El Archivo de Valencia muestra su nueva cara tras cuatro años de reformas

Alberga documentos de hasta ocho siglos en un espacio cuya renovación ha costado 3,6 millones

ALEJANDRO PLÀ VALENCIA
Una investigadora consulta algunos documentos valiosos en el Archivo del Reino de Valencia./
Una investigadora consulta algunos documentos valiosos en el Archivo del Reino de Valencia.

Dice Francisco Camps, presidente de la Generalitat, que el Archivo del Reino de Valencia representa “nuestra memoria histórica como territorio y como pueblo”. Pues nuestra memoria se ha mejorado. Y lo ha hecho gracias a tres millones del Ministerio de Cultura y 600.000 euros del Consell que ha lo largo de cuatro años han reformado el inmueble creado hace algo más de 35 años por el arquitecto Joan Segura.

Tras la sistemática –cada jueves– sesión de control de las Cortes, Camps quiso “admirar” las nuevas instalaciones del inmueble situado en el Paseo de la Alameda. El Archivo cuenta con servicios como una sala de lectura con lectores de microfilme y microficha, laboratorios de restauración y reprografía y una sala de exposiciones. También dispone de una sala de conferencias, un aula para clases prácticas y una biblioteca auxiliar de consulta.

Los orígenes

El Archivo del Reino de Valencia tiene su precedente en un archivo fundado por Alfonso V el Magnánimo durante el siglo XV. Este monarca procedió a separar los fondos propiamente valencianos de los de la Corona de Aragón. Los libros-registro y documentos del Reino de Valencia se custodiaron en el palacio real a partir de este momento.

Tras la supresión de los fueros del Reino valenciano en 1707, con ocasión de la batalla de Almansa, desaparecieron muchas instituciones valencianas, y el propio Felipe V se incautó de gran parte de esa documentación. En 1810, el archivo real custodiado en el palacio se traslada a la Casa Profesa de la Compañía de Jesús, aprovechando la expulsión de los jesuitas.

Los fondos de este archivo real se fueron acrecentando progresivamente, y, así, en 1859 al archivo real se agregan fondos procedentes de Gobernación y Justicia, así como los fondos eclesiásticos tras la desamortización.

En 1969 comienza a realizar funciones de Archivo Histórico Provincial y se incrementan los ingresos de fondos documentales provinciales de la Administración del Estado. Tras la intervención, el Archivo ha recuperado su colección documental, que durante la restauración se ha podido consultar en el Monasterio de San Miguel de los Reyes, sede de la Biblioteca Valenciana.

El jefe del Consell manifestó que este organismo constituye “el archivo de nuestra memoria histórica como territorio y como pueblo una vez que Alfonso el Magnánimo decidió en el siglo XV –nuestra edad dorada, apuntó– que el Reino de Valencia tuviera su propio archivo”.

Para Camps, en la actualidad, “en una época de momentos de prosperidad y reforzamiento de nuestro sentimiento y de nuestras instituciones de autogobierno viene muy bien desde el punto de vista simbólico”.

El presidente de la Generalitat, que estuvo acompañado por el conseller de Cultura, Alejandro Font de Mora, y la directora general de Archivos e Innovación Tecnológica, Silvia Caballer, recorrió una exposición documental que se ha instalado en la planta baja del inmueble y en la que se pueden contemplar, entre otras piezas, un pergamino de Jaume I en el se fijan los límites del castillo y de la vida de Andilla (1238).

La exposición, que presenta una parte de los fondos en diferentes vitrinas ubicadas en la planta baja del edificio, muestra también una carta de Martín I El Humano (1398) convocando a Alfonso El Viejo, duque de Gandia, a las Cortes Generales de Zaragoza.

Tanto el jefe del consell como el conseller de Cultura mostraron vivo interés por los pergaminos y por cualquier detalles de aquellos documentos que revelan significativos datos de la historia del pueblo valenciano.

apla@lasprovincias.es