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Vuelve el Valencia de Marcelino

Zaza marca el segundo gol de la noche./EFE
Zaza marca el segundo gol de la noche. / EFE

Los valencianistas matan al Betis a la contra y cierran una semana de Champions con siete de los nueve puntos posibles

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

Marcelino tiene un plan de Champions y el equipo tiene la pinta de cumplirlo. La semana que ayer terminó era de nueve puntos y el Valencia se ha llevado siete al zurrón. Un notable alto para jugar la temporada que viene la Liga de Campeones, recuperar el crédito deportivo y aliviar la maltrecha economía. El Valencia sigue cuarto y con el colchón mullido respecto a sus perseguidores. El partido de l sábado que viene en el Sánchez Pizjuán es ahora mismo el más importante de la temporada. Los de Montella están quintos a ocho puntos. Ganar en Sevilla sería casi reservar una plaza de Champions. La jornada para el Valencia ha sido excelente con el triunfo del Girona en El Madrigal, que ha valido el doble tras la victoria de anoche ante el Betis. Los amarillos se quedan a doce puntos, casi un mundo. Como extras a los tres puntos, el hecho de recuperar sensaciones con la portería a cero y que tipos como Zaza se reconcilien con el gol.

El Betis se presentó en Mestalla como uno de los coladeros de Primera División. Uno de los conjuntos más goleados pese a su aceptable clasificación en Liga. La alegría bética es un arma de doble filo. Los verdiblancos son la disciplina de la indisciplina, alentados desde el banquillo en ese caos que hace cada partido sea una incertidumbre al cuadrado. El Betis estuvo más a gusto en el verde hasta que el Valencia marcó. En una inocente pérdida en la banda derecha del ataque visitante. Guedes agarró el balón y pegó un zapatazo a seguir para que Rodrigo fuera el más listo de cara a la portería de Adán. El balón pilló a contrapié a Amat, desubicado en la reacción, y a Bartra totalmente fuera de cacho. Rodrigo colocó el esférico de un potente disparo lejos de las posibilidades del portero. Un primer gol crucial para sacudirse de encima la presión del Betis.

Los equipos de Setién siempre juegan con la soga al cuello. Y siempre aprieta. El Betis, sin ser mejor, sí que pareció más solvente con el marcador igualado. Setién pobló el centro del campo de mediocentros para jugar con superioridad en los terrenos del balón frente al modelo clásico de Marcelino. Camarasa, Fabián y Javi García para ser mayoría frente a Parejo y Kondogbia. Durante todo el partido al capitán lo presionaron por partida doble. Ahí estaba el punto de partida de las posibilidades andaluzas. Los laterales Barragán y Junior con mucho recorrido y Joaquín escorado a la izquierda. El del Puerto de Santa María tiene licencia para todo y cuenta con la bendición del estamento bético para retirarse a sus anchas. Durante los minutos iniciales la presión rival funcionó pero sin peligro para la portería de Neto.

El planteamiento original de los andaluces saltó por los aires en dos toques. Del disparo de Guedes a la recepción de Rodrigo, la manera más rápida de dejar en evidencia a una defensa bética endeble y a la intemperie por el empeño de su entrenador. Setién es el único técnico de Primera División capaz de tolerar que le metan una goleada si su equipo anota un gol más que el rival. Tras el pitido inicial el rival sabe que por inercia el Betis nunca quedará con la portería a cero.

El gol de Rodrigo fue oxígeno para el Valencia, que empezó a despegarse de un Betis que dominaba pero con munición de fogueo. En la primera parte nunca hubo una aproximación con una carga peligrosa en la portería de Neto. Tras el gol, lo único destacable fue la lesión de Mina con un pinchazo en el muslo. Zaza salió por el gallego.

2 Valencia CF

Neto, Montoya, Murillo, Gabriel Paulista, Gayà; Kondogbia, Parejo, Carlos Soler (Coquelin, m.74), Guedes; Rodrigo (Ferran, m.84) y Santi Mina (Zaza, m.37)

0 Real Betis

Adán, Barragán (Francis, m.59), Amat (Tello, m.83, Bartra, Mandi, Junior, Javi García, Camarasa (Rubén Castro, m.69), Fabián, Joaquin y Loran

Goles:
1-0, m.23: Rodrigo. 2-0, m.47. Zaza
ÁRBITRO:
Hernández Hernández (C. Canario). Amonestó por el Valencia a Montoya, y por el Betis a Barragán, Fabián, Bartra y Joaquín
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la jornada 27 de LaLiga disputado en el estadio de Mestalla ante 35.565 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria del que fue jugador del Valencia Vicente Piquer, fallecido recientemente

A la vuelta de los vestuarios hubo poco tiempo para las sorpresas. El Valencia sentenció por la vía rápida. Kondogbia se hizo fuerte en el robo de un balón -el francés ahora mismo es una pieza fundamental- y puso un balón al área para que Zaza burlara la línea del fuera de juego por milímetros. El gol de italiano fue un manantial en su sequía goleadora. El primero del año en Liga. Y el atacante de Policoro no defraudó en su celebración. Tan esperada como polémica. «Que hablen, que hablen...», vino a decir.

Marcelino festejó intenso el gol de Zaza. La verbalización de su plan, el de amarrar la Champions en Mestalla, se tradujo en hechos y el gol permitió al Valencia enfilar la segunda mitad sin fantasmas recientes. El balón siempre fue del Betis, fiel a la idea de su entrenador. Los del Villamarín nunca le perdieron la cara al partido de la misma manera que nunca cubrieron de más la retaguardia. A Setién le importa poco perder por dos o por seis. El árbitro se tragó un penalti claro de Junior a Zaza, de la misma manera que vio falta en un agarrón de Loren a Paulista en el área del Valencia cuando Neto ya había perdido el norte en un balón que acabó dentro de su portería. Gol anulado para el Betis, que se quejó amargamemte de una decisión arbitral que le hubiera metido en el partido. Todo es según los colores que miren la jugada. Por cierto, Neto hasta ese momento había cubierto con notable su expediente -gran parada a Joaquín al saque de una falta-.

En el apartado de las buenas noticias hay que subrayar el partido de Guedes. Sin ser el de los primeros compases de la temporada, el luso ofreció más velocidad y una tendencia a progresar adecuadamente para volver a las andadas al final del campeonato.

La victoria ante el Betis deja una semana plácida para madurar el partido ante el Sevilla donde una victoria sería un éxtasis y un empate un triunfo a los puntos. El Valencia ha vuelto a esa dinámica ganadora que se llevó al exigencia de la Copa del Rey por delante. Fijar el gran objetivo ha sido fundamental para enderezar otra vez el rumbo.

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