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Un ajuste de cuentas de nivel Champions

El partido de la primera vuelta ante el Sevilla (4-0) ha sido uno de los mejores de la temporada. / MANUEL MOLINES
El partido de la primera vuelta ante el Sevilla (4-0) ha sido uno de los mejores de la temporada. / MANUEL MOLINES

El Valencia quiere conquistar el Pizjuán y el Sevilla agota sus opciones para entrar en la Liga de Campeones

HÉCTOR ESTEBAN

La temporada pasada, una mano milagrosa de Sergio Rico salvó en el último minuto el empate de Gayà en el Sánchez Pizjuán. El de Pedreguer no se lo podía creer y la cara de Prandelli en el aeropuerto era el preámbulo de la espantada del italiano. Era la última cuenta de un rosario de decepciones y tragos amargos del Valencia ante el Sevilla, el club más antipático para los valencianistas en las últimas temporadas.

Hoy es el día ideal para ajustar cuentas ante los sevillistas. Un club venido a más en las últimas temporadas y que ha ocupado de manera momentánea el lugar que le corresponde por historia a la sociedad de Mestalla. Los de Marcelino se presentarán a partir de las cuatro y cuarto de la tarde en el césped con una ventaja de ocho puntos más el gol averaje respecto al equipo de Montella, que llegó a Nervión a mitad de temporada para enderezar el rumbo desviado de Berizzo.

Marcelino, que fracasó en el banquillo sevillista hace unas campañas como único lunar en su notable expediente, sabe que el partido de esta tarde es clave para amarrar el objetivo que se ha ido moldeando a lo largo de la temporada. El asturiano defiende que la Champions se debe amarrar en los partidos en casa pero sabe que puntuar en el Pizjuán sería el paso casi definitivo para colocarse entre los cuatro mejores de la Liga. Además, ningún equipo se ha descabalgado de la Liga de Campeones a diez jornadas del final de la temporada con un colchón de puntos como el que tienen los valencianistas respecto al quinto clasificado. Además, el Sevilla no sólo mira a la clasificación liguera sino que de reojo está pendiente de la Champions, donde sigue vivo en octavos y con un ilusionante empate a cero en la ida ante el Manchester United. La semana que viene tiene la oportunidad de mantenerse vivo en la competición con la vuelta en Old Trafford.

El Valencia tiene ante sí la oportunidad de servir la venganza de campañas pasadas. De ganar en Sevilla para aliviar aquel gol de M'Bia en el último minuto de las semifinales de la Liga Europa de 2014 tras la bisoñez de Fede Cartabia. Y el fuera de juego de la ida. O para que el valencianismo se desquite de aquellos cuatro goles de Negredo que fueron más que los dos de Soldado y el de Banega para dejar al Valencia de Valverde fuera de la Liga de Campeones en 2013. Los actores de aquellos partidos coinciden en muchos casos aunque algunos con camisetas diferentes. Hoy Banega lidera al Sevilla y Kondogbia enamora en Valencia.

El italiano Montella no ha especulado y ayer convocó armamento de primer nivel para hacer frente al Valencia y agotar sus posibilidades de entrar en la Champions vía Liga. De los teóricos titulares sólo se ha quedado fuera Jesús Navas -reconvertido al lateral derecho-, que tampoco estará en Champions ante el Manchester.

Ahora mismo, el Valencia es mejor equipo que el Sevilla con los números en la mano. Los de Marcelino tienen más pegada y encajan menos goles. En cambio, los sevillistas son vulnerables atrás y no han encontrado al delantero goleador. Además, el mercado de invierno ha sido fructífero para el club de Mestalla mientras que en Sevilla no han encajado los fichajes -Roque Mesa no está ni convocado-.

A la expedición valencianista se incorporan Garay -puede ser titular- y Pereira, una vez superadas sus lesiones. Vidal es habitual en la grada y Maksimovic tampoco viajará a la batalla del Pizjuán. Ojo a las posibles titularidades de Vezo y Lato.

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