Diana Palazón

Entra en casa cada miércoles como la doctora Llanos. Desde Elche ingresó en ‘Hospital Central’ con la enfermedad de convertirse en actriz. Se relaja entre fogones y con yoga

CHELO LLUESMA VALENCIA

En una casa cualquiera de la capital de España huele que alimenta. Una joven ha dejado el fonendoscopio y la bata de médico aparcados por unas horas y se dispone a relajarse después de varias operaciones. Yoga y fogones para que a Diana le salgan esas alcachofas a lo Palazón que están para chuparse los dedos.

Cada miércoles por la noche entra en nuestras casas transformada en la simpática doctora Laura Llanos. Quién le iba a decir a su padre el doctor Palazón que la niña iba a acabar haciendo de médico en la serie de televisión . “Él me da algún consejito”, explica. Pero ¿comentará el doctor algo de lo que piensan los profesionales de la serie? “Mmm (duda) bueno, intenta ser lo más real posible pero él sabe que hay cosas que se tienen que transformar en ficción”.

La primera interpretación de Diana aún la recuerdan en el colegio Jaime Balmes de Elche. La obra de marcó historia. “Creo que siempre quise ser actriz aunque de muy pequeña me atraía la veterinaria”, asegura. Pero a los ocho años llegó su debut escolar para clarificar sus ideas. “Me gustaba tanto que montaba funciones para dirigir a mis hermanos”. Las trastadas se quedaban en las obras: “Siempre he sido una niña buena con cara de niña buena por eso cuando hacía algo malo tampoco me culpaban”. Y si algún día sacaba su parte pilla en el colegio, allí estaba su madre, profesora del centro para castigarla.

Salir al mundo

A los 17 años dejó Elche para estudiar en la Escuela del Actor de Valencia. “Fue la mejor época de mi vida”, afirma con rotundidad. Con una vida parecida a la de cualquier chica normal dice Diana que desde Valencia salí al mundo. En un primer momento, “compartía piso en la capital con otras chicas universitarias y salía a disfrutar de la noche por el Carmen, la zona Xúquer”, aunque después se fue a Llíria para huir del bullicio.

Un sentimiento parecido al que le ataca en Madrid: “Es demasiado grande, es ruidosa, agresiva, en una palabra, agota”. Oyendo el relato de Diana a cualquier persona le falta el aire y surge una pregunta ¿cómo escapar? “Al monte, me encanta la montaña, hace poco he descubierto el Monte Perdido, en Ordesa, un lugar para evadirse”. Además de perderse, Diana sabe “mimarse”. “Sé apagar el móvil y eso es muy importante. Hay momentos que es necesario olvidarse del mundo y cuando me apetece pues me regalo un masaje o una buena cena”. ¡Vamos que se cuida! “Más que cuidarme me mimó”, matiza.

Montaña, masajes, cocina, yoga... pero nada comparado con volver a la Comunitat. “En Elche está toda mi familia y siempre intento ir una vez al mes por lo menos”. En alguno de esos viajes también vuelve a Valencia. Sus palabras hacia la capital desprenden mucho cariño. “Tuve mucha suerte, a los dos años de estar en la Escuela del Actor ya estaba trabajando en series para Canal 9. Además, conocí a grandes amigos en la profesión que aún lo son como Nacho Fresneda”, el doctor Aimé con el que comparte serie.

Volviendo al , ¿sabe la doctora Laura Llanos el secreto del éxito de la serie? “No tenemos ni idea, nosotros mismos nos sorprendemos porque lleva siete años en antena, que es todo un récord y cada día la ve más gente”. A pesar del éxito, la actriz echa en falta un poco más de valentía en la televisión. “Estamos en un momento de incertidumbre, ninguna serie funciona y los que funcionamos estamos en peligro continuo, debería haber más apoyo a la creatividad”, aclara ¿Hay alguna serie que le gustaría hacer? “Una de aventuras, algo como ”. Para los jefazos que se atrevan a producirla deben saber que Diana puede manejar el látigo. Mientras surge la oportunidad, Llanos continúa en el Central.

Fotos

Vídeos