https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

La Champions se escapa por no saber mantener la ventaja

Los jugadores del Valencia lamentan el gol del Alavés el pasado sábado. / EFE/Adrián Ruiz del Hierro
Los jugadores del Valencia lamentan el gol del Alavés el pasado sábado. / EFE/Adrián Ruiz del Hierro

El Valencia sería cuarto si no encajara cuando marca primero

José Molins
JOSÉ MOLINSValencia

Pese a la mala situación deportiva que atraviesa el Valencia en esta primera vuelta de la temporada, el equipo ha tenido siempre el objetivo en su mano. Pero lo ha dejado escapar en sólo cuatro partidos. Son las veces que los de Marcelino marcaron primero, pero no lograron conservar su ventaja para llevarse la victoria. Si lo hubieran hecho, ahora tendrían nueve puntos más y estarían en la cuarta plaza, en zona Champions. Un lastre que se ha acrecentado en las dos últimas salidas, con la remontada sufrida en Vitoria como máximo exponente.

Los goles iniciales con los que el Valencia se adelantó en el marcador le hubieran dado 12 puntos. El equipo marcó primero contra el Celta, el Barcelona, el Eibar y el Alavés, pero ninguno de esos encuentros acabó en victoria. En total ha sumado tres empates en estos duelos, por lo que esos nueve puntos de diferencia son los que permitirían a los de Mestalla colocarse entre los cuatro mejores, superando al propio Alavés en la clasificación.

En cambio, la realidad valencianista se encuentra en la decimosegunda plaza. Se trata de un dato que choca contra el discurso que más destaca Marcelino sobre la fortaleza defensiva del Valencia. Es precisamente esa debilidad para saber aguantar un resultado favorable la que más está perjudicando al equipo. Así lo reconocía ayer el técnico asturiano: «Muchas veces nos adelantamos en el marcador y en ese momento, dadas las circunstancias pensamos más en que pasen los minutos que en estar jugando el partido. Los resultados no nos salen. Ese el verdadero problema de este equipo: que la suma de resultados resta la confianza». La diferencia entre una temporada buena y la mala actual radica en no saber cerrar los partidos.

Precisamente esto fue una de las principales virtudes del Valencia que ganó las Ligas en 2002 y 2004. Roberto Fabián Ayala así lo recordaba hace unas semanas en una entrevista a este diario: «Sabíamos que si marcábamos un gol era muy difícil perder. Nos sentíamos fuertes». Ahora en cambio, cuando el equipo se pone por delante no hay garantías de que se lleve la victoria. Sí lo logró en sus cuatro victorias, ante Real Sociedad, Getafe, Rayo y Huesca, mientras que en siete partidos fue el rival el que marcó primero y el Valencia sumó cuatro puntos.

El primer encuentro en el que los valencianistas no consiguieron sacar el máximo partido a un resultado a favor fue en Mestalla ante el Celta el 26 de septiembre. Batshuayi había abierto el marcador, pero Iago Aspas empató a falta de ocho minutos. Dos puntos que volaron de la ciudad. Messi arrebató los otros dos con su gol para igualar el tanto inicial de Garay en la visita del Barcelona en octubre.

Y en tierras vascas, las dos últimas salidas también han dejado sabor amargo. En Ipurua Rodrigo adelantó a los de Marcelino pero Charles empató de penalti para el Eibar. Este pasado sábado en Vitoria Parejo marcó a los 14 minutos, pero en el 21' Borja empató para el Alavés y Tomás Pina completó la remontada, con la que el Valencia dejó escapar los tres puntos que había encarrilado y volvió de vacío.

El único futbolista que ha disputado esos cuatro partidos completos es Ezequiel Garay, titular en todos ellos en el centro de la defensa. En cuanto al resto de zagueros, Piccini se perdió el de Eibar, Gayà el de Vitoria y Paulista no jugó contra el Celta. En los centrocampistas, Parejo no estuvo ante los vigueses, Soler fue baja ante el Alavés, Wass no saltó al campo contra el Barcelona y el resto se perdió más de un partido. Y en la delantera, Rodrigo también ha estado en los cuatro encuentros, tres como titular y ante el Barcelona entró desde el banquillo.

 

Fotos

Vídeos