Ròtova restaura el riu-rau para ubicar un museo sobre la pasa

La Diputación costea las obras con una subvención de 50.000 euros

REDACCIÓN RÒTOVA

Ròtova contará en breve con un museo dedicado a la cultura de la pasa. La Diputación Provincial de Valencia, a través del Plan de Turismo Interior (Plintur) financiará esta nueva infraestructura con una aportación de 50.000 euros.

El museo se ubicará en el antiguo riu-rau, una edificación característica de la arquitectura tradicional de la Safor, que años atrás servía como secador de la pasa.

El edificio será rehabilitado y permitirá dar a conocer en una superficie de 580 metros cuadrados la forma de vida, la cultura y las costumbres del municipio, así como también el patrimonio etnográfico, centrado en el cultivo de la viña, la transformación de la uva en pasa, su distribución y venta.

El alcalde de Ròtova, Antoni Garcia, declaró que el museo “potenciará el turismo en el municipio, dando a conocer no sólo a los visitantes, sino también a los propios ciudadanos, una de las principales fuentes de riqueza de la agricultura hasta bien entrado el siglo XX”.

Además, el primer edil añadió que la infraestructura cultural será un gran atractivo para los escolares. “Este museo se suma a nuestro patrimonio histórico, será una forma más de conocer nuestro municipio y acercarse a nuestra cultura, tan importante para nosotros y para las localidades de alrededor”, declaró García.

Espacio virtual

El nuevo museo también prevé la interactividad del visitante para profundizar en el conocimiento de la cultura de la pasa. Por ello, contará con un espacio virtual que permitirá la participación del público gracias a diversos soportes técnicos, audiovisuales, estereográficos e interactivos. Los trabajos comenzarán en breve y está previsto que tengan una duración aproximada de un año.

Durante toda su historia, Ròtova se ha caracterizado por la interpretación de la cultura de la pasa. De hecho, en su gastronomía y en la vida del pueblo, la uva y la pasa han conseguido marcar generaciones y el propio carácter del municipio, una autenticidad que los habitantes trabajan para conservar.