La colección de arte de la Diputación de Valencia reúne más de 2.000 obras

La corporación tiene en sus fondos cuadros de Sorolla, Pinazo, Mariano Benlliure y Fenollera

MIGUEL GUILLEM VALENCIA
‘La corrida’, de Mariano Benlliure./
‘La corrida’, de Mariano Benlliure.

Más de 2.000 obras, fundamentalmente de artistas valencianos, componen el impresionante fondo artístico de la Diputación de Valencia, cuyo origen data de la cesión de obra de los primeros pensionados y becados de la corporación provincial, informó ayer el diputado de Cultura, Vicente Ferrer.

El origen de la colección se remonta a casi siglo y medio atrás. La Diputación promovió en 1863, un sistema de ayudas destinado a profesionales de Bellas Artes que quisieran desarrollar su carrera en el extranjero, “especialmente en países testigos del nacimiento del arte, como París o Roma, con el objetivo de ampliar y perfeccionar sus estudios artísticos”, comentó Ferrer.

De ahí nacieron las Pensiones y Becas de la Diputación. Para poder ser becado, los aspirantes debían presentar ante un jurado óleos sobre temas históricos, desnudos académicos, obras de géneros o retratos. Ese fue el inicio de la carrera de grandes pintores valencianos que hoy son historia, como Ignacio Pinazo, Joaquin Sorolla, Navas o Balbino Giner.

‘El Palleter’, de Sorolla

Si los jóvenes artistas resultaban seleccionados para disfrutar la beca, tras la finalización de sus estudios, los pensionados aportaban alguna de sus obras a la Diputación, como justificación final de su pensión. Maestros como los ya mencionados junto a otros autores, Fenollera o Domingo Marqués, fueron becados por la Diputación. de Domingo Marqués, donde los saguntinos se sublevaban para mantener su libertad tras los sucesos ocurridos en 1868, o de Sorolla, que trasmitía un contenido nacionalista, son algunas de las obras con las que aquellos inquietos estudiantes consiguieron becas para proseguir sus estudios fuera de Valencia.

De las más de 2.000 obras propiedad de la Diputación, alrededor de 1.200 se encuentran en dependencias propias de la institución, mientras que un millar de piezas han sido cedidas temporalmente para su exhibición o instalación en diversas instituciones públicas.

La futura consolidación del Centro del Carmen podrían convertir a este centro, mediante convenio de la Diputación con la conselleria de Cultura, en sede permanente de unas obras, que reflejan el mejor arte valenciano del siglo XIX.

Las becas y pensiones de la Diputación han ido desarrollándose y, con el tiempo han desembocado en las actuales Becas Alfons Roig que, desde 1981, inciden en la formación de los artistas de la provincia.