haciendo el Sevilla, el Betis, el Villarreal, el Athletic Club y la Real Sociedad, que son muy buenos equipos que no van a jugar en Europa el año que viene, entonces la próxima competición va a ser muy complicada».

Así describía Marcelino García Toral, tras el amistoso ante el Sion el pasado martes, el curso que va a seguir la lucha por los puestos continentales la próxima temporada. La batalla por acceder a Europa en la temporada que arrancará en tres semanas va a ser durísima y la competencia va a ser máxima.

Mucho mayor que la campaña pasada. El Valencia ya ha demostrado que pueden plantar cara al Barça, como así hizo en la final de Copa del Rey, y ahora aspira a competir no sólo por estar en Champions, sino por molestar para la consecución de la competición doméstica.

Tres refuerzos llegarán al Valencia antes del 31 de agosto; el límite salarial permitiría un cuarto El equipo de Marcelino espera volver a sorprender a los grandes como pasó con la Copa

«Queremos cerrar algunas incorporaciones que creemos que nos pueden dar con su perfil un complemento y a la vez un plus en cuanto a las posibilidades», afirmaba el preparador asturiano en Suiza.

Es una evidencia que la plantilla blanquinegra no está cerrada. En la reunión que mantuvo la cúpula valencianista en Singapur, que tuvo lugar hace algunas fechas, se dejó claro que tres son los fichajes que deberían llegar a Mestalla antes del cierre de mercado el 31 de agosto.

Las posiciones a cubrir son la de lateral zurdo, donde se busca un suplente que pueda competir con José Luis Gayà, un central que acepte el rol de jugador de rotación por detrás de Gabriel Paulista, Garay y Diakhaby, y un mediocentro ofensivo que dé más de un merecido descanso a Dani Parejo.

El nombre que lleva pululando en las últimas semanas es el de Rafinha, incorporación que podría activarse próximamente. El límite salarial permitiría incluso la posibilidad de firmar a un cuarto delantero, sino este puesto sería ocupado por el joven Manu Vallejo.

Los rivales que citaba el asturiano no parece que vayan a dar cuartel este año, y así se está reflejando en sus inversiones en jugadores. Exceptuando al Athletic Club, siguiendo su tradicional filosofía de fichajes, el resto de contendientes han realizado numerosos desembolsos y muy ambiciosos.

Precisamente uno de los nombres que sonó con fuerza para cerrar el eje de la zaga fue el de Raúl Albiol. El central valenciano optó finalmente por defender los colores del Villarreal a cambio de cinco millones de euros. Albiol, junto a Rubén Peña, Moi Gómez y Alberto Moreno, fichado a coste cero, buscarán hacer olvidar el mediocre curso pasado del cuadro groguet para devolverlo a plazas europeas.

El otro equipo vasco aspirante a volver a jugar en Europa, la Real Sociedad, ha apostado por el fútbol de ataque y dejará su futuro en manos de jóvenes incorporaciones como Alexander Isak, Martin Ödegaard o Portu. 21 millones gastados, junto a los Oyarzabal, Januzaj y Willian José tratarán de devolver a los de Imanol Alguacil a las posiciones nobles de la tabla.

En Andalucía es donde más movimiento ha habido. El Betis ha invertido 60 millones de euros en hombres como Fekir o Lo Celso. Una cantidad jamás concebida en Heliópolis, que podría ser recuperada si se acaba vendiendo al argentino.

El Betis post Quique Setién se está tomando en serio lo del retorno a las posiciones de arriba, ahora bajo el mando de Rubi, y seguro que dará guerra este año.

Si las cifras de los verdiblancos parecían elevadas, la del Sevilla es más propia de un equipo de la Premier League. 124 millones de euros invertidos, por ahora, se han traducido en doce nuevos futbolistas que solo tienen en mente un objetivo: la cuarta plaza.

Resulta significativo cómo los hispalenses han puesto 25 millones por un joven central de 20 años. Es el caso del francés Jules Koundé. Los más veteranos de Nervión jamás habrían imaginado que su club pudiera gastar tal cantidad en un chico tan joven. Y menos en un defensa.

La contienda por las plazas europeas se presenta interesantísima para el espectador neutral y asfixiante para sus protagonistas. Aunque parece una lucha cerrada por el potencial económico de Barcelona, Madrid y Atlético, la segunda unidad de la Liga presentará una feroz contienda.

Los catalanes son los que menos han invertido en fichajes de los tres, con la friolera de 237 millones, una diferencia de más de cien respecto al Sevilla, líder de gasto de los 'outsiders'. Un abismo.

Los del 'Cholo' Simeone se han convertido para la clase media alta de La Liga en el espejo en el que mirarse. La excelente gestión de su proyecto, en todas las parcelas, les ha permitido crecer como entidad y les ha devuelto a la lucha por títulos nacionales e internacionales.

Los rojiblancos han llegado al punto de poder exhibir músculo financiero y ser capaces de pagar hasta 127 millones por un futbolista: Joao Félix. Progresivamente han ido colocando más y más ceros en su talonario hasta poder tener a sus órdenes a futbolistas de la talla de Griezmann -que se ha ido por 120 millones de euros-, Diego Costa o Godín.

Mención aparte merece el Real Madrid. Los blancos son por ahora el club que más millones ha gastado en la compra de futbolistas en todo el continente. 303 millones superan con creces los 243 de sus vecinos de Neptuno.

Con más de un mes de ventana de traspasos por delante, esta espectacular cantidad amenaza con aumentar considerablemente si Zidane decidiera incorporar a sus filas a un centrocampista por alrededor de cien millones más.

Lo que parece no cambiar es el escalón entre los tres transatlánticos del fútbol español y el resto de clubes. Solo hay que examinar las cifras de este verano. Es una diferencia aparentemente insalvable que resta igualdad a la competición doméstica en España.

Un escalón que el Atlético de Madrid está tratando de subir poco a poco con los años, pero que para el resto de clubes queda como una meta algo utópica y un objetivo muy a largo plazo.

Hay detractores de la liga española que precisamente emplean el argumento de la igualdad de la competición para afirmar con fervor que la mejor liga del mundo, y la más igualada, se encuentra pasando el Canal de la Mancha.

Es posible que la Premier esté más equilibrada pero lo cierto es que los mejores futbolistas se pasean cada semana por los verdes españoles.