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ENCUENTRO CON GAETANO SCIREA

Campeón del mundo. Scirea, en el centro, con el trofeo del Mundial 1982. / lp Fin a la maldición. El Valencia venció en San Mamés 20 años después. :: lp
Campeón del mundo. Scirea, en el centro, con el trofeo del Mundial 1982. / lp Fin a la maldición. El Valencia venció en San Mamés 20 años después. :: lp

En 1988 el Valencia ganó en San Mamés después de veinte años sin lograr el triunfo con el legendario futbolista italiano en la grada como espía de la Juventus

PACO LLORETValencia

El 15 de octubre de 1988 el Valencia venció en San Mamés por 1-2 y puso final a una maldición que le perseguía en La Catedral, donde acumulaba veinte ejercicios consecutivos sin obtener el triunfo. Desde que Paquito sellara con dos goles la victoria en la campaña 68-69, coincidiendo con la celebración de las Bodas de Oro de la entidad, los de Mestalla no habían vuelto a ganar en el feudo bilbaíno. Testigo de aquel encuentro en el que marcaron Eloy Olaya y Fernando Gómez, fue el legendario Gaetano Scirea, enviado por la Juventus para observar el juego de los leones, con quienes debían medirse en un duelo correspondiente a la Copa de la UEFA. Ambos equipos ya se habían enfrentado en la final de este torneo en 1977, cuando los italianos se llevaron el título.

El partido del Valencia en Bilbao vino a confirmar la trayectoria ascendente que se iba a experimentar en ese ejercicio bajo la batuta de Víctor Espárrago. Aquel fue el primero de los siete triunfos logrados en desplazamiento, todos ellos por la mínima y, salvo ante el Athletic, con un solitario gol. El encuentro se celebró la noche del sábado y, al día siguiente, la expedición regresó a casa por vía aérea con escala en Barcelona. En ese vuelo viajaba también el excapitán de la 'Vecchia Signora' a quién jugadores, técnicos y periodistas saludaron. De aquel encuentro casual surgió una tertulia futbolística amena y cordial. Scirea alabó el juego exhibido por el Valencia el día anterior y hasta se atrevió a elogiar a algún jugador en concreto. Pepe Domingo, vicepresidente del club y que ejercía funciones de delegado de la expedición, le regaló varias insignias que al el exfutbolista internacional de la Juventus le llamaron la atención por la figura del murciélago que encabeza el escudo de la entidad valencianista. «La rata penata», exclamó en italiano con un gesto de sorpresa. Hablar con Scirea de fútbol, aunque fuera durante apenas un cuarto de hora, constituyó todo un privilegio y una experiencia inolvidable porque destilaba amabilidad y conocimiento.

Entre los recuerdos comentados destacó la alegría de haber conquistado el Mundial de España con la selección 'azzurra' en 1982 capitaneada por Dino Zoff, compañero suyo en la Juve; y entre los amargos sobresalía la trágica final de Heysel disputada tres años después, cuando la Juventus venció al Liverpool en un partido maldito, manchado por la sangre de los 'tifossi' que perdieron la vida en la grada.

Scirea era el capitán de aquel equipo que conquistó la Copa de Europa, la primera de las dos logradas por la Juve, y, sin duda, el momento más triste de su vida deportiva. Un contraste de emociones para el hombre que se vio obligado a recoger y alzar el trofeo de campeón. El destino había estado a punto de reunir cinco años antes al Valencia con la Juventus en ese mismo escenario. Cuando el Valencia se plantó en la final de la Recopa de 1980, todos los indicios apuntaban que iba a verse las caras con el conjunto turinés. Scirea evocó la profunda decepción sufrida en las semifinales ante el Arsenal. Los londinenses se metieron en la final contra pronóstico después de haber empatado a uno en la ida, en Highbury.

Otro de sus ilustres zagueros, Cabrini, marcó primero en Londres al aprovechar el rechace de un penalti que él mismo había lanzado. El partido se les complicó con la expulsión del internacional Tardelli. El Arsenal pudo empatar pero la balanza parecía estar inclinada a favor de los juventinos de cara al duelo de vuelta que se iba a celebrar en el desaparecido estadio Comunale de Turín. Ese día, el extécnico valencianista Cesare Prandelli formó parte del once de la Juventus. El empate a cero se mantuvo hasta el minuto 88, cuando los ingleses marcaron el gol de la clasificación para la final contra un Valencia que había pasado por encima del Nantes en la otra semifinal. De esa manera se fue al limbo la final imaginada y que para los italianos representaba la posibilidad de ser el primer club europeo capaz de acceder todas las finales europeas de clubes, después de haber jugado contra el Ajax en el 73 la de la Copa de Europa, la de la Copa de Ferias y la de la Copa de la UEFA. Finalmente, lo lograron en 1984, ganando la Recopa ante el Oporto.

Scirea comentó con diplomacia que se alegró del triunfo valencianista en la final de Heysel y que le hubiera gustado medirse a la escuadra que tenía a Mario Kempes como su gran referente. Ambos se habían encontrado en el Mundial del 78, cuando los italianos batieron en Buenos Aires a los anfitriones. También se cruzaron en la siguiente Copa del Mundo, sobre el césped de Sarrià, con otro triunfo transalpino. La despedida con Scirea tuvo lugar en el aeropuerto del Prat. Semanas después, la Juve superó la eliminatoria con el Athletic sin excesivos problemas. Al final de la 88-89 el Valencia volvió a Europa tras 6 temporadas de ausencia. En septiembre de 1989, ni siquiera un año después de aquel encuentro, una noticia conmocionó al fútbol mundial: Gaetano Scirea fallecía en Polonia a consecuencia de un accidente de tráfico. Tenía 35 años.

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