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Un doblete liberador

Rodrigo celebra el segundo gol de España ante Islas Feroe. / efe
Rodrigo celebra el segundo gol de España ante Islas Feroe. / efe

El delantero, Parejo y Gayà se incorporan hoy a los entrenamientos para preparar el partido del sábado frente al Barcelona | Marcelino requiere de la mejor versión de Rodrigo para alcanzar la zona Champions

LOURDES MARTÍVALENCIA.

Rodrigo Moreno terminó el domingo como la mayoría de amantes del tenis: frente al televisor. Rindiéndose a Rafa Nadal tras lograr su cuarto US Open. «¡Mejor deportista de todos los tiempos!», escribió el delantero del Valencia en una de sus redes sociales. Si Rodrigo se inspira en el manacorí, Marcelino García Toral puede estar tranquilo. Rafa siempre vuelve. Y el delantero, horas antes de que el tenista lograra su 19 Grand Slam se reencontró con el gol. Por partida doble. Ver portería es el mejor bálsamo para un delantero. Más si el último fue todavía en primavera, el 25 de mayo en la final de Copa. Y toma un mayor cariz si esos dos tantos llegan después de un verano turbulento.

Cada día desde principios de agosto hasta el 2 de septiembre, tres jornadas de Liga mediante, Rodrigo se acostaba cada noche sin saber si esa había sido su última jornada como blanquinegro. En cada entrenamiento se sabía foco de atención. Que si sonreía, que si no. Si se paraba a firmar a los aficionados es que quería continuar o si los esquivaba es que deseaba autografiar elásticas rojiblancas. Los seguidores, por cierto, no le fallaron. Pocos fueron los que se atrevieron a dedicarle música de viento en la presentación o ante el Mallorca cuando Marcelino decidió sustituirlo. Después de ese partido, el último de Liga antes del parón y a 24 horas del cierre de mercado, el técnico asturiano defendía la profesionalidad de Rodrigo: «21 días hace mañana de este proceso. 21, ¿a alguno de vosotros no le afectaría esta situación? Es ejemplar su actitud con todos. Somos seres humanos». Su papel en el equipo ya lo había destacado anteriormente: «Si se va, la Champions no puede ser una obligación». No hubo una última ofensiva del Atlético por él y éste se quedó. Repetir en la máxima competición europea ya no es negociable.

El domingo, tras el encuentro que sirvió de homenaje a Quini decía que era «feliz» en Valencia. Ahora, ya no hay nada alrededor que desvíe su concentración. Más allá de la alegría que supone ser padre. Ayer, tuvo día libre, al igual que sus compañeros de selección y de equipo, Dani Parejo y José Luis Gayà. Hoy vuelven los tres a ejercitarse en Paterna después de disfrutar de un día de descanso, Wass fue el único internacional que regresó. El Barcelona es el próximo objetivo. El equipo blanquinegro jugará en el Camp Nou el próximo sábado. Un escenario siempre motivador para un futbolista. Rodrigo quiere volver a celebrar goles y sus compañeros también. Lo hizo el domingo Paulista quien le felicitó por redes sociales: «¿Está el niño? ¡Viene a morderte la espalda!», escribió sobre una foto del delantero y añadió «Gol Habib» que significa «Deseado gol». Porque todos lo deseaban. Casi tanto como él. También Robert Moreno. Por ello ante Islas Feroe, el seleccionador nacional le arrancó de la banda donde Rodrigo esencialmente trabaja para el equipo y dejó que se luciese de nueve. Aprovechó la oportunidad precisamente junto a otro killer este sí, ex del Valencia, Paco Alcácer.

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