Jueves, 5 de abril de 2007
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Valencia
Una necrópolis en Anna aporta restos humanos de hace 1.000 años
El conjunto funerario incluye piezas de cerámica de cocina y ajuares
El conjunto funerario incluye piezas de cerámica de cocina y ajuares
Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo por un grupo de expertos en un cementerio islámico de Anna, ha dejado al descubierto un importante conjunto funerario de esqueletos humanos y piezas de cerámica con una antigüedad de unos 1.000 años.

Hasta el momento se han exhumado 37 restos, con la particularidad de que se contabilizan más mujeres que hombres, todos jóvenes, de edades entre los 20 y 30 años, algunos de los cuales se conservan completos y con una dentición muy bien conservada.

Los cadáveres aparecen en la posición ortodoxa de la religión islámica, en la que el cuerpo se encuentra en posición de cúbito lateral derecho, con las piernas flexionadas y los brazos pegados al pecho. La cara también permanece mirando hacia la Meca.

El arqueólogo y director de la excavación, Miguel Gómez destacó que se trata de una necrópolis “muy extensa, con una riqueza y una gran información sobre los antiguos pobladores de esta zona. Después de todo este trabajo existe otra fase de estudio y análisis para detallar con más precisión las características del material encontrado, tanto de cerámica como de restos humanos”.

Otros 100 esqueletos
Añadió que el cementerio islámico hallado es mucho más extenso de lo que hasta ahora se ha excavado. Los primeros trabajos han permitido destapar unos 600 metros cuadrados, con la exhumación de 37 cadáveres, aunque se calcula que puede haber otros 100 más que se irán desenterrando en una segunda fase.

Miguel Gómez subrayó que el conjunto funerario es especialmente “atractivo porque no es habitual encontrar vajillas o ajuares en los enterramientos musulmanes, sin embargo en esta necrópolis sí existen en determinadas capas”.

Los entrerramientos se encuentran dispuesto en distintos niveles “lo cual nos permite concluir que han sido ocupados en distintos períodos”. En concreto, el equipo de arqueólogos data este cementerio musulmán en el siglo XI y se prolongó hasta el XVI.

Otra característica particular de la necrópolis de Anna es que, en algunos casos, se encuentran dos cadáveres juntos, como una fosa en la que aparecieron una madre joven y un niño de unos tres o cuatro años. Para Elena Garcerán, una de las técnicas arqueólogas, “el conjunto funerario se remonta al período almohade. Los primeros restos de las capas inferiores calculamos que pueden ser de finales del siglo XI o principios del XII y conforme van subiendo los niveles aparecen esqueletos mejor conservados, aunque en general es un yacimiento de un gran valor histórico”.

El director de la excavación todavía destacó otra característica muy peculiar de esta necrópolis. “Para el enterramiento de los cuerpos se excavaba una cámara, se colocaba el cadáver y se tapaba, bien con tejas, a veces con ladrillos y también hemos hallado piedras, lo cual determina que se trata de enterramientos de etapas diferentes”, señaló Miquel Gómez. Esta circunstancia aporta mayor interés arqueológico al yacimiento.

Esta primera fase ha durado unos cinco meses, en la que el equipo de técnicos que completan Isabel Santodomingo y Ángela Pérez, han llevado a cabo un laborioso trabajo de exhumación para rescatar todo el material en las mejores condiciones para su posterior estudio y redacción del correspondiente informe.

xativa@lasprovincias.es

 
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