https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg
Fútbol | Valecia CF

Dos meses de baja para Guedes

Guedes durante su presentación./Irene Marsilla
Guedes durante su presentación. / Irene Marsilla

La dolencia en la hernia del extremo, tras varias semanas renqueante, trastoca los planes de un Marcelino que no celebra ninguno de los goles

Juan Carlos Valldecabres
JUAN CARLOS VALLDECABRESValencia

El Valencia ganó, para satisfacción de todos y especialmente de Peter Lim, que por fin se da el gustazo de ver un triunfo en directo de su equipo. Pero por mucho que se ingresaran 2,7 millones de euros y pese al premio de entrar como cabeza de serie en la Europa League, el día no tuvo un final feliz. Gonçalo Guedes, el fichaje más arriesgado y caro de la historia del club, dejará huérfano a su equipo entre mes y medio y dos meses. Al final, ni jugando a medio gas no se sabe muy bien porqué ni con la esperanza de apostar por el tratamiento conservador. El portugués recibió ayer la confirmación de que debe pasar por el quirófano por culpa de la hernia que sufre y lo hará mañana. Tiene por delante entre mes y medio y dos meses de baja, una eternidad si tenemos en cuenta las circunstancias en las que se encuentra el equipo.

La intervención la realizará Vieira Amandio en el Hospital Santa María de Oporto. El futbolista presenció la victoria de su equipo acompañado también por Jorge Mendes, que estuvo durante la jornada con Peter Lim almorzando en un conocido restaurante de la playa donde suele acercarse el máximo accionista cada vez que se deja caer por Valencia.

A Cheryshev y a Ferran se les abre la oportunidad de aprovechar la ausencia del portugués para reivindicarse. Partidos van a tener por delante para ello. De momento, ocho de Liga (Eibar, Huesca, Alavés, Valladolid, Celta, Villarreal y Barça) y si el Valencia progresara en la Copa del Rey, Guedes no estaría ni en los octavos ni en los cuartos. Un trago, desde luego, difícil de digerir para un Marcelino tan concentrado como serio durante el partido .De hecho, el asturiano, que suele ser muy expresivo siempre, no festejó ninguno de los dos goles de su equipo (ni se movió) ni tampoco cambió de semblante cuando el colegiado pitó el final. Estuvo tan activo como siempre en la banda dando indicaciones; nada que ver con Mourinho, que no salió nunca del banquillo.

 

Fotos

Vídeos