El claustro de la Valldigna sigue en Madrid al año de autorizar el Gobierno su regreso

La Fundació Jaume II el Just prepara una exposición sobre la Orden del Toison de Oro

SERGI PITARCH VALENCIA
El claustro del abad, cuando todavía permanecía en el monasterio de Santa María de la Valldigna./
El claustro del abad, cuando todavía permanecía en el monasterio de Santa María de la Valldigna.

Qué las cosas de palacio van despacio es un refrán de todos conocido. Pero si además, se implica la burocracia estatal, autonómica y municipal, las consecuencias pueden ser larguísimas.

Esto es lo que está pasando con el regreso del claustro del Monasterio de la Valldigna a su origen natural. El 22 de septiembre de 2003 el Consell dio por finalizadas las negociaciones para la adquisición del claustro. Todo apuntaba a que en pocos meses este monumento arquitectónico de gran valor para los valencianos regresaría al monasterio. Nada más lejos de la realidad. Comunidad de Madrid y Ayuntamiento de Torrelodones continúan sin resolver los trámites para permitir a la Generalitat su desmontaje y traslado al monasterio de Simat de la Valldigna.

Además, dentro de unos días se cumplirá un año de la autorización del Gobierno central para el traslado del claustro. Ni este gesto del Ejecutivo ha servido para acelerar los trámites de devolución.

“El expediente administrativo está en fase de conclusión. Falta su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid”, explicó Vicente Burgos, presidente de la Fundació Jaume II el Just, que gestiona la restauración del Monasterio de la Valldigna.

Burgos explicó que una vez aparecido en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, el ayuntamiento dará la licencia a la Generalitat y entonces se podrá empezar el desmontaje. “Una vez tengamos el permiso del consistorio madrileño, en dos meses traeremos el claustro en la Comunitat”, concluyó Burgos.

Promesa para 2004

Según anunció hace ya unos años el anterior conseller de Territorio, Esteban González Pons, el claustro debía haber estado ubicado en el monasterio de Simat en enero de 2004. Vamos a llegar a enero de 2007 y todavía el ayuntamiento de Torrelodones no ha permitido a la Generalitat el desmontaje.

Mientras, la Fundació Jaume II el Just sigue con su trabajo fuera del monasterio de la Valldigna y ha preparado para la próxima primavera una exposición sobre la insigne Orden del Toison de Oro.

Esta institución, que pervive desde el siglo XV, es una de las más importantes del continente ya que engloba a todos los reyes y príncipes europeos. Su relación con la Comunitat Valenciana es muy estrecha ya que el rey valenciano Alfonso el Magnánimo fue el primer monarca que se hizo miembro.

La muestra estará ubicada en el Almudín y en el museo de la Ciudad, y constará de más de 200 artículos (armas, escudos, armaduras...) de la Edad Media. Según informaron fuentes de la fundación, “es una exposición muy vistosa”, que incluye una de las colecciones heráldicas más importantes del mundo llegada de la catedral de Gante.

Esta muestra presenta uno de los momentos de más esplendor del medievo donde Valencia tenía una gran relación con Europa, sobre todo con Flandes. La exposición tendrá dos extensiones en Castellón y Alicante, que servirán de reclamo para la muestra de Valencia que es una de las más ambiciosas que ha realizado la fundación.

spitarch@lasprovincias.es

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