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Todos contra el agente de Maxi Gómez

Lato supera a Maxi en un salto. / EFE /Salvador Sas
Lato supera a Maxi en un salto. / EFE /Salvador Sas

Valencia y Celta respetan la marcha Santi Mina mientras se discute sobre la comisión | El West Ham juega la baza del dinero que pretende Jonathan Barnett para llevarse al delantero, pese a que su deseo es venir a Mestalla

JUAN CARLOS VALLDECABRES

El fútbol -y más cuando hay dinero por medio- es tan antojadizo que hace unos días parecía que Celta y Valencia estaban poco menos que a la greña cuando Carlos Mouriño, el presidente del conjunto vigués, paseó públicamente su posición para revalorizar a Maxi Gómez llegando a molestar a los dirigentes valencianista, y ahora, en cambio, los dos clubes no sólo anuncian un respeto mutuo sino que han decidido hacer frente común para desatascar una operación que ha frenado en seco el representante del delantero uruguayo. Por eso, pase lo que pase finalmente con Maxi Gómez, Santi Mina acabará marchándose.

El Valencia, desde el minuto uno, siempre ha tenido claro que Maxi Gómez (22 años) iba a vestir la nueva camiseta de Puma. El futbolista así lo tiene acordado con la entidad de Mestalla pero cuantos más días pasan, más endeble queda esa posición. Cuando se salvó el primer obstáculo, surgió el segundo: el Celta. Una aumento de la oferta económica, la inclusión de la cesión de Jorge Sáenz por las dos próximas temporadas y el convencimiento pleno de Santi Mina de regresar a la disciplina viguesa acabaron por culminar con éxito esta segunda fase.

Fue entonces cuando surgió una tercera: la de la comisión del representante del futbolista uruguayo. Se llama Jonathan Barnett y reclama lo que él considera justo: su porcentaje por el montante global de la operación, no sólo el dinero que se paga por Maxi sino el valor que se adquiere de manera total al incluir a Santi Mina en este trueque. Más aún si se tiene en cuenta que la empresa de representación (Grupo Stellar) pagó hace más de un año un millón de euros para que Maxi rescindiera con su anterior agente. Lejos quedan los años que la labor de representación se hacía con un talante que a veces no requería ni firma contractual. En Valencia, dicho sea de paso, se vivió un claro ejemplo de elegancia en este tipo de profesión con el fallecido Alberto Toldrá Monzonís.

El agente del uruguayo pagó un millón de euros para que dejara a su anterior representante

Esa posición de fuerza que ejerce ahora el representante legal de Maxi es lo que hace que se dispare el asunto y lo que parecía todo más o menos claro hace unos días, se ha ido volviendo de una tonalidad más gris. No obstante, el movimiento que han adoptado los clubes es el de hacer valer su fuerza, por llamarlo de alguna manera, aunque en este asunto también convendría saber hasta qué punto está colaborando el propio Maxi a la hora de convencer a Barnett.

El West Ham juega su mejor baza: la de su poderío económico. La marcha de Marko Arnautovic al fútbol chino por 25 millones de euros les refuerza en ese sentido (sólo tienen a Chicharito como delantero). Los ingleses sí que cubren las necesidades de todos los implicados. En su última propuesta han estirado a 40 millones de euros la oferta al Celta (la cláusula del delantero es de 50), complacen también los más de tres millones de euros que exige el representante y se permiten el lujo de filtrar que casi duplican el salario que cobraría el jugador como valencianista. La cifra apuntada al respecto supera los 5,5 millones de euros.

Por eso a Valencia y Celta sólo le quedan las palabras y el convencimiento de una correcta estrategia. «El Celta está respetando el acuerdo con el Valencia, saben que no vamos a negociar con el club inglés por Maxi. Pero poco más podemos hacer. Lo hemos hablado con el Valencia. Si pagan su cláusula y Maxi acepta ir a la Premier, nosotros no lo podemos impedir», explican desde la entidad viguesa. En el aire sigue flotando la duda de si serán capaces de llegar a los 50 millones de la cláusula y hasta qué punto Maxi quiere o no forzar a Barnett.

Aquello de que el futbolista juega donde quiere en este caso, en contra de los intereses del Valencia, no se cumple con rotundidad. De cualquier forma, y aunque el Valencia ha preguntado por la situación de otros futbolistas (caso Borja Iglesias) para cubrirse las espaldas, hay que tener cierta prudencia respecto a todo este embrollo cuando hay tantos intereses metidos en un mismo saco. A Maxi le queda de contrato en el Celta hasta 2022 y su anterior club (Defensor Sporting) tiene el 20% de los derechos.