Atitlan da las últimas pinceladas al proyecto definitivo del terciario
La firma tiene que decidir todavía el porcentaje exacto entre uso comercial, hotelero y oficinas
Desde que el Valencia abonó los casi 11,3 millones al Ayuntamiento de la ciudad en concepto del famoso polideportivo de Benicalap (eso pasó hace ... algunas semanas ya), se puede decir que se activó la campana para poner en marcha el terciario. Y ahí entra de lleno el propietario de ese terreno pegado al Nou Mestalla, que no es otro que Atitlan, firma que compró la parcela al club por una cantidad entre 30 y los 35 millones de euros.
Hoy en día, Atitlan ultima el proyecto definitivo para decidir concretamente qué se va a construir en ese terreno de uso terciario. Para ello se está haciendo un estudio con el fin de actualizar y concretar los porcentajes que se destinarán a cada uso, es decir: comercial, hoteles y oficinas, si bien la previsión es que pueda estar más o menos repartido en similares porcentajes. El objetivo de Atitlan no es otro que sacar el máximo partido a estas tres posibilidades en función de las posibilidades de negocio que se puedan establecer a partir de ese verano de 2027, que es cuando teóricamente las obras del campo deben estar finiquitadas.
Noticia relacionada
Los pilares asoman por el Nou Mestalla
Hay que recordar que Atitlan condicionó los pagos al club en función de unos hitos que se fueran cumpliendo, siempre y cuando las obras fueran avanzando. No hay terciario sin campo.
La previsión que se baraja es que en los primeros meses de este próximo 2026 esté establecido ya de manera definitiva a qué va a destinar Atitlan su proyecto global, con esas dos torres pegadas al estadio. Así como para el Valencia el reloj se puso en marcha en enero de este año cuando retomó de la mano de FCC las obras, para Atitlan también se ha puesto el crono con ese pago del club al Ayuntamiento por el polideportivo. Esa también era una de las condiciones que se marcaron desde el Consistorio para sacar adelante por un lado las licencias y, por otro, las famosas fichas urbanísticas, que requirieron en su momento el respaldo político de los dos grupos de la oposición (Compromís y PSPV), que apoyaron con sus votos al PP, en posición no de fuerza tras el desmarque que protagonizó Vox, que ahora vuelve a estar en sintonía.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión