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Los problemas que angustian a Celades

Los problemas que angustian a Celades

El Valencia pasa de su obsesión por defender a una media de dos goles encajados por partido y sigue bloqueado para marcar | Marcelino tardó dos años en conseguir que la portería blanquinegra cerrara la Liga con una estadística que definía su estilo de juego: 0,9 tantos por encuentro

Juan Carlos Valldecabres
JUAN CARLOS VALLDECABRESValencia

Albert Celades tiene un serio problema. O dos para ser más exactos, por abajo y por arriba. Como a veces se dice en fútbol cuando se habla que lo ideal es mantener el equilibrio, la manta blanquinegra es tan corta que no le cubre ni los pies ni la cabeza. Lleva media docena de partidos y hoy cumple su vigesimotercer día como entrenador del Valencia. Prácticamente, el técnico andorrano sale a un partido cada poco más de tres días y con ese margen es prácticamente imposible construir una nueva filosofía y estilo de juego, y encima que le salga bien. Es el precio que se paga por los relevos en el banquillo en plena carrera. Celades cometió el error de creer que el 0-1 de Londres con aquel 4-3-3 iba a reforzar su arriesgada apuesta por el cambio de sistema casi de la noche a la mañana. Cuatro partidos después del zarpazo de Stamford Bridge, Celades se ha visto contra las cuerdas incluso con el 4-4-2 al que tanta fe le tienen por sus propias condiciones los futbolistas. Ahora no le queda otro remedio que volver al cajón y rescatar una de las herencias más preciadas que Marcelino consiguió instaurar. El Valencia vuelve a hacer aguas en defensa y eso es algo que no se podía permitir con el asturiano al frente. Lo tuvo claro desde el primer día y no le importó señalarlo públicamente cuantas veces hizo falta. Y no sólo en su primer curso, también en el verano del segundo en su afán por mejorar.

Marcelino se echó las manos a la cabeza cuando aterrizó en Mestalla al comprobar los registros de la temporada anterior: en la 2016-17, al Valencia le metieron 65 goles en 38 jornadas, lo que arrojaba una media de 1,7 por partido. La redujo a 0,9 la Liga pasada (35 tantos). Ahora, habría que ver qué opina el asturiano al comprobar que con esos jugadores que él instruyó y, teóricamente, con el mismo dibujo, nada de aquello parece sobrevivir. El Valencia va camino de pulverizar registros defensivos pero en sentido negativo y eso siempre penaliza. Paulista y Wass no estuvieron nada inspirados en sus marcas en el segundo tanto holandés, y quizás tampoco Cillessen en el primero sobre todo.

Esas carencias todavía se acrecientan si desde una perspectiva más global, el bloque no responde con otras alternativas a las citadas carencias. Defiende su propia portería con las misma candidez con la que remata a puerta contraria.

Ha tenido que venir una cita del calado de la Champions para que las heridas vuelvan a sangrar y a la vista de todos. Al Ajax le debilitaron este verano pero ha dado sobradas muestras de sostenerse gracias a un fenomenal trabajo de todas sus piezas. Manejó el balón con la misma intención ofensiva y precisión con el 0-0 que luego con el 0-2. Ayer, por ejemplo, la prensa holandesa recordaba que este equipo no sólo ganó 0-3 en Mestalla (escenario que causó impresión: «estadio magistral donde se profesa abiertamente la religión que es el fútbol») sino que le metieron un 1-4 al Real Madrid.

En las páginas de uno de los diarios holandeses más importantes se decía del juego en Mestalla como un «espectáculo excepcionalmente divertido». Depende para quién, lógicamente. Celades se aferra a que su equipo jugó posiblemente en los 45 minutos iniciales una de las mejores mitades desde que él es entrenador. Puede servir el argumento, pero no es suficiente. Para ganar, porque de eso se trata, el Valencia no sólo tiene que jugar bien y evitar que le metan goles, necesita hacerlos. Y esa falta de puntería y/o mala suerte fue una de las cuestiones que envolvieron también a Marcelino en el arranque del año pasado y que estuvieron a punto de costarle el puesto en enero de no haber sido por Alemany.

Según los registros de la propia UEFA, el Valencia hizo 2 tiros a portería en el primer tiempo (el Ajax 4) y otros dos en el segundo tiempo (los holandeses 2 también). En líneas generales, remató un poco más el Valencia, pero sin puntería (8 intentos en el primer tiempo y 6 en el segundo, por los 6 y 7 del Ajax). Supieron hacer mucho más daño con algo menos.