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La Liga y la Federación denuncian los insultos que Marcelino recibió en Vallecas

Marcelino, en el estadio de Vallecas este sábado. /EP
Marcelino, en el estadio de Vallecas este sábado. / EP

Uno de los aficionados que desearon la muerte al técnico y su mujer se arrepiente y el Rayo le suspende como abonado lo que queda de curso

J. carlos valldecabres
J. CARLOS VALLDECABRESValencia

La Liga de Fútbol Profesional y la Federación Española han decidido denunciar a los órganos correspondientes los miserables insultos y frases que tuvo que escuchar Marcelino en el estadio de Vallecas el pasado sábado, tanto de la afición rayista como especialmente de tres aficionados que, situados en la primera fila detrás del banquillo valencianista, se dedicaron a decirle prácticamente de todo tanto a él como a su mujer. Las imágenes captadas por televisión son tan evidentes que el Comité de Antiviolencia no tendrá mayores problemas para identificar a los dos seguidores que, especialmente, trataron con una dureza despreciable al técnico valencianista. Le llegaron a desear incluso la muerte, tanto para él como para su mujer, recordando el accidente de coche que el entrenador tuvo en la víspera de Nochebuena del año pasado y en el que también estuvo implicada la madre de Marcelino (se les cruzó un jabalí en la autopista que une Logroño con Bilbao y el automóvil quedó prácticamente destrozado).

Los gritos fueron tan evidentes que hasta los componentes del banquillo blanquinegro se percataron de lo que estaba ocurriendo, asomándose incluso el preparador físico, Ismael Fernández, a ver quiénes eran los autores de tales improperios. Marcelino, por su parte, aguantó estoicamente mirando hacia el terreno de juego y sin girarse hacia el público en ningún momento, posibilidad que de producirse hubiera aumentado todavía más la tensión.

La Liga envía a cada estadio un director de partido que es el que recoge en su informe todo lo que acontece en dicho encuentro, desde cuestiones logísticas hasta el comportamiento de la grada hacia jugadores, árbitros y, en este caso, hacia la figura del entrenador blanquinegro. Tanto antes del partido como en el descanso y en algún momento de la segunda mitad, fueron miles de aficionados los que corearon «¡Marcelino, hijo de p...!».

Nada más poner pie a tierra al bajar del autobús en la misma puerta de acceso al vetusto estadio de Vallecas, Marcelino ya tuvo que escuchar los insultos de algunos seguidores que, detrás de la valla, esperaban la llegada de los equipos.

La afición rayista no olvida que siendo Marcelino entrenador del Villarreal, y jugándose Rayo y Sporting el descenso, en el partido que los amarillos disputaron en El Molinón, acabara salvándose el conjunto sportinguista y enviando de esta manera a los madrileños a Segunda. Marcelino y su mujer cometieron el error de mostrar públicamente sus preferencias para que se salvara el Sporting. Preguntado en la posterior rueda de prensa el entrenador del equipo valencianista sobre lo que había ocurrido, este no quiso entrar en el tema limitándose a decir «nada».

Lo curioso es que a pesar de la pública y decidida intervención de la Liga y de la Federación, el Rayo Vallecano fue el último en reaccionar. Al Valencia nadie le había ni siquiera llamado telefónicamente para intentar de alguna manera mostrar sus disculpas hacia el entrenador, una cuestión que ya se vivió de forma parecida cuando Ángel Torres, presidente del Getafe, hizo unas declaraciones en una emisora de radio fuera de lugar, en frío y después del follón de Mestalla (llamó «morenito» a Diakhaby y entre otras cosas «macarra» al hijo de Marcelino) pero posteriormente no se disculpó públicamente. Lo solventó con una llamada a Mateo Alemany.

Ayer entrada la tarde, el Rayo se limitó a emitir un comunicado en las redes sociales informando que el consejo de administración estaba reunido para ver qué decisión iba a adoptar. Los servicios jurídicos del club madrileño se habían puesto horas antes manos a la obra. Ya de noche, el Rayo informó de que uno de los tres aficionados se presentó voluntariamente en sus oficinas manifestando su arrepentimiento. La directiva tomó la decisión de suspender su condición de abonado para lo que resta de temporada. Además, el club trata de identificar a los otros dos implicados.

No obstante, habrá que esperar el dictamen de Antiviolencia, aunque la Federación también ha decidido trasladar el asunto al Comité de Competición. El Departamento de Integridad y Seguridad de la RFEF, a cuyo frente está Alfredo Lorenzo, ya denunció en febrero ante Competición la exhibición de banderas y símbolos de carácter racista y xenófobo durante el encuentro Rayo-Atlético, por el que el club madrileño fue objeto de la apertura de un expediente disciplinario. Ahora, cuando se identifiquen a los autores de los insultos, les puede caer además de una multa la prohibición de entrar a un recinto deportivo.

CASOS PRECEDENTES Los ataques a Parejo en Getafe sí fueron pasados por alto

Resulta curioso al menos que la Liga no siempre aplica los mismos criterios a la hora de recoger en los informes que hace en cada encuentro lo que sucede en los estadios. Parejo, por ejemplo, es un futbolista que recibe insultos en muchos escenarios pero esta temporada se vivió una situación especial y que no fue recogida por el informante que envió la Liga.

La afición de Getafe le dedicó un cántico de manera repetida tildándole de «borracho». Se produjo en muchas fases del partido, prácticamente cada vez que el centrocampista cogía el balón para efectuar un saque de esquina o falta. Parejo fue precisamente el autor del único gol valencianista en Getafe. Lo hizo además de penalti.

Por qué insultan a Marcelino en Vallecas

Marcelino fue recibido por gran parte de la afición del Rayo con insultos, pitos y cánticos de 'usurero' antes del partido de la última jornada en el estadio de Vallecas. El resentimiento de la afición del Rayo Vallecano con Marcelino se remonta casi tres años atrás, a mayo de 2016, cuando el asturiano era entrenador del Villarreal y, días antes de enfrentarse al Sporting, declaró: «Ojalá el Sporting se mantenga, porque es lo que siento».

En esa última jornada de Liga, Sporting, Rayo y Getafe se jugaban la permanencia en Primera y una derrota en Gijón del Villarreal, sin nada en juego, daría la permanencia al conjunto asturiano, independientemente de los resultados de los equipos madrileños.

En ese contexto, también la mujer de Marcelino García Toral escribió en su perfil de twitter, tras el partido que el Villarreal perdió en El Molinón y supuso la salvación del Sporting (2-0), la frase: «Me voy de Asturias con el trabajo hecho!!! Os dejamos en Primera».

Desde entonces la afición del Rayo Vallecano no se olvida de aquellos días y no perdona a Marcelino García Toral sus declaraciones al final de una temporada que terminó con el descenso a Segunda.

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