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Marcelino descuelga a Murillo

Santi Mina, en el centro de la imagen, vuelve a la convocatoria tras su lesión./JESÚS SIGNES
Santi Mina, en el centro de la imagen, vuelve a la convocatoria tras su lesión. / JESÚS SIGNES

El Valencia acude a Butarque con la ausencia por decisión técnica del colombiano

JUAN CARLOS VALLDECABRES

Sigue en directo, minuto a minuto el Leganés - Valencia CF.

Insiste siempre que tiene ocasión Marcelino en que no quede ninguna duda de que el Valencia, por muy mal que lo haga de aquí a final de la Liga, ha cumplido con creces esta temporada. El jueves repitió una y otra vez el mensaje que desde hace ya algún tiempo lo utiliza prácticamente como lema de cabecera. «Quedar cuartos es un éxito extraordinario. El Valencia viene de quedar el doce con 46 puntos y la temporada anterior a ésa, en una situación similar. De repente, en siete meses, pasar a quedar cuartos me parece que estos jugadores tienen un mérito extraordinario».

Al aficionado le puede crear la machacona reflexión de su entrenador cierto debate interno. Los hay que admiten el dato objetivo, que el equipo ha pasado de la mediocridad más absoluta a tomarse medidas para el esmoquin. Pero los hay que recurren a las raíces para mostrar su ambición y no caer en el conformismo. El Valencia quedará sí o sí entre los cuatro primeros -los doce puntos de margen con el Villarreal son muchos- pero con nueve partidos por delante, se puede pensar en aspiraciones algo más reconfortantes.

Si el mensaje de Zidane, por ejemplo, es que el Real Madrid -un punto por arriba al comienzo de la jornada y antes de llevarse otros tres de Las Palmas- tiene ahora la obligación de aspirar a la segunda plaza, ¿por qué no puede tener el Valencia la misma pretensión? Ni en términos deportivos es lo mismo ocupar el último vagón del grupo que se mete en Champions ni en cuestiones económicos da igual quedar el cuarto, el tercero o el segundo. La Liga paga en función del puesto en la tabla que ocupas, y un par de millones de euros arriba o abajo según el escalón con el que acabes la competición bien merece un sincero arreón.

En el banquillo valencianista habrá más jugadores ofensivos que defensivos

La trampa de Butarque

Es difícil pensar que el Valencia se va a atrever a jugar con el freno de mano puesto. No le haría ninguna gracia a su entrenador, pese al discurso anterior. Jugar esta tarde en Butarque encierra trampa. El Leganés no tiene por qué ser un rival que por nombre pueda asustar a los blanquinegros, pero que le pregunten al Sevilla cómo le fue por campo madrileño (2-1).

El Leganés, al igual que el Valencia, es un equipo de autor. Garitano ha cosido un grupo que cree fielmente en lo que hace. Por eso están donde están. Están, precisamente, en el puesto doce de la clasificación, donde acabó el Valencia la temporada pasada. La diferencia es que lo que para los valencianistas fue un auténtico fracaso, para los madrileños es poco menos que un premio.

El Leganés está hecho para sobrevivir de la mejor manera posible en Primera. Numéricamente está haciendo una gran temporada, sólo superado en cuanto a nivel de equipo por lo que lleva hecho el Girona. Si el Valencia cree que se lo van a poner fácil, está muy equivocado. Y eso, a pesar de que contra el Leganés siempre le han ido bien las cosas. Tampoco es que hayan jugado tantas veces, pero en las cinco ocasiones que se han visto las caras, han sido los blanquinegros los que han acabado por llevarse el triunfo.

Para hoy, Marcelino no se puede quejar. Viajó ayer con todos los delanteros de su plantilla: con un Rodrigo que está pletórico tras ganar peso en la selección española; con un Zaza muy dinámico como se vio en el último partido; con Santi Mina ya recuperado de su lesión, y con un Vietto que no se sabe muy bien qué papel va a desempeñar de aquí a final de campeonato.

Con diferencia, la mejor noticia ayer fue la vuelta a la lista de Mina, aunque el impacto al dar a conocer la convocatoria lo generó Jeison Murillo. O, mejor dicho, su entrenador al prescindir precisamente del colombiano. No hay razón deportiva aparente que explique los motivos que han hecho que el central se haya quedado en casa esta jornada. Hasta ahora era poco menos que inamovible. En lo que va de temporada, sólo se ha quedado una vez fuera de la lista, y fue precisamente en la Copa cuando hubo que jugar en La Romareda contra el Zaragoza.

Vezo, el gran beneficiado

Sorprendió no ver su nombre en la lista y desde el club se apuntó a que se trata simplemente de una rotación sin mayor trascendencia. Curioso cuanto menos. El beneficiado, desde luego, ha sido Vezo, que incluso podría pasar a ocupar la plaza de lateral derecho. La última vez que Vezo fue titular fue en San Mamés, donde también actuó pegado a la banda. Luego, se ha pasado tres jornadas en blanco.

No tiene mucha explicación esta extraña permuta y habrá que esperar a que termine el encuentro para ver si Marcelino aclara los motivos de la situación que se ha dado esta vez con Murillo.

Que el Valencia haya ganado 19 de los últimos 21 puntos últimos que han estado en juego ofrece un buen puñado de garantías para confiar que el parón no debe trastocar la dinámica. El equipo ha ido cogiendo un punto de dinamismo y juego que parecía un tanto olvidado. El 3-1 que consiguió contra el Alavés fue incontestable, devolviendo al Valencia a la situación de confianza casi como en el primer tramo de la temporada. «Los parones siempre vienen bien, sirven para descansar física y mentalmente y a algunos jugadores para ir con selección que es un orgullo», reflexionaba al respecto Marcelino esta semana. Habrá, no obstante, que ver si le vino realmente bien o no.

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