https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

La buena noticia del partido: la reaparición de Carlos Soler después de 49 días

C. V.

Después de un marcador como el 1-4, rescatar algo positivo para el equipo que se ha quedado sin ningún punto es complicado. Pero en este caso, para el Valencia la buena noticia ayer fue la reaparición de Carlos Soler, que jugó la segunda mitad.

Ya lo había advertido Marcelino, que el canterano no estaba para aguantar una carga entera de un encuentro como éste, pero ya aventuraba el técnico asturiano que tenía pensado darle minutos. Quizás no tantos, pero con el percance de Guedes entró Soler antes al terreno de juego. Y lo cierto es que tal y como estaba el ritmo del partido y que el rival gozaba del marcador a favor, lo cierto es que Soler entró pronto en la dinámica necesaria.

Llevaba el centrocampista alejado de la actividad de partidos 49 días. El esguince del tobillo izquierdo le ha tenido de baja desde aquella entrada que sufrió en el campo del Getafe, aunque luego quiso jugar contra el Celta en Mestalla. Soler actuó aquel día de titular y en el minuto 61 su tobillo dejó de responderle, pese a que había sido infiltrado para poder participar.

El problema que ha tenido Marcelino en este tiempo no es sólo que Carlos Soler no haya estado en condiciones de aportar cosas al equipo, justo en el tramo de más intensidad de la temporada, es que además se juntó esta lesión con la operación a la que tuvo que ser sometido Murillo. De hecho, una vez ha salido ya de la enfermería Soler, el único que queda ahora es el central colombiano, a la espera eso sí de saber en qué acaban las molestias que ayer acusó Guedes. Una plantilla corta tiene estas cosas.

Fotos

Vídeos