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La encrucijada del reparto de las entradas de la final de Copa

La encrucijada del reparto de las entradas de la final de Copa

El Valencia recibe 21.400 localidades para la final de Copa

LOURDES MARTÍ

El gol de Rodrigo al Betis en Mestalla dio el pase del Valencia a la final de Copa y envió una deliciosa patata caliente a los mandatarios blanquinegros: cómo repartir las entradas acudir al Benito Villamarín. El club podía tomarse una tregua, actos del centenario mediante, pero ayer, tras la reunión con la Federación, Valencia y Barcelona (o viceversa, ya que el club azulgrana ejercerá de local) ya saben que dispondrán de 21.400 entradas en la zona norte del estadio para el partido del 25 de mayo. Y la afición tiene ganas de saber si podrá volver o no a Sevilla a otra final.

Pero, de ese número de entradas, ¿cuántas saldrán a la venta? Y sobre todo, ¿cómo se van a repartir? En primer lugar, y para hacerse una idea, el ejemplo más reciente: la final de Copa ante el Getafe. El Valencia recibió 20.000 entradas; 6.098 se destinaron al consejo de administración, jugadores, la asociación del pequeño accionista, empleados o patrocinadores entre otros; 2.780 se repartieron por contrato o por acuerdo (2.000 para la Agrupación, 400 para el palco VIP, 320 para el palco de empresa y 60 para los expresidentes del club). Finalmente fueron 11.122 entradas las que quedaron para repartir entre los 40.000 socios.

El Valencia ha anunciado que informará de cómo las adjudicará en los próximos días, cuando sepa el precio de las mismas. Desde el primer momento la entidad ha deslizado que su intención es premiar la fidelidad de los aficionados. Habrá que esperar para ver si tienen prioridad los seguidores que hayan ido a todos los partidos de Mestalla esta temporada o si también se tendrá en cuenta la antigüedad. Según establecido en el convenio, la Agrupación recibirá el 15%. «Se repartirá entre las peñas que ya lo han solicitado y alguna entre empresas patrocinadoras», explica Fede Sagreras. El presidente del colectivo de aficionados reconoció que no le gustaría «estar en la piel de la persona que decida cómo realizar el reparto, ya que nunca se va a contentar a toda la afición». En la misma línea se pronuncia Vicente Vallés. El presidente del Pequeño Accionista, que se llevará un 3%, reconoce que nunca «llueve a gusto de todos».

En 2008 el club se quedó con cerca de un 50% de las entradas para sus diferentes compromisos

En la última final que jugó el Valencia, el club, con Juan Soler en la presidencia, incorporó en el consejo a Jesús Wollstein «para controlar la organización». El sorteo se realizó ante notario y cada socio podía retirar una entrada. Mismo sistema que se había realizado para acudir a la final de la Copa de la UEFA celebrada en Goteborg. Sin embargo las colas fueron inevitables. Aunque uno de los sistemas que más agradó por general a la afición fue el de la Champions de Milán. El sorteo se celebró a partir de una butaca y de ahí se adjudicaban unas 1.000 alrededor. Esto permitía a los seguidores ir con sus habituales compañeros en Mestalla o al menos junto a caras conocidas. Lo que sí que no se puede permitir son las bochornosas imágenes de personas durmiendo durante días en las taquillas.