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Rafinha sólo vendrá al Valencia como cedido

Rafinha y Griezmann, ayer, en el partido contra el Athletic. / ep
Rafinha y Griezmann, ayer, en el partido contra el Athletic. / ep

El técnico admite que el barcelonista estuvo casi contratado y que un centrocampista de sus prestaciones ronda los 40 millones de euros

C. V.

valencia. Si por Marcelino, Mateo Alemany y Pablo Longoria fuera, Rafael Alcántara do Nascimento (12-2-1993) sería hoy en día jugador del Valencia y, en vez de estar anoche en San Mamés con la camiseta del Barcelona, el hijo de Mazinho estaría contando las horas para estrenarse esta tarde en Mestalla. Desde que la liga tocara a su fin y con el subidón de adrenalina que supuso la Copa del Rey que el nombre de Rafinha circula en clave blanquinegra. Estando todavía de vacaciones en Asturias, Marcelino ya dijo que el Valencia iba a fichar o bien a Rafinha o bien a Denis Suárez, pero a ambos no.

Denis acabó marchándose a Vigo -el exbarcelonista se despachó después a gusto públicamente contra Mateo Alemany-, mientras que ocho semanas después, Rafinha sigue poniendo en tensión a todos los dirigentes valencianistas. Bueno a todos no. A Peter Lim le puso tenso en su momento, cuando se enteró de que el fichaje estaba poco menos que cerrado y que le iba a suponer al Valencia un desembolso que podría estar en torno a los 15 millones de euros. Ahí se plantó y fue poco menos que uno de los ingredientes para que estallara el desencuentro de Singapur. Fue el máximo accionista el que echó abajo la contratación fichaje. La razón para ello: las lesiones.

A sus 26 años, Rafinha se ha tenido que sobreponer física y mentalmente a tres lesiones graves en tres años. Lim, solo o asesorado por Mendes o quien fuera, dijo que sólo aceptará que Rafinha venga al Valencia si es en calidad de cedido. Curiosa circunstancia para el día -si se produce- que Lim venga a Valencia y salude uno por uno a los jugadores.

A Rafinha le queda un año en el Barça. Es pues la última oportunidad para el club de sacar un pellizco por él y una cesión acabando en 2020 no cuadra (sólo se entendería con opción de compra obligada o renovando antes como culé). En Italia parece que están dispuestos de pagar y llevárselo ahora. De momento, el único que se lo llevó es Valverde para hacerle jugar en Bilbao al lesionarse Suárez.

Marcelino, por si acaso, no lo da por perdido. Es el jugador que completa la plantilla. A Rafinha le cautiva la idea de jugar con el asturiano. «Desde el principio de verano necesitábamos un futbolista ofensivo polivalente. Éste -Rafinha- era un futbolista que nos podía ayudar a aumentar el potencial. Estuvo casi fichado. Luego nos fuimos a Singapur y allí el propietario nos dio argumentos, que entendimos, para no hacer ese fichaje. Argumentos sólidos por el historial de lesiones importantes. Así lo entendimos. Se nos aseguró que si venía cedido aceptaría. En ese escenario estamos, de intentar que venga. Un jugador de nivel similar son 40 millones», indicó el asturiano.