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El nuevo año alivia los apuros de Marcelino

Marcelino y Gameiro, juntos después de los gestos del francés tras su sustitución el domingo. / damián torres
Marcelino y Gameiro, juntos después de los gestos del francés tras su sustitución el domingo. / damián torres

El club tiene previsto conocer hoy el número exacto y los precios de las entradas que la Federación distribuirá entre los dos equipos finalistas de Copa El Valencia remonta de manera pausada el vuelo en Liga al pasar de ganar el 43% de los puntos en juego a sumar el 54

J. CARLOS VALLDECABRES

Cuando el Valencia echó a andar, en 1919, faltaban todavía 46 años para que Marcelino García Pardo y Raquel Toral Ordóñez tuvieran en Careñes, una pequeña localidad asturiana de no más de 200 habitantes, al actual entrenador del Valencia. 100 años después del nacimiento del Valencia, el asturiano es el encargado de sacarle brillo al nuevo siglo en el que ya se ha zambullido la entidad y lo hace aliviado porque ha sido entrar en 2019 y mejorar sensiblemente el rendimiento. Todavía no le da para lanzar las campanas al vuelo pero sí al menos para preparar el final de la carrera con una energía renovada. Se ha pasado de capturar el 43% de los puntos en juego en el tramo de Liga desde agosto a diciembre (22 de 51 puntos), a un 54,5% (18 de 33) en lo que se lleva de año. Se sigue empatando, eso no hay forma de quitárselo de encima, pero los registros han mejorado de forma palpable.

En Liga, en aquella primera fase en la que el Valencia carecía de ideas, confianza y puntería, se ganaron en las tres competiciones (Liga, Copa y Champions) 8 partidos, se empataron 12 y se perdieron 5. Después del parón navideño y ya sustituyendo la Europa League por la Liga de Campeones, se han ganado 10 encuentros, se han igualado otros 8 y se ha perdido uno menos (4). Las cifras permiten un respiro.

Esos peldaños que se ha subido de manera pausada posibilitan que la perspectiva que tiene la afición haya cambiado sensiblemente y más ahora que se está a la espera de ver cuántas y cómo se distribuyen las entradas para el 25 de mayo en el Villamarín.

Reunión con la Federación

De hecho, el Valencia espera conocer hoy más datos concretos sobre el número de localidades y sus precios que la Federación va a conceder a cada uno de los dos finalistas. Luego, lo que deberá anunciar el club de Mestalla es la fórmula que va a utilizar para proceder al reparto, aunque se mantiene fiel a los requisitos que desde el primer momento argumentó, los de fidelidad y antigüedad en el pase, lo que hace que el asunto vaya a terminar probablemente en un sorteo ya que no habrá suficientes localidades para satisfacer la demanda de aquellos que cumplan esos requisitos.

Pasada la fiesta del lunes y a cuatro días de que se dispute el partido de leyendas en Mestalla (el italiano Claudio Ranieri confirmó ayer su asistencia al encuentro del domingo), a Marcelino le toca trabajar en la ciudad deportiva de Paterna bajo mínimos por culpa de los compromisos internacionales. Ayer, por ejemplo, tan sólo nueve jugadores de la primera plantilla saltaron al césped.

Por delante tiene las últimas diez jornadas de Liga, un partido a cara o cruz contra el Barça con el título de Copa en juego y dos eliminatorias por delante si quiere plantarse en la final de la Europa League y ver si así entra en Champions y complace de esta manera las exigencias de Peter Lim. Empatando como hizo ante el Getafe -lleva 16 en Liga-, lo único que conseguirá Marcelino será estrellarse. Eso es lo que quiere evitar el entrenador, que en este 2019, año de centenario, parece haberse aliviado.

Para empezar, vuelve a tener a tiro la posibilidad de entrar en puestos europeos. Para eso deberá lógicamente ganar al Sevilla en el Pizjuán (en la primera vuelta, en Mestalla, se acabó 1-1) en la reanudación de la Liga tras el parón. Tres puntos separan a andaluces y valencianistas. En las 28 jornadas disputadas no se ha subido ni una sola vez a la sexta plaza y eso ha permitido entre otras cosas que el Getafe vaya cogiendo cada semana más confianza en su nueva condición de 'equipo Champions'.

Fue precisamente en ese intenso cara a cara contra los madrileños cuando los valencianistas dejaron escapar una magnífica oportunidad y donde Marcelino vivió un extraño capítulo con uno de sus futbolistas: Kevin Gameiro. El francés hizo sensibles gestos de estar muy enfadado cuando pasó por su lado en el momento de ser sustituido.

Luego, Marcelino en rueda de prensa quiso reducir el conflicto a la nada y en la recepción que hubo en el Ayuntamiento este pasado lunes, en la formación que hizo la primera plantilla estuvieron juntos curiosamente Marcelino y Gameiro, una escena que se puede interpretar como un intento público de demostrar que con el francés no se va a repetir un 'caso Zaza'.

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