Viernes, 2 de febrero de 2007
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el rincón del pediatra
La escarlatina
Cuando los pediatras diagnosticamos a un niño de escarlatina, la mayor parte de los padres desconoce esta enfermedad y muchos abuelos nos preguntan como puede tener su nieto una enfermedad tan antigua y en otro tiempo tan grave cuando no existían los antibióticos para curarla. Es una enfermedad propia de la infancia pues afecta normalmente entre los 2 y los 10 años de vida y está producida por una bacteria denominada estreptococo beta hemolítico del grupo A, el cual se transmite a través de las secreciones respiratorias de la persona afecta a la sana y es el causante de gran cantidad de faringo amigdalitis en niños pero en algunos casos su toxina se disemina ocasionando de forma paralela un cuadro que se caracteriza además de la fiebre y de la congestión faríngea por la presencia de una erupción que se inicia a nivel de las axilas, ingles y parte inferior del abdomen con un tacto de la piel similar al papel de lija y que al presionarla palidece. Se extiende poco a poco por todo el cuerpo, respetando la zona de alrededor de la boca, pero en su interior si que produce un manto blanquecino en la lengua que al desaparecer descubre una papilas prominentes y rojizas de ahí el nombre de lengua aframbuesada, característico de esta enfermedad. Sobre los cuatro días de su aparición, la erupción se desvanece y ocasiona un cuadro típico de descamación en las manos y pies que puede durar incluso semanas.

La enfermedad se inicia, tras una incubación asintomática de unos cinco días, de forma brusca con la aparición de fiebre, dolor al tragar, dolor de cabeza, cansancio, escalofríos, vómitos, dolor abdominal y en algunos casos alteración del estado general con aumento de los ganglios del cuello que son dolorosos a la palpación, para a las 24 - 48 horas iniciarse la erupción antes comentada.

El diagnóstico normalmente es clínico, es decir al ver los síntomas el pediatra podrá diagnosticarla, pero además podrá corroborar su criterio la realización de un frotis faríngeo en el que se ponga de manifiesto la existencia del estreptococo beta hemolítico del grupo A causante de la enfermedad, la presencia en suero de antiestreptolisinas y el aumento de los leucocitos y eosinófilos en sangre.

Las complicaciones son raras pero pueden haberlas pudiendo ser precoces como otitis, adenitis, mastoiditis e incluso neumonías o tardías cuya gravedad es mayor, podemos encontrarnos con alteraciones renales del tipo de las glomerulonefritis o reumáticas como la fiebre reumática. Por todo ello recomendamos reposo en casa, ingesta abundante de líquidos, control de la coloración de la orina, antitérmicos para la fiebre y deterioro del estado general y por último utilizamos preferentemente la penicilina por vía oral durante 10 días como tratamiento antibiótico de elección para esta enfermedad o bien la eritromicina si el niño es alérgico al antibiótico antes mencionado.

Sobre los dos días de inicio del tratamiento antibiótico las posibilidades de contagio son muy escasas por lo que el niño podría estar en contacto con otro niños sin posibilidad de transmitir la enfermedad aunque normalmente recomendamos que el niño no vuelve al colegio hasta que desaparezca la erupción, sobre todo para darle tiempo a que se recupere.

En la actualidad, la escarlatina ya no es enfermedad de declaración obligatoria en nuestra comunidad.

clinicagarciasala@ono.com

 
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