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30 goles de límite para Cillessen en el Valencia

Cillessen, a su salida ayer a mediodía de la clínica. / consuelo chambó
Cillessen, a su salida ayer a mediodía de la clínica. / consuelo chambó

El meta supera la revisión y firma su contrato hasta 2023 | El holandés se enfrenta al desafío de encajar cinco tantos menos que los que recibió Neto la pasada campaña, para cumplir así con el deseo de Marcelino

LOURDES MARTÍ

valencia. Límite 30 goles en Liga. Si Jasper Cillessen es de esos jugadores que reciben la llamada de Marcelino antes de fichar por el Valencia, ya sabrá que para el técnico asturiano el asalto a zona Champions se construye por la defensa. Durante la pretemporada pasada, el entrenador blanquinegro recalcó que, como máximo, el Valencia debía encajar 30 goles en Liga para conseguir, al menos, la cuarta plaza. El objetivo se esfumó en el Wanda Metropolitano. Era abril y el Valencia, 53 partidos después, recibía tres tantos en 90 minutos. Restaban cuatro jornadas de una Liga que, finalmente, terminó con 35 goles en contra y certificando la Champions en el último suspiro.

Para encadenar la tercera participación en la máxima competición europea de forma consecutiva, Marcelino y los suyos tienen claro que, si no quieren jugársela, deben echar el candado a la portería. A partir de ahora esa es labor de Jasper Cillesen. El guardameta holandés presentó la temporada pasada una media de 1,74 goles encajados por partido. Precisamente los dos últimos tantos se lo marcaron dos valencianistas, Rodrigo Moreno y Kevin Gameiro, en la final de la Copa del Rey hace un mes y un día. El cancerbero pasará de ser el eterno suplente de Ter Stegen a titular en un Valencia en el que deberá bajar su media hasta el 0,78 para lograr ese objetivo de los 30 goles. Su antecesor en la portería blanquinegra, Neto, dejó una media de 0,95 tantos encajados por encuentro.

A Cillessen le motivan los desafíos. Ahora ya sonríe. El holandés interrumpió sus vacaciones el lunes y se desplazó a Valencia. Pasó la noche en un hotel ubicado cerca del que será su próximo estadio y por la mañana se marchó a una clínica donde se le realizaron las pertinentes pruebas médicas. El encargado de dar el visto bueno al estado físico de Cillessen fue el doctor Casañ. Alrededor de tres horas estuvo el holandés dentro del centro. No se le debió hacer muy larga la mañana porque salió sonriendo y mostró el pulgar hacia arriba en señal de aprobación. Era mediodía y ya vestía una camiseta con el escudo del Valencia, aunque se lo cubrió con una toalla ya que su fichaje no era oficial y se marchó a comer. Por la tarde, tanto el futbolista como sus agentes estuvieron en las oficinas del club para cerrar los detalles que faltaban de un contrato que le unirá a la entidad de Mestalla hasta 2023. El holandés tenía contrato con el Barça hasta 2021, por lo que gana dos temporadas más.

Cillessen llegó a Valencia la noche del lunes y ayer pasó la revisión médica de manera satisfactoria La media del ex del Barça la campaña pasada es de 1,74 goles encajados por partido; la de Neto, 0,95

En ese cónclave vespertino también estuvieron el director general del Valencia, Mateu Alemany, el jefe del área técnica del club, Pablo Longoria y el abogado de la entidad blanquinegra, Javier Solís, para seguir puliendo la llegada de Cillessen y la salida de Neto. El brasileño ya se encontraba en Barcelona rubricando su fichaje por los de Valverde. En su caso no fue necesaria la revisión médica en la Ciudad Condal porque ya le habían examinado en Brasil la semana pasada. A última hora de la noche, el Valencia empezó a deslizar que el anuncio de la contratación del holandés iba a ser inminente.

El intercambio de porteros (tasados ambos en 30 millones de euros) entre los de Mestalla y el Camp Nou, además de solucionar las pretensiones deportivas tanto de un cancerbero como del otro, también ayuda a cuadrar las cuentas. Formalmente son dos operaciones diferentes.

En cualquier caso, se espera que este no sea el único apretón de manos que se den los dirigentes del Valencia y del Barcelona tras cerrar un acuerdo este mercado de verano. Sobre la mesa, dos nombres, Denis Suárez que públicamente se deja querer por el equipo de Marcelino y Rafinha, que podría terminar defendiendo el mismo escudo que tiempo atrás lució su padre.