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El fracaso de Batshuayi

Batshuayi, tendido en el césped en Vitoria junto a Martín y Pacheco. / EFE/Adrián Ruiz del Hierro
Batshuayi, tendido en el césped en Vitoria junto a Martín y Pacheco. / EFE/Adrián Ruiz del Hierro

El belga se une a otros delanteros decepcionantes como Vietto, Nani y NegredoEl Valencia confía en encontrar un equipo al de Bruselas, mientras que Gameiro ha dado un rendimiento igual de pobre y costó 15 millones

JOSÉ MOLINS VALENCIA.

La etapa de Michy Batshuayi en el Valencia puede haberse terminado. Su decepcionante actuación en Gijón el martes ha acabado con la confianza de Marcelino García Toral, que lo sustituyó en el descanso. El propio entrenador enviaba después del partido una frase contundente: «Creo que hace falta traer a jugadores de arriba. La paciencia ya se agotó en algún caso». El fracaso del belga es evidente, y tras llegar cedido por el Chelsea en verano, el Valencia intentará que se marche este mes, ya que el club sabe que tiene buen cartel en Europa.

Al menos su fichaje no ha resultado una ruina económica para el club, porque no pagó traspaso (aunque abonó más de tres millones al Chelsea por su préstamo), pero sí una ruina deportiva. Entre la Liga, la Champions y la Copa del Rey, el futbolista de Bruselas ha disputado 1.051 minutos repartidos en 23 encuentros, sólo diez de ellos como titular, y únicamente ha marcado tres goles. Un bagaje muy pobre para un delantero que aterrizó con la vitola de fichaje estrella para dar un salto de calidad para competir en el máximo torneo europeo el año del centenario.

Nunca se ha adaptado al vestuario ni a la ciudad, ni especialmente a la velocidad de la Liga española. Sus continuos errores ante el Sporting, sobre todo el del primer minuto ante el portero, hablan por sí solos. Ha desesperado a Marcelino y a sus compañeros, ya que Rodrigo en repetidas ocasiones ha discutido con él en pleno partido y Kangin Lee le pidió el martes que hiciera más desmarques.

El año pasado Vietto no aportó nada, aunque el gran fracaso de la etapa de Lim fue Negredo Postiga naufragó como sustituto de Soldado y Pabón llegó como estrella del proyecto en 2013

El belga se une a la lista negra de delanteros que fracasaron en el Valencia, y en la que también puede tener sitio Gameiro. Por el francés el club sí hizo un fuerte desembolso (15 millones de euros) este verano que no ha sido amortizado con rendimiento deportivo, ya que tiene unos números muy similares a los de Batshuayi. Su gol en Gijón no impidió que el técnico reclame más fichajes para este mes.

La escasa efectividad de ambos delanteros, junto a Rodrigo y Santi Mina, sitúa al Valencia como el tercer peor equipo de la Liga, ya que sólo Leganés y Huesca necesitan rematar más veces para marcar un gol. El promedio de los de Marcelino es de 14,43 disparos para cada tanto, por los 4,61 que hace el Sevilla.

La etapa de Peter Lim como dueño del club cuenta con otros sonados fracasos en la delantera además del belga y el francés. El anterior fue Vietto, que también llegó del Atlético, como Gameiro, y tras un brillante hat trick se apagó el resto de la campaña pasada. En la anterior la dupla ofensiva fue Nani y Munir, pero ninguno de los dos cumplieron las expectativas, pese a la ilusión que había depositada en ellos tras la marcha de Paco Alcácer al Barcelona en verano de 2016.

Y el primer gran fiasco de la era Lim fue Negredo, que se anunció en el último minuto del mercado como gran estrella en 2014 y que costó la cifra récord de 30 millones, sólo superada por Guedes. Pero en sus dos temporadas nunca triunfó y marcó cinco goles en cada campaña, sin mostrar las cualidades con las que destacó en equipos como el Sevilla y el Almería. Una ruina deportiva y económica para el club.

Antes de la llegada del magnate de Singapur el Valencia también fichó a nueves sin pólvora como Vinícius, que acumuló varias cesiones a otros equipos, Helder Postiga, llamado a ser el sustituto de Soldado y que fue un fiasco, Dorlan Pabón, la estrella del proyecto de 2013 que acabó estrellada, y otros en años anteriores como Tavano, en el que se empeñó Carboni, Kluivert, con la rodilla destrozada, el gol que metió el Lazio al incluir a Corradi en el traspaso de Mendieta, y otros como Salva Ballesta y Diego Alonso.

Pero también ha habido luces, éxitos como los de Soldado, Aduriz, Jonas, Valdez, Morientes, el legendario de Villa y los más recientes de Rodrigo, Santi Mina y Zaza, al que muchos echan de menos ahora.