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Los goles no le llegan del cielo

Kondogbia lucha con Williams por el balón. / manuel molines
Kondogbia lucha con Williams por el balón. / manuel molines

El conjunto de Marcelino supera a Barça, Atlético y Real Madrid en potencia defensiva aérea y es el segundo de toda la Liga que menos tantos encaja El Valencia es el equipo al que más centros laterales hay que hacerle para marcarle

J. C. VILLENA VALENCIA.

El gran dolor del Valencia la pasada temporada fueron los goles encajados tras centros laterales, una sangría que no evitó el cumplimiento del objetivo de clasificación para la Champions pero sí que incidió en varias de las operaciones del mercado estival. La llegada de Piccini y Diakhaby se enfocó, entre otros aspectos, para subir los centímetros en el área y mejorar uno de los aspectos donde Marcelino García Toral más insistió en cuanto a la autocrítica el pasado curso: «Creo muy poco en la mala suerte. Si nos meten los goles más de una forma que de otra es que somos poco solventes para resolver esas situaciones y lo que tenemos que hacer es trabajar para resolverlas».

Aunque el conjunto valencianista ha tenido un pequeño repunte en esta estadística en el inicio de 2019, 6 de los primeros 7 goles de este año llegaron tras una mala defensa de un centro lateral y en la ida de la semifinal de la Copa del Rey ante el Betis encajó los dos goles en idéntica situación, los ratios defensivos dan la razón a Marcelino García Toral y al trabajo que se está realizando en Paterna para supurar la herida. El Valencia es el equipo al que los rivales tienen que hacerle más centros laterales para marcarle un gol, en concreto 100. Un dato defensivo que gana en fortaleza si se compara con el del segundo mejor en esta estadística, el Atlético de Simeone, que baja a 90 centros por cada gol encajado. El Real Madrid es el tercero de la tabla con un ratio de 85 mientras que el Levante es uno de los equipos de Primera con un baremo más bajo, puesto que recibe un gol de cada 45 centros del rival.

La fortaleza defensiva es la que ha amortiguado la cadencia de empates del Valencia, que llega a Girona con tablas en el marcador en 15 de sus 26 partidos en la Liga. El valencianista es el segundo equipo que menos goles encaja de la competición, con 21, y ha mejorado su prestancia defensiva a lo largo de la temporada. En las once primeras jornadas, el conjunto de Marcelino recibía un gol cada 13 tiros del rival, un ratio que le colocaba en el octavo lugar dentro de ese apartado estadístico. En las siguientes once jornadas subió hasta los 13,55 disparos para recibir un gol en su portería. El cuarto mejor dato de Primera División, un baremo defensivo de Champions.

Las carencias ofensivas, el equipo de Marcelino es el cuarto que menos goles marca en las primeras 26 jornadas compartiendo sus 27 goles con Leganés, Girona y Villarreal, están siendo compensadas por un rendimiento defensivo alto que se aprecia en más datos estadísticos del juego. Uno de los más claros es la zona de presión del conjunto de Mestalla, que se ha retrasado para dificultar el juego ofensivo de los rivales. El 75,5% de los balones robados por el Valencia en el arranque de temporada se han producido en campo propio, lo que deja en un pobre 24,5% los robos en campo contrario, los que posibilitan, por otra parte, una mayor eficacia anotadora.

El ratio del equipo de Marcelino es muy parecido al de otros equipos con marcado carácter defensivo como el Getafe, que recupera un 74,3% de sus balones en campo propio o el Sevilla, que eleva ese registro a un 76,2% que no ha impedido su caída libre en las últimas jornadas. Hasta el perfil del portero titular, Neto, tiene mucho que ver en el modelo defensivo del Valencia. El brasileño es el segundo guardameta que menos pases realiza en la Liga.