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El problema de una Grada que no sabe cómo animar

Aspecto de la Grada de Animación el sábado en el primer partido de Liga. / juanjo monzó
Aspecto de la Grada de Animación el sábado en el primer partido de Liga. / juanjo monzó

El Valencia seguirá citando a socios para incentivar la solución | La ausencia de líderes y hasta de megáfono dejó en el primer partido de Liga una desalentadora imagen del sector más influyente del estadio

C. V.VALENCIA.

El arranque de Liga descubrió entre otras cosas dos problemas actuales del Valencia. Uno, sobre el césped: no sabe jugar sin Parejo. Otro, en la grada: no hay animación. La renovada Grada de Animación tuvo más de grada -en un aspecto medio en cuanto a ocupación- que de animación y eso puede llegar a ser un factor cuanto menos inquietante en el futuro si las cosas se empiezan a torcer. Mestalla parece haber perdido ese aroma vibrante y acústico que tanto llegó a impresionar a Peter Lim -verbalizado por Layhoon- y que sirvió por momentos de excusa para frenar el interés de trasladarse al nuevo estadio. Mestalla se ha quedado poco menos que afónico.

El Valencia es consciente de la situación actual. Por eso el club va a mantener la iniciativa que tuvo días atrás de realizar reuniones con integrantes de esta Grada seleccionador de manera aleatoria. El objetivo de esos encuentros no es otro que tratar de que surjan voces que asuman la responsabilidad dentro de este grupo, que ha sufrido de manera decisiva una merma en su 'potencial' tras la salida sobre todo de los 'líderes' que encabezaban Curva Nord. Ahora, no hay nadie que coja por ejemplo el megáfono y dirija los cánticos, algo que no parece demasiado complicado pero que choca con diferentes presiones, según la versión que maneja el propio club. Es más, hasta se vio que no fueron pocos los aficionados que observaron el partido sentados y sin participar en los aislados y diversificados cánticos que se hicieron, lo que contrasta directamente con el espíritu que tiene esa parte del estadio, con precios mucho más asequibles que otras zonas del campo.

Con los nuevos parámetros establecidos para sacarse el pase en ese sector del estadio, la consecuencia ha sido la pérdida de liderazgo, una cuestión que desde la propia entidad se tenía poco menos que asumida como efecto directo. En el ánimo del consejo se mantiene firme el deseo de conseguir una Grada de Animación libre de presiones y violencia, y se da por sentado que la regenación tendrá un coste en el tiempo. En este tipo de casos, si el equipo de Marcelino funciona nadie echará en falta el aliento, pero ya se sabe que la temporada es muy larga y se dan periodos de abstinencia de puntos. Ahí es donde el sector más joven debe apoyar.

La Grada de Animación no contagió al estadio el sábado y ni mucho menos inyectó ese ambiente que en ocasiones los jugadores necesitan para superar ciertas adversidades. El Valencia insiste en trasladar la idea de que quiere dar libertad a los integrantes de este colectivo para que sean ellos mismos los que monten una estructura que sea tan operativa como la anterior.