https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

Preocupados por la Liga más que por el Ebro

La plantilla valencianista es consciente de la importancia del partido del sábado ante el Sevilla. / d.torres
La plantilla valencianista es consciente de la importancia del partido del sábado ante el Sevilla. / d.torres

El Valencia encara el trámite copero pensando en el decisivo partido frente al Sevilla del sábado | Marcelino reconoce que su equipo priorizará el torneo doméstico para que no peligre el objetivo de la Liga de Campeones

JUAN CARLOS VILLENA

Si el Valencia pudiera disponer de una máquina del tiempo hoy pondría en el calendario el sábado en vez del martes. Todos los empleados del club, desde el césped hasta los despachos, son conscientes de que ante el Sevilla se juegan una final de Champions puesto que una derrota dejaría a los andaluces, el rival directo por la cuarta plaza que da acceso a la próxima Liga de Campeones, con 13 puntos de ventaja a las puertas de Navidad. Una losa que se atragantaría cual polvorón de estepa.

El partido de vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey ante el Ebro es un grano en la primera semana decisiva de la temporada. Un estorbo. Algo «irrelevante» tal y como sentenció Mateo Alemany el sábado en Madrid ante las cámaras de televisión. Su entrenador, Marcelino García Toral, secundó ayer ese discurso: «El del sábado es un partido vital. El director general dijo que lo más importante es la Liga y yo lo reitero porque es la que nos va a permitir llegar a la Champions. Mi discurso es coincidente con el de Mateu Alemany. Las cosas hay que afrontarlas con naturalidad, no hay que utilizar un doble lenguaje y lo prioritario es la Liga. Seguimos con esa idea y no bajamos el objetivo de clasificarnos para la Champions. Vamos a ganar al Ebro y sobretodo al Sevilla». Sin censuras.

Es más, una vez superado el más que presumible trámite frente al equipo aragonés, todo lo demás sería un ridículo mayúsculo, será la posición liguera, y el tono físico de la plantilla, lo que determine el planteamiento del Valencia en el resto de la Copa y de la Europa League. Así lo dejó caer ayer el propio Marcelino: «Seremos sinceros, para nosotros lo más importante es la Liga y en su momento diremos sinceramente a qué vamos a dar prioridad y si vamos con todo en todas las competiciones». Sincero, sí. Crudo, también.

La gran novedad en la lista es el regreso de Cheryshev, de baja desde el 20 de octubre

Aunque comenzar a poner las 'miguitas de pan' en la decisión de dejar de lado dos competiciones no suena a la mejor receta para recuperar el pulso de la grada, el técnico hizo un llamamiento a la hinchada. Pensando, de nuevo, en la final frente al Sevilla donde está media Liga en juego en la temporada del Centenario: «A la afición le pediría que crea en su equipo en los momentos de dificultad donde es más difícil creer pero es cuando mas lo necesitamos. Les pedimos que nos ayuden».

En ese clima de sinceridad comparecerá esta tarde el Valencia en Mestalla para finiquitar la eliminatoria frente a un Ebro que llega después de levantar la cabeza en el Grupo III de Segunda División B, donde ha sumado 8 de los 15 puntos en juego desde que se enfrentó al Valencia en Zaragoza, lo cual le ha permitido salir de la zona de descenso y sacarle dos puntos de ventaja al Mestalla. El conjunto aragonés viaja con el sueño de escribir la página más bonita de su historia en Mestalla y lograr una de esas machadas que abren los periódicos al día siguiente. Con los pies en el suelo, puesto que el 1-2 de La Romareda le reduce las opciones al casi imposible si su rival se toma en serio el partido. El gran peligro de este tipo de envites para los equipos de Primera si miramos a la hemeroteca del torneo copero, descafeinado desde que se instauró la ida y vuelta en eliminatorias con conjuntos de distinta categoría.

La gran novedad en la convocatoria del Valencia es la presencia de Cherishev, que regresa tras la lesión que se produjo el 20 de octubre frente al Leganés. Quienes se perderán el partido son Murillo por un esguince de tobillo, Rodrigo, que mejora de sus molestias pero está descartado para la cita (no hubiera jugado de todos modos), Santi Mina por molestias en el soleo y Coquelin, que también tuvo un problema muscular frente al Real Madrid. Los tres últimos son fundamentales para la batalla frente al Sevilla.

Más allá de que la cita frente al Ebro sirva, como es costumbre en este tipo de encuentros, para presenciar la evolución de jugadores como Lato, Kang-In Lee, Álex Blanco o Racic, el partido le valdrá al Valencia a medio plazo si despiertan los 'fichajes dormidos'. Las bajas en la delantera tienen que motivar a Gameiro y Batshuayi para comenzar a marcar goles. Todo contará para el examen a final de curso, donde el entrenador reconoció ayer que será el momento donde haya que pasar factura en el caso de que hayan podido levantar el vuelo a su rendimiento. A todos los implicados.

Desde el máximo respeto que siempre hay que tener en un partido profesional, el envite ante el Ebro también debe servir para que la oxidación de algunas piezas básicas del Valencia en la pasada temporada, hoy opositan a estar sobre el césped dos de ellas (Kondogbia y Parejo), comience a ser cosa del pasado. Más allá del resultado la peor trampa en la que se puede meter hoy el conjunto valencianista es desplegar una imagen indolente. Tras los últimos disgustos frente a la Juventus, pese a que ayer Marcelino declaró que su equipo compitió «extraordinariamente bien» en Turín, y el Real Madrid, mejor no jugar con fuego si se quiere reclamar el calor de la grada frente al Sevilla. Pensando en clave liguera, la mejor forma de llegar a esa final de Champions sería con una contundente victoria hoy.

Más

 

Fotos

Vídeos