El alcalde asegura que eliminará las barreras arquitectónicas de Tavernes

Un vecino insiste en que hay más obstáculos que los que dice Pérez

CARLES GIMENO TAVERNES

Francisco J. Chordá, portavoz del colectivo que ha recogido casi 7000 firmas para que se eliminen las barreras arquitectónicas de Tavernes, y el alcalde de la localidad, Eugenio Pérez, mantuvieron un contacto telefónico la noche del viernes.

Ambos califican la conversación de agradable y confortable, aunque mantienen muy diferentes opiniones sobre la cuestión.

El alcalde se comprometió a mantener una reunión con Chordá en los próximos días para confeccionar una lista de las principales prioridades. No obstante, Chordá espera que respondan por escrito al documento que presentó por registro en el que pedía un Tavernes plenamente accesible. Este documento fue acompañado por más de 6.500 firmas y apoyado por 19 entidades.

Este parece ser el único punto en el que han coincidido. Pérez ha declarado a LAS PROVINCIAS que se ha dado una imagen distorsionada de Tavernes. “Nuestro municipio ha sido pionero en la eliminación de barreras arquitectónicas y en todos los nuevos edificios públicos se cumple la normativa. El ayuntamiento tiene una puerta lateral sin escalones, aseos adaptados y un ascensor”.

Pero no convence a Chordá: “No tengo por qué entrar por una puerta secundaria”. Y denunció además que no existe en el edificio un plan de emergencia para minusválidos que ofrezca una alternativa para abandonar el edificio que no sea por las escaleras.

Respecto al Mercado Municipal, el primer edil aseguró que sólo quedan por arreglar las aceras “que ya se están reconstruyendo”. Otros ejemplos son el cementerio, donde hay aseos adaptados, y el centro social de Gabriel Hernández, en el que se han eliminado obstáculos.

Chordá recordó al alcalde que, pese a haber un ascensor, existen escalones y puertas no adaptadas. “Hace unas semanas fui a entregar un documento y tuve que llamar por teléfono para avisar que estaba en la puerta y me tuvieron que atender en la calle”.

La lista sigue. Eugenio Pérez se defendió argumentando que la Vall es de los pocos municipios valencianos que tiene un plan de accesibilidad y que fue la segunda ciudad de la Comunitat en adecuar la playa.

Francisco J. también discrepa en esto: dice que Tavernes “es pionera en normativa pero no en su aplicación. Es más accesible que otros municipios pero todavía presenta muchas barreras arquitectónicas”.

Y la playa “tiene una subida excesiva por el cordón dunar y en las zonas reurbanizadas se usan adoquines que con el tiempo se mueven y se convierte en una superficie angulosa que causa vibraciones”.

Chordá invitó al alcalde a hacer un paseo en silla de ruedas, pero la máxima autoridad aclaró que realizaría ese paseo pero a pie.

No obstante, aseguró que mantendrá un contacto con este colectivo para que le hagan patentes los casos concretos en los que las personas con movilidad reducida tienen problemas para así poder solucionarlos progresivamente.

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