https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg
El túnel del tiempo

El récord goleador de Vicente Navarro

El delantero jugó dos años con el Valencia. / vicente navarro
El delantero jugó dos años con el Valencia. / vicente navarro

PACO LLORET

Vicente Navarro ostenta un registro goleador único hasta el momento. El día de su debut en partido de Primera División con el Valencia logró tres goles. Nadie lo había logrado con anterioridad ni tampoco nadie lo ha superado posteriormente. El delantero nacido en Corbera y afincado en la actualidad en Palma de Mallorca, marcó tres tantos el día que se estrenaba como valencianista. Sucedió el 1 de noviembre de 1964 en Mestalla ante el Elche. El encuentro ante los ilicitanos concluyó con goleada 5-0. Sus tres tantos llegaron en el segundo tiempo, en apenas un cuarto de hora, cuando el marcador ya reflejaba una diferencia favorable de dos a cero. Navarro puso la guinda con su triplete goleador. No pudo tener mejor presentación.

El entrenador del Valencia en aquella temporada 64-65 era el legendario Mundo, que había apreciado las cualidades rematadores de un joven que despuntaba en el CD Mestalla. El conjunto filial militaba en el grupo Sur de la Segunda División y Navarro se proclamó Pichichi en su primera campaña como mestallista al conseguir 18 goles mientras que en el grupo Norte el mejor artillero fue Olano, delantero de la Real Sociedad. Después de su excelente rendimiento en aquel ejercicio 62-63, permaneció una campaña más antes de dar el gran salto a la élite. Con la ilusión por bandera y un entusiasmo desbordante, Navarro pudo por fin disfrutar de la ansiada oportunidad. Sucedió en la octava jornada del campeonato tras dos partidos sin marcar. Un empate a cero en casa ante el Real Madrid y una derrota por la mínima en el feudo del Córdoba le abrieron las puertas a la titularidad.

El revulsivo funcionó a las mil maravillas. El Valencia se reencontró con el gol y arrolló al Elche. Navarro fue la estrella del encuentro y protagonizó el partido soñado. Le hicieron un claro penalti que Héctor Núñez transformó en el primer gol de la tarde pasada la media hora. Poco después, antes del descanso, participó de forma decisiva en el segundo gol, obra de Guillot. Con el partido encarrilado, en la reanudación, llegaron sus tres tantos. El primero en el minuto 60, el segundo, diez minutos más tarde, y el último en el 74. Navarro recuerda ese instante como el momento de mayor dicha de su carrera, su gran tarde que le lanzó al estrellato. Desde su actual retiro balear, ajeno al récord que posee, evoca los consejos que le daba Mundo por haber sido también un delantero centro que conocía como pocos el oficio.

Aquella eclosión goleadora pudo haberse ampliado pero Sánchez Lage, el argentino que formó aquella tarde a su lado, le sugirió que no convenía abusar de un rival que ya había capitulado y Navarro le hizo caso. Pese a jugar menos partidos que la mayoría de sus compañeros acabó siendo el segundo máximo goleador del Valencia en aquella temporada, la primera en la que los de Mestalla no alcanzaron una final europea después de tres ediciones consecutivas. Navarro aportó nueve goles, doce menos que Waldo. El brasileño estuvo a un paso de ser el mejor realizador del campeonato pero el paraguayo Cayetano Re le superó. El Elche se convirtió en su víctima favorita puesto que en el duelo de la segunda vuelta disputado en el viejo campo de Altabix anotó un par de goles en la victoria valencianista por 1-3.

En su segunda y última temporada con el Valencia Navarro empezó siendo titular aunque desplazado a una banda porque el nuevo entrenador, Sabino Barinaga, optó por cambiarle la posición para sorpresa de muchos y disgusto del interesado. Los espectadores de tribuna una día le dijeron: «Vicent, dis-li que tú no has de jugar ahí» a lo que respondió: «Jo no puc fer res». Sin embargo, al equipo las cosas le iban de maravilla y acumulaba victorias, dos de ellas de forma consecutiva por 3-0 ante el Real Madrid y, a renglón seguido, otra por 1-2 en el feudo del Barcelona. Hubo una prima extraordinaria y aquel equipo que se había encaramado a lo más alto tras asombrar a propios y extraños se desinfló sorprendentemente al final de la primera vuelta. Como no podía ser de otra manera, su único gol de aquella campaña 65-66 se lo hizo al Elche en Mestalla.

Al acabar la Liga se fue al Hércules de Alicante que había ascendido a Primera División aunque su estancia fue breve: dos temporadas, con descenso a Segunda incluido. El Levante llamó a su puerta y no se lo pensó dos veces. Curiosamente su primer ejercicio como granota, el curso 68-69, coincidió con un hecho singular: los azulgrana jugaron en el campo de Mestalla como locales al no disponer de terreno de juego tras la demolición de Vallejo y la construcción del actual Ciutat de València inaugurado en septiembre del 69 como Antonio Román. El primer gol oficial del nuevo recinto lo firmó Navarro aunque, esta vez, el Elche no fue el rival, sino el Atlético Mallorca.

Fotos

Vídeos