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La espera ya pesa en Rodrigo

Rodrigo Moreno, pensativo durante el entrenamiento de ayer en Paterna. / damián torres
Rodrigo Moreno, pensativo durante el entrenamiento de ayer en Paterna. / damián torres

El Valencia sigue atento a los movimientos del Atlético, que mantiene abierta la negociación con el Milan para el traspaso de Correa

ALBERTO MARTÍNEZVALENCIA.

El gesto de Rodrigo Moreno durante el entrenamiento de ayer transmitía inquietud. Es inevitable. La incertidumbre sobre su futuro supone una losa tanto para él como para el Valencia. La espera ya pesa. Los movimientos en cadena que deben producirse para que fructifique el traspaso del hispano-brasileño al Atlético continúan estancados, por lo que el delantero se entrenó ayer con normalidad en la ciudad deportiva de Paterna. El futbolista, serio y pensativo, se ejercitó con el grupo mientras fuera del césped se juega una partida que le mantiene en vilo desde hace semanas.

La sesión de trabajo celebrada ayer por la mañana en Paterna contó con la visita del presidente del Valencia. Anil Murthy estuvo pendiente de los futbolistas a sólo seis días de cerrarse el mercado estival. Son varios los nombres propios, ya que el club debe desprenderse de los jugadores que no entran en los planes de Marcelino. Pero Rodrigo Moreno se erige en el gran protagonista.

El delantero blanquinegro trabaja como uno más a la espera de que se aclare su futuro. Si el lunes se ejercitó con los futbolistas que no fueron titulares en Balaídos, ayer lo hizo con el grupo para empezar a preparar el partido del domingo contra el Mallorca. En cualquier caso, se trata de una situación incómoda que se está alargando excesivamente. Sobre todo teniendo en cuenta que, si Rodrigo acaba despidiéndose de Mestalla, el Valencia deberá negociar a contrarreloj el fichaje de un sustituto de garantías.

Todo está sujeto a Ángel Correa. El Atlético confía en traspasar al delantero argentino al Milan para invertir cerca de 60 millones en la incorporación de Rodrigo. La entidad italiana aceleró ayer las negociaciones con los rojiblancos, pero continúa sin haber acuerdo. Para poder zanjar esta operación, el cuadro rossonero pretende vender a André Silva con tal de obtener recursos.

El Atlético se resiste a desprenderse de Correa en calidad de cedido con opción de compra y, según medios italianos, el Milan podría llegar a ofrecer 35 millones más cinco en variables. Un tira y afloja que alimenta la incertidumbre para Rodrigo y el Valencia.

La duda de Gameiro

Marcelino, quien el pasado sábado dejó al hispano-brasileño fuera del once inicial, cuenta con la duda de Gameiro de cara al domingo. El ariete francés se ejercitó ayer al margen del grupo debido a unas molestias en el oblicuo.

Por lo que respecta a la entradas, Marcelino insiste en su idea de fichar a Rafinha. Sin embargo, sus intereses chocan con los del dueño del Valencia, un Peter Lim que se ha negado a pagar traspaso por un futbolista que ha padecido tres lesiones graves de rodilla durante los últimos cinco años. De esta forma, salvo sorpresa, la única vía para que aterrice en Mestalla pasa por una cesión. Para ello, el centrocampista brasileño debería renovar su contrato con el Barça, ya que finaliza el 30 de junio. El futbolista no está predispuesto a ampliar el vínculo para hacer las maletas, ya que aspira a que un club apueste fuerte por él. Sin embargo, no se puede descartar esta solución.

Rafinha permanece a la espera de que el Barcelona tome una determinación definitiva sobre su futuro. La cúpula blaugrana se encuentra en París para tratar de desbloquear el fichaje de Neymar y, a partir de ahí, decidirá el destino tanto del centrocampista brasileño como de Rakitic y Arturo Vidal.

Las dos primeras jornadas de Liga han resultado reconfortantes para Rafinha, quien ha disfrutado de la titularidad y ha dejado buenas sensaciones. El futbolista ve con buenos ojos la posibilidad de recalar en el Valencia, aunque está pendiente de que los dirigentes blanquinegros lancen una nueva ofensiva después de que Lim abortara el traspaso.

Para Marcelino, se alzaría como una pieza clave tanto para el centro del campo como para el ataque. «Ya dijimos que necesitábamos un jugador polivalente y ofensivo. La baja de Carlos Soler nos hace acelerar esa opción. Rafinha puede jugar en la derecha, la izquierda, el centro y de segundo punta», dijo el técnico.