https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

El límite salarial permitiría al Valencia CF realizar hasta cuatro fichajes más

Marcelino observa ayer el inicio del entrenamiento del Valencia. / jesús signes
Marcelino observa ayer el inicio del entrenamiento del Valencia. / jesús signes

La incorporación de Rafinha y de un cuarto central es la prioridad, con la opción de apuntalar el lateral izquierdo y la delantera

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

Si algo no se le puede discutir a Marcelino García Toral es que es un técnico que siempre dice lo que piensa. Algo que le descarta como buen jugador de póker pero que, estando en un banquillo, no es una mala forma de encarar la vida. El asturiano fue muy claro tras la plácida victoria del martes ante el Sion por 0-3, donde reclamó urgencia al club para activar los fichajes recordando que los rivales, como el Sevilla, están mejorando sus plantillas y que la lucha por mantener la plaza de Champions será por tanto más complicada. Una argumentación que chocó en las formas, no el fondo, con la información confirmada por este periódico en Crans-Montana de que el Valencia encaraba el mercado a finales de julio con la intención de analizar los ajustes que necesita la plantilla, con la ausencia de necesidad de vender, antes de acometer ningún fichaje.

Una cosa es el discurso que interesa transmitir, el de la cocina 'a fuego lento' del fichaje de Rafinha que fue uno de los motivos que hizo que Marcelino pegara un arreón en los últimos minutos en Suiza, y otro el planteamiento interno de la entidad. Si algo han confirmado todas las partes tras el cónclave de Singapur, aunque el técnico declarara que estaba programado y sus jefes deslizaran que fue improvisado por Peter Lim hasta el punto de adelantar un día la presentación de Maxi Gómez, es que el máximo accionista avaló el análisis deportivo del propio Marcelino y de Mateo Alemany en Singapur, incluida la lista de bajas y los objetivos para reforzar la plantilla. Lo primero, siempre, es abrir la puerta y es por ello que ya se busca acomodo a Medrán, pretendido entre otros por el Girona y el Rayo Vallecano, Racic o Sobrino.

Aunque el discurso público ha diferido en Suiza, el consenso interno es total

Respetando el límite salarial y negociando el precio de los traspasos, como el de 15 millones que sigue pidiendo el Barcelona por Rafinha, el Valencia tiene margen en el Fair Play para acometer cuatro fichajes, teniendo en cuenta los perfiles, con nombres y apellidos, ya escogidos por el club y que el propio Marcelino deslizó en su comparecencia tras el partido ante el Sion: «Las decisiones están tomadas en las salidas y tenemos una idea clara sobre los jugadores que queremos que vengan con nosotros. Si puede ser lo antes posible mejor para que los que lleguen puedan adaptarse. Queremos cerrar algunas incorporaciones que creemos nos pueden dar con su perfil complemento y un plus en cuanto a las posibilidades». Con ese concepto, el de complementos, caben los cuatro fichajes que perfilarían la plantilla, contando un mediocentro, un central (las dos prioridades), un lateral izquierdo y un delantero. En esta última posición el entrenador ha abierto la posibilidad, tras analizar su trabajo en los entrenamientos, para que Manu Vallejo tenga un hueco en la plantilla.

Marcelino quiere a Rafinha en su Valencia aunque es consciente de que el reciente historial de lesiones del brasileño causa recelos en alguno de sus jefes más directos. El asturiano considera que es un comodín perfecto tanto para dar descanso a Parejo, la intención con el capitán es no sobrecargarlo de minutos como ocurrió la pasada temporada, como para ayudar en banda derecha a Carlos Soler y Ferran Torres. Tras la marcha de Lato, la incógnita en el lateral zurdo es el fichaje de un jugador específico o buscar un central que pueda desempeñar esa función. Sobre las opciones de Salva Ruiz, el técnico se mostró claro en Sion: «Depende del objetivo por el que luchemos es más o menos complicado asentarse en este equipo».

El club quiere cerrar el eje de la zaga con un jugador que cumpla el rol que tuvo Roncaglia

A día de hoy se descarta una salida de Rodrigo pero se sigue mirando con recelo a la Premier

En el puesto de central, el objetivo sigue siendo encontrar un jugador que acepte un rol secundario por detrás de Garay, con el que se firmará la renovación de su contrato en las próximas semanas si no se tuerce la negociación, Paulista y Diakhaby. Un perfil que cumplía Roncaglia, al que el Celta le busca salida al no entrar en los planes de Fran Escribá y por el que se ha interesado varios equipos turcos.

El gran asterisco en el mercado de entradas para el Valencia, con esos cuatro perfiles en estudio, es el de las salidas. El club sigue estando muy alerta a una oferta de última hora por parte de la Premier, cuyo mercado culmina el 8 de agosto, por alguna de sus estrellas. Algo que puede ocurrir con Diakhaby, con el que la intención de los de Mestalla sigue siendo luchar por retenerlo al menos un año más puesto que siguen teniendo la previsión de que a corto plazo será uno de los centrales más cotizados del mercado, y que la percepción interna es que no ocurrirá con Rodrigo. Al inicio del verano, tras el título de Copa, sí que se percibió la opción de una salida del delantero, que descartó una oferta del Nápoles poco tiempo después. Los gestos, el internacional vuelve a ser imagen comercial en las últimas acciones del Valencia, y su implicación en el trabajo invitan a pensar a que Marcelino seguirá contando con uno de sus referentes.

Más sobre el Valencia CF