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Dani Parejo: «En otras etapas hubieran echado a Marcelino en los malos momentos; se acertó manteniendo al míster»

Dani Parejo, en las instalaciones donde el Valencia ha realizado la pretemporada en Suiza. /JUAN CARLOS VILLENA
Dani Parejo, en las instalaciones donde el Valencia ha realizado la pretemporada en Suiza. / JUAN CARLOS VILLENA

Capitán del Valencia CF

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENACRANS-MONTANA

Dani Parejo (Coslada, 1989) afronta su novena temporada en el Valencia CF con la madurez de un jugador que sabe que va a entrar en ese grupo de elegidos como leyendas del club de Mestalla. Con el aroma aún impregnado de la gloria del título de la Copa, el portador del brazalete quiere más.

-Es la primera pretemporada que afronta en el Valencia después de conseguir un título. ¿Es un estímulo para intentar repetir?

-La temporada se acabó de la mejor manera posible. Pero el fútbol no tiene memoria, vive del presente, ahora es una nueva temporada. Esto es el Valencia, un club muy exigente, tenemos que pelear por los grandes objetivos y lo del año pasado es historia. Lo vamos a intentar, hicimos una gran temporada, conseguimos dos objetivos y este año vamos a intentar hacer mejor temporada.

-¿Qué recuerda de la final de Copa?

-Soy un tipo tranquilo. Hasta horas antes del partido estábamos en Jerez. Tardamos una hora en bus y en el trayecto hasta Sevilla estás por dentro imaginándote el escenario que te vas a encontrar. Era mi primera final y cuando vi el recibimiento en el estadio sentí algo dentro del cuerpo imaginándome lo que podía ser si ganábamos. Es verdad que a lo mejor muchos lo jugamos de una manera diferente por ser nuestra primera final, nuestro primer título. Después, pasé dos o tres días de los mejores de mi vida como futbolista en las celebraciones.

-La pasada temporada también se recordará por su mensaje de no dar por perdido el curso cuando parecía todo perdido.

-Yo veía todos los días a mis compañeros, al cuerpo técnico y a mí, la ambición en los entrenamientos, el compromiso que teníamos y era difícil que no fueran mejor las cosas. A pesar de que nuestra primera victoria fue en la octava jornada contra la Real Sociedad y luego estuvimos otros cuatro o cinco sin ganar también, empatábamos mucho. Pero analizábamos los partidos y estadísticamente en todos éramos mejores que el rival, éramos superiores y no conseguíamos ganar. La clave es que el equipo nunca se cayó, siempre creyó a pesar de que los resultados no se dieran y a pesar de que Valencia es una plaza difícil porque es un club muy exigente. Gracias a mis compañeros pudimos sacar un año histórico para todos.

-¿Vivir en un club exigente y en un entorno exigente sirve para crecer más rápido como futbolista?

-Cuando juegas en un club grande las expectativas son muy altas, que es lo que pasa en Valencia. Es verdad que a día de hoy hay clubes como el Real Madrid y el Barcelona que juegan a otra Liga porque generan mucho más dinero y eso se nota. Es verdad que en el Valencia yo lo he pasado muy mal pero siempre he confiado en mí, en mi forma de jugar, en mi forma de entender el juego. He tenido siempre personalidad para hacer lo que a mí me gusta o jugar como yo entiendo el fútbol. El trabajo tiene su recompensa.

-Al final todo el mundo madura. Un momento emotivo fue la veneración de Mestalla hacia su figura en la celebración del título.

-Ese fue uno de los momentos más bonitos y también cuando me cambian en Sevilla porque no podía continuar, ver a toda la grada coreando mi nombre fue una cosa increíble y cosas como éstas, por la celebración, cuando íbamos en el autocar por las calles viendo la cantidad de gente, niños, personas mayores, la cara de felicidad... esa sensación la vamos a recordar toda vida.

-¿Recuerda el momento en el que notó que se había ganado los galones en el vestuario?

-El jugar y el tener la confianza de mis compañeros, del cuerpo técnico y del club, porque así me lo transmiten, ha ayudado en mi confianza y en mi forma de ver el juego. Se han juntado una serie de condiciones, el estar a gusto en un sitio con mi familia, que hace que estés centrado. Al final eso se acaba notando y se plasma en el campo.

-¿El mensaje que transmite como capitán al vestuario esta temporada es que no hay que relajarse?

-Ese es el mensaje. Después de un año tan bonito, hay que valorar lo que hemos hecho. Cambiamos una dinámica negativa y el equipo supo levantarse y creer. Ahora es el momento de no relajarse e ir a más. No hemos hecho nada. Por suerte o por desgracia en el fútbol, como en todos los deportes, o das el cien por cien o en un día lo que conseguiste lo tiras por la borda.

-Usted fue de los jugadores que lideró el respaldo Marcelino en esos momentos malos. Es otra de las imágenes icónicas del curso.

-En los momentos malos los jugadores que son importantes tiene que salir, remar y dar la cara. La gente la dio. Yo viví lo que vivió el míster en esos meses no en una ocasión o en dos sino en alguna más. Sé como se está en esos momentos malos, en el día a día, y cómo lo sufre tu familia. En ese tramo malo después de marcar un gol me salió de dentro ir a darle un abrazo porque sabía que el míster necesitaba muestras de cariño y de apoyo.

-¿Para Marcelino fue valioso el apoyo interno en ese momento?

-Hay que dar las gracias al club, a Mateo Alemany o Pablo Longoria, por la confianza que han depositado en el cuerpo técnico porque en otras etapas del Valencia esto no hubiera pasado y hubieran echado a Marcelino en los malos momentos de la pasada temporada. Gracias a la confianza de ellos y al trabajo del entrenador se pudo ver que la culpa no era del míster sino que en ocasiones entras en dinámicas que no son buenas. Muchas veces hay que buscar soluciones y es verdad que la más fácil en el fútbol es echar al técnico, es más fácil que sacar a toda la plantilla. El tiempo dio la razón y se acertó manteniendo al míster.

«Pasé dos o tres días de los mejores de mi vida como futbolista en la celebración de la Copa»

«Veía alguna opción de que Rodrigo pudiera salir a un grande pero ahora lo veo centrado y a gusto aquí»

-¿Cuál es el secreto para jugar tantos partidos y aguantar?

-La temporada pasada es la que más he jugado, fueron más de 5.000 minutos. Estoy contento, a mí me gusta jugar y si pudiera jugaría todos los partidos. Al final no hay secreto, es comer bien, cuidarse mucho y descansar. No sé si también mi genética me permite jugar muchos partidos sin lesionarme y ojalá que dure. Al final discuto con mi mujer porque a ella le gusta salir a pasear y a mí me gusta estar en casa, viendo el fútbol. Descansar forma parte del entrenamiento.

-Uno de los debates que siempre aparecen entorno a su figura es si vendría bien que tuviera un recambio. Está encima de la mesa el nombre de Rafinha.

-Cuantos más jugadores, de más calidad y mejores futbolistas puedan venir al Valencia a ayudarnos a conseguir nuestros objetivos bienvenido sea. El fútbol es fútbol y la élite es así. Donde hay competencia siempre se saca más jugo y sería bueno para todos. Es verdad que ahora en el Barça no ha jugado mucho por las lesiones pero recuerdo sus temporadas en el Celta y me parece un magnífico futbolista.

-¿Confía en tener a Rodrigo en el equipo al inicio de temporada?

-Yo a él le veo bien. Es verdad que cuando acabó la temporada sí que veía alguna opción de que pudiera salir a un grande pero a día de hoy le veo centrado y a gusto aquí. Para nosotros es un jugador muy importante, no sólo por lo que es como persona sino porque en el campo es un jugador top.

-El que estará extraño es usted. Es el primer verano tranquilo, porque siempre se hablaba de opciones de salida para Parejo.

-Mejor, un verano tranquilo viene bien de vez en cuando. Estoy muy feliz, mi familia también, la temporada pasada fue increíble. Estoy en un club top a nivel nacional y europeo y mucha gente firmaría jugar en el Valencia nueve temporadas como voy a cumplir yo. Es un orgullo y ojalá pueda estar muchas más.

-¿Piensa en retirarse en el Valencia y no vestir otra camiseta?

-Sí. Cuando llegas a los 30 vas pensando en que ojalá me quede mucho y estoy muy feliz en Valencia. El club está en una línea en la que me veo identificado con la forma de trabajar. Con Alemany y con Pablo Longoria hay una estabilidad, una línea hacia dónde ir y dónde queremos llegar. Me veo identificado.

-¿Habría apostado hace cinco años que llegaría a este momento como capitán del Valencia?

-No. Hubo una fase en la que por circunstancias quería salir. No me dejaron o no se concretaron las circunstancias. Siempre me comporté como un profesional, siempre he dado lo máximo y he jugado al máximo cada partido. Lo voy a seguir haciendo hasta que no juegue más aquí. Salvo dos años que estuve en Getafe y unos meses en el Madrid toda mi carrera ha sido en el Valencia. Le tengo que dar las gracias, le debo mucho porque no es sencillo estar nueve temporadas en un club como el Valencia. Es un orgullo.

-¿Siente que entra en la leyenda del valencianismo? ¿Se ve en una lona de Mestalla?

-No lo sé (ríe con ganas). Para mí sería un orgullo, por supuesto. Le debo todo al Valencia, que me ha dado la posibilidad de jugar al máximo nivel. Llevo nueve años de profesional en el club y sería un orgullo tener un lugar en la gran historia del Valencia.

-En la actual plantilla es el único que llegó antes que Peter Lim. Podría escribir un libro con todo lo que pasado en estos ocho años.

-La verdad es que sí que podría escribir un libro con todo lo que he vivido. He pasado anécdotas buenas, menos buenas... No sé la cantidad de compañeros con los que he jugado y los entrenadores que he tenido. No sé si muy largo pero un libro sí podría escribir.

-¿El sello del Valencia tiene que ser la continuidad?

-A mí me parece perfecto la continuidad. Todos los veranos hay movimientos, es lógico, pero la clave es mantener la estructura en la que el míster se suele basar por su juego, por su forma de verlo. Llevamos dos años con Marcelino y mantener la columna es importante. Obviamente cuando haces temporadas como la que hemos completado ahora es más difícil mantenerlo porque llegan otros equipos y quieren fichar gente. Pero es importante tener una base mecanizada.

-¿Uno de los saltos de calidad del Valencia es que ahora muchos quieren venir y ya no se quieren ir?

-Cuando el club entra en una dinámica como la que está desde que llegaron Mateu Alemany y el míster, al final se nota. Cuando juegas dos años seguidos Champions, y ojalá volvamos porque ese es el objetivo, los jugadores no se quieren ir de aquí y hay gente muy buena fuera que ahora quiere venir al Valencia. Estar en Champions te da un plus.

-¿Otamendi sería un refuerzo de lujo para completar la defensa?

-Tuve la suerte de jugar con él. Me parece un jugador increíble y una persona excepcional. Éramos vecinos y coincidíamos bastante con De Paul, Piatti... hacíamos algún asado en su casas. Me parece un jugador increíble y una persona top.

-La temporada termina con una Europa. ¿Sueña con estar ahí?

-Está muy lejos aún. Es cierto que llevo dos convocatorias con la selección y me he sentido importante.