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El peso de la historia contra el progreso ruso

De izquierda a derecha, Neto, Guedes y Paulista en el entrenamiento de ayer. / EFE/Yuri K.
De izquierda a derecha, Neto, Guedes y Paulista en el entrenamiento de ayer. / EFE/Yuri K.

Dealbert jugó tres años en Krasnodar y pronostica el éxito hoy del Valencia | El ahora secretario técnico del Castellón fue futbolista del Kuban: «El público hace ruido pero es un campo perfecto para jugar al fútbol»

Juan Carlos Valldecabres
JUAN CARLOS VALLDECABRESValencia

El 2-1 de hace siete días no le deja mucho margen al Valencia, que esta tarde tendrá que superar el empuje ruso de un equipo en descarada fase de crecimiento gracias a la afición futbolera que tiene su multimillonario dueño (Sergey Galitsky). Krasnodar es una ciudad industrial al sur de Rusia, con población y tamaño similar a Valencia, y que fue cuna de dos clubes de fútbol de la máxima categoría, uno de los cuales (Kuban) desapareció hace justo un año. Precisamente en ese equipo militó un defensa que estuvo tres temporadas en el Valencia: Ángel Dealbert (Benlloch, 1-1-1983).

Metido ahora a secretario técnico del Castellón, Dealbert tiene claro su pronóstico para el encuentro de este jueves. «Lógicamente el Valencia es el favorito no sólo por el resultado sino también por todo lo que significa. Lo veo incluso capaz de ganar allí, siempre y cuando salgan con la convicción necesaria para hacer un gol. Pero se equivocarán si creen que el Krasnodar es un equipo que no sabe jugar al fútbol. Ya lo demostraron en la segunda parte aquí. Ellos no pegan pelotazo, les gusta manejar el balón».

Dealbert puso rumbo a Krasnodar en 2012. Dos años estuvo en las filas del Kuban, el rival del Krasnodar en aquellos años en los que el más potente club de la ciudad era precisamente en el que jugaba él. El Krasnodar era precisamente el modesto. La situación ha cambiado de manera considerable. «Ellos ya estaban dando muestras de su crecimiento, ahora son mucho más poderosos que entonces. Era un derbi el que teníamos bonito, en el que se percibía el respeto de los aficionados».

Precisamente el Valencia tendrá la oportunidad hoy de jugar en un estadio nuevo (2016) de 35.000 espectadores y con un ambiente que el que fuera central blanquinegro no califica de fuerte. «Como mucho hacen ruido, pero es un campo perfecto para jugar al fútbol. Si consiguen meter veinte o veinticinco mil espectadores ya puede ser un éxito para ellos».

Echando la vista atrás, el castellonense contempla con devoción su paso por Mestalla. «Para mí, el ascenso a Segunda con el Castellón y el Valencia me marcaron muchísimo. Allí tuvimos claro desde el primer momento cuál era la situación del club. Manuel Llorente en ese sentido era bastante claro cuando nos hablaba. Para que el Valencia pudiera subsistir, era clave que entrásemos en Champions y lo conseguimos tres años seguidos. Fueron años maravillosos en los que coincidí con unos futbolistas fantásticos y grandes compañeros. Estaba David Villa, Silva, Mata, Albelda, Baraja, Jordi Alba... imagínese. Competir contra Madrid y Barça en Liga era muy complicado pero quizás con un poco más hubiéramos podido hacer algo en Europa o en la Copa».

Con el Valencia lanzado desde hace 13 partidos en los que no ha perdido, un hándicap propio que tiene el Krasnodar para el encuentro de hoy es el parón que sufre la liga rusa en invierno. Ayer, por ejemplo, Krasnodar amaneció nevando aunque se espera que para la hora del partido la temperatura ronde los 4/5 grados. «Aunque ellos están acostumbrados a parar la competición, eso se suele notar. Se frena el ritmo y luego cuesta arrancar y coger el punto bueno».

No deja pasar Dealbert la oportunidad de señalar cuál ha podido ser la clave para que el Valencia esté en estos momentos en una fase dulce de juego, peleando por colarse en los cuartos de la Europa League, recuperando terreno en Liga y en la final de Copa. «Que siguiera el entrenador tiene parte de culpa de todo eso. El Valencia es un equipo muy consistente, que ha crecido en confianza y que tiene una mentalidad ganadora. Que Mateo Alemany mantuviera la calma ha sido importante de cara a todos, porque los jugadores han visto que el entrenador iba a continuar y se confiaba en su trabajo».

En clave personal, Dealbert tiene difícil lograr la supervivencia del Castellón en Segunda B (es colista). «Era más fácil la tarea de jugador. Pero me encanta ver fútbol. Es una pena que con todo el esfuerzo que ha hecho el inversor las cosas no hayan salido como se esperaban».

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